Álex Usieto (8-0, 6KO) volverá a ser protagonista en una gran noche de Muay Thai y artes marciales en Catalunya. El próximo 27 de junio, el joven talento catalán defenderá el título WBC International ante Abdelmalik Lazizi (12-7, 4KO) en el Cúbic de Viladecans, escenario que se ha convertido en el centro neruálgico de una promotora en pleno crecimiento como es Noche de Leyendas, que se ha colocado en año y medio en primer plano nacional. Con apenas 20 años, invicto como profesional y ya consolidado como una de las grandes figuras de las artes marciales en España, Usieto atiende a SPORT para hablar de su crecimiento, su preparación, su rival, la presión del invicto y su particular forma de entender el espectáculo.
¿Cómo estás afrontando este próximo reto? Te vamos a tener otra vez en el Cúbic de Viladecans, que se está convirtiendo casi en el ‘Apex’ de Noche de Leyendas.
Estoy muy bien. Mentalmente y físicamente creo que estoy en mi mejor momento. Tengo ganas de demostrar todo lo nuevo que he aprendido y ganas de pelear.
Hace pocos meses estabas en Argentina sumando una nueva victoria a tu récord profesional. ¿Cómo fue esa experiencia? ¿Era la primera vez que peleabas tan lejos de casa?
Tan lejos sí. Había peleado una vez en Holanda, pero tan lejos nunca. La verdad es que fue muy bien. La gente fue súper amable, tuve un buen rival y fue una buena pelea. En general, fue una gran experiencia.
UN ARTISTA DEL MUAY THAI CON RAÍCES EN EL GUINARDÓ
¿Y cómo viviste la pelea? Venías de una guerra dura en el Cúbic ante Mario, que se fue a las cartulinas.
Fue un rival muy complicado porque me sorprendió muchísimo el aguante que tenía. Le podía cortar, tirar, hacer cuentas… y el tío seguía como si nada. Me sorprendió mucho. Hizo una estrategia perfecta. Estaba súper atento al calf kick, iba de zurdo y lo hizo todo bien. Pero en los cruces, cuando intercambiábamos manos y codos, fue cuando sufrió un poquito más. Ahí pude sacar yo mi repertorio.
Acabas de cumplir 20 años y ya eres una estrella consolidada en el mundo de las artes marciales en España. ¿Cómo digieres todo esto: las redes, que la gente hable de ti, estar en boca de todos?
Bien. Yo sigo siendo el chico de siempre, normal. Lo único es que estoy triunfando en este deporte. La verdad es que me gusta. Me gusta ver cómo la gente me toma como inspiración y me escriben mensajes muy buenos. Eso me gusta.
UNA ESTRELLA DEL MUAY THAI CON 20 AÑOS
Con 18, 19 o 20 años no debe ser fácil manejar el éxito. ¿Cuáles son tus bases para seguir siendo Alex y no perder la cabeza?
Yo creo que la base es rodearte de la gente con la que te has rodeado siempre. Gente que te dirá la verdad, te duela o no, y que te mantendrá en una vida normal, en una vida recta. Si solo te juntas con gente que te come el culo y te hace la pelota, es cuando te vuelves loco y te piensas que eres Dios. Eso le ha pasado a mucha gente. Por eso tienes que rodearte de la misma gente de siempre, de tus amigos de siempre, y ser uno más. Yo no quiero destacar delante de mis amigos. Soy igual que ellos. Igual que con mi familia.
Usieto en su victoria ante Mario Fernández / NOCHE DE LEYENDAS
¿Qué significa para ti volver al Cúbic de Viladecans para defender el título WBC International?
Creo que significa un paso más para estar ya en las grandes ligas. Lo afronto con muchas ganas, como siempre. Me gusta mucho pelear, me lo paso bien. Disfruto el hecho de pelear. Los nervios, todo… me gusta de pelear. Tengo ganas de que llegue el día y poder demostrar todo eso.
¿Cómo está siendo la preparación para esta pelea? ¿Cómo organizas el campamento y tu día a día?
Tengo un preparador físico que me guía. Me hace acumulación, transferencia, todo. Hago tres días por la mañana de físico: uno de cardio y dos de fuerza. También hago dos días de grappling por la mañana. Y todas las tardes hago paos, sparring, técnica… lo que toque.
Entreno bastante. Soy una persona que entrena mucho. Ahora, en esta preparación, normalmente estoy haciendo 10 o 12 asaltos de paos cada día, que quieras o no es bastante. Me gusta mucho entrenar. Me lo paso bien entrenando. Lo necesito. Aunque esté de vacaciones, sigo entrenando. No puedo parar.
UN RIVAL AGRESIVO
Cuando te pusieron encima de la mesa el nombre de Abdelmalik Lazizi, ¿qué pensaste?
Lo primero que hice fue buscarlo y me acordé de que, cuando debuté como profesional, él estaba en la esquina de mi rival. Era del mismo gimnasio y también peleó en esa velada.
Es un buen rival. Le he visto pelear, lo hace bien, es técnico. Pero creo que me he enfrentado a rivales mejores. No sé si es el mejor al que me he enfrentado hasta ahora. Lo respeto mucho, eso sí. Es respetuoso, no ha dicho nada. Muchos rivales empiezan a tirarte mierda o a decir cosas de ti, pero él no. Ha sido un buen rival en ese sentido y espero que el combate siga así.
¿Cuál crees que ha sido el combate más difícil de tu carrera hasta la fecha?
