Peio Belausteguigoitia, country manager de BBVA España, defendió este miércoles en Santander la política comercial del banco en hipotecas en un mercado que calificó de “muy competitivo”, evitó entrar en el expediente abierto por la Comisión Europea al Gobierno español por las condiciones impuestas a la opa hostil sobre Banco Sabadell y se desmarcó de la trama de corrupción investigada en torno a Tubos Reunidos, participada por la entidad.
Durante su intervención en el seminario de la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), Belausteguigoitia situó el negocio hipotecario como uno de los ejemplos más claros de la presión competitiva que vive el sector financiero. Preguntado por si BBVA mantiene la estrategia de prudencia que ya defendió el año pasado, cuando la entidad aseguró estar cómoda perdiendo cuota ante la agresividad del mercado, el directivo sostuvo que la política del banco sigue anclada en tres criterios: riesgo, rentabilidad y análisis individual de cada cliente.
“El entorno competitivo en España, en general en todos los segmentos y productos, es muy competitivo, y un ejemplo claro es el hipotecario”, afirmó. Según explicó, España se encuentra entre los países con hipotecas más baratas, con un coste en torno al 2,4%, por debajo de mercados como Alemania. En el caso concreto de BBVA, añadió que el balance hipotecario creció un 2,8% a marzo de 2026 frente al mismo mes del año anterior, aunque insistió en que la entidad no fija precios por movimientos tácticos de sus competidores, sino por la rentabilidad ajustada al riesgo y por la situación de cada operación.
El responsable de BBVA España rechazó, además, que el banco esté acusando un retroceso en nueva producción hipotecaria. A preguntas de los periodistas, aseguró que en el primer trimestre la concesión creció “en torno al 20%” frente al mismo periodo del ejercicio anterior, si bien matizó que la evolución de la facturación no implica necesariamente ganar cuota, porque depende de cómo se comporte el conjunto del sistema.
Belausteguigoitia enmarcó esa evolución en una mejora general del crédito tras la bajada de tipos. Según sus previsiones, el saldo agregado de financiación a hogares, empresas y administraciones públicas crecerá algo más del 4% en 2026. El avance vendrá apoyado especialmente por hogares, con un crecimiento estimado del 4,6%, y empresas, con un 4,3%. También destacó que BBVA ha reforzado su posición desde 2020 en consumo y financiación empresarial, dos áreas que citó como prioritarias para la entidad.
Cautela con el expediente de Bruselas
El directivo fue más escueto al ser preguntado por la investigación abierta por la Comisión Europea al Gobierno español a raíz de las condiciones impuestas a la opa de BBVA sobre Banco Sabadell. Bruselas remitió a comienzos de junio una carta de emplazamiento adicional a España por las restricciones fijadas por el Ejecutivo a la operación. Belausteguigoitia evitó elevar el tono y se limitó a señalar que la Comisión “considera que tiene que abrir ese expediente” y que “tendrá sus razones”. “No es para más”, zanjó.
La cautela fue similar al abordar el expediente de la CNMC sobre el mercado hipotecario. Preguntado por si cree que puede tener recorrido, después de que el anterior expediente sobre depósitos no terminara en sanciones, subrayó que acaba de iniciarse, que desconoce su evolución y que este tipo de procedimientos son confidenciales. Sobre cómo fija BBVA los precios, reiteró que se hace en función de la rentabilidad global, el riesgo y el perfil concreto de cada cliente.
El tercer asunto incómodo llegó con Tubos Reunidos. Interpelado por la participación de BBVA en la compañía como accionista y acreedor, por la presencia de un representante vinculado al banco en su consejo y por las informaciones sobre pagos indebidos, posibles comisiones y la contratación del expresidente de la SEPI en el contexto del rescate público, Belausteguigoitia se limitó a marcar distancia. “Desconozco totalmente ese tema”, respondió, sin anticipar ninguna iniciativa por parte de la entidad.
Un millón de clientes más en 2025
Más allá del turno de preguntas, el country manager de BBVA España defendió la fortaleza de la economía española. El banco prevé que el PIB crezca un 2,4% en 2026 y un 2,1% en 2027, por encima de la eurozona, y que la tasa de paro baje al 9,9% al cierre de este ejercicio.
Belausteguigoitia aseguró que BBVA España encara este entorno con una estrategia centrada en captar clientes, crecer en consumo y empresas y acelerar la transformación tecnológica. La entidad superó el millón de nuevos clientes en 2025 y espera acercarse a 500.000 altas en el primer semestre de 2026.
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