El de Aymar, justo hace un año. Me dejó cojo, me abrió la ceja… fue más complicado, sin duda.

Usieto posa en la redacción de SPORT el pasado mes de diciembre / Nil Jaimejuan/SPORT
¿Qué puede traer Lazizi que otros rivales no hayan traído? ¿Cómo lo habéis analizado?
Creo que la altura. Si juega bien con la altura, me saca bastante, así que podría hacer un buen trabajo con los teeps, las rodillas y esas cosas.
También creo que le gusta mucho ir al cruce, y no creo que eso sea bueno para él. Hará una buena estrategia e intentará salir lo más cómodo posible, pero en un combate a cinco asaltos es imposible hacer los cinco asaltos perfectos. El mínimo error que cometa lo voy a aprovechar para hacerle daño.
¿En qué áreas crees que puedes imponerte a un peleador como él?
Cuando crucemos manos, cuando crucemos codos en la corta distancia y, sobre todo, con el pateo abajo. Con el pateo abajo tendrá que estar atento. Si no, le haré bastante daño.
EL CALF KICK, MARCA DE LA CASA
¿El pateo abajo sigue siendo marca de la casa?
Sí. Llevo dos peleas sin hacerlo mucho. Contra Mario tenía el dedo roto; me rompí el dedo diez días antes y no podía chutar. Y contra “El Tiburón” me sorprendió porque hizo una estrategia perfecta: no podía chutar ni un solo calf kick, me los bloqueó todos. A ver cómo lo hace Lazizi. Veremos si está tan atento. Si no lo está, cinco asaltos no los aguanta.
Antes del combate con Mario viniste a la redacción cojeando y después supimos que peleaste con el dedo roto. ¿Cómo es competir así?
Afecta más mentalmente, porque sabes que no estás al 100% y eso da mucha rabia. Yo quería pelear con calf kicks, pero encima él no bloqueaba ninguno. Si no llego a tener el dedo así, creo que los cinco asaltos no los aguantaba.
Además, después he visto que ponía en Instagram cosas de “vaya robo” y tal. Yo paso de esas cosas, pero me da rabia porque sé que si hubiera tenido el dedo bien no podría publicar esas tonterías.
Me fastidió sobre todo en los últimos entrenos. Entrenaba y me sentía fatal. Tenía que ir con el pie plano, no podía ponerme de puntillas, no podía chutar con la derecha y, sobre todo, no podía pivotar. Tenía que ir plano y cruzar manos como pudiera, que es más o menos lo que hice en el combate. Creo que para lo que tenía lo hice muy bien, pero podría haberlo hecho mucho mejor sin el dedo roto.
¿Eso te afecta sobre todo a nivel de confianza?
Sí, y sobre todo porque no podía chutar con la derecha, que es algo que me sale solo. Tengo muy automatizado el calf kick. Alguno se me escapó y luego, cuando bajé al vestuario, me dolía el dedo una barbaridad.
¿De dónde nace esa automatización del low kick o calf kick con la derecha?
Lo incorporé porque se lo vi a otro luchador. Me interesó mucho esa patada, le pregunté y me la explicó. De hecho, me la contó en el vestuario antes de que yo saliera a pelear, y en esa misma pelea intenté tirarla, pero como no sabía bien, no hice daño.
Luego la practiqué en el gimnasio, le hice mucho daño a mis compañeros y vi que era algo que casi nadie usaba ni sabía defender. Dije: “Coño, esto es nuevo, la gente no lo sabe defender”. Ahora ya se usa mucho más, pero cuando yo empecé a tirarlo casi nadie lo defendía. Hice tres KOs seguidos así, en tres combates seguidos. Luego la gente empezó a verlo y a preocuparse por defenderlo, que es normal.
¿Cómo trabajas cuando empiezan a anularte un golpe que es tan importante para ti?
Se trabaja entendiendo que el Muay Thai, aunque parezca una cosa, es una partida de ajedrez. Tienes mil cosas por hacer. Si te quitan una, no puedes quedarte bloqueado.
Mucha gente se pensaba que yo solo tenía el calf kick, pero ya he demostrado más de una vez que no solo tengo eso. Tienes que jugar otras cartas, es lo que hay.
Otra de esas cartas son los codos en la distancia corta. ¿Qué se siente cuando conectas esos golpes y puedes abrir o dañar a un rival?
Si te gusta este deporte y te gusta la violencia en general, te encanta. Cuando notas que el codo atraviesa la piel es una sensación espectacular. Lástima que por la adrenalina lo vives todo demasiado rápido, pero es algo increíble. Ver cómo se cae y sangra me encanta.
Da la sensación de que disfrutas viendo después tus mejores golpes en repetición.
Sí, sí. Me los miro y me los pongo. Me miro mis peleas mil veces. No hay nadie que sea más fan de mí que yo mismo, es imposible. Me miro mis peleas 200 veces, me encanta.
«EL MUAY THAI ES COMO UN AJEDREZ»
Tienes 20 años y muchísimo margen de crecimiento. ¿En qué cosas crees que aún puedes mejorar?
Me gustaría mejorar más el pateo arriba, el middle kick y el high kick. El high kick sí lo uso, pero el middle no lo chuto mucho. También mejorar un poco el clinch, quizá, aunque tampoco es algo que me guste mucho hacer. Podría mejorar las rodillas.
También intentar jugar más con el juego de pies, cambiar de lugar y moverme más, porque es algo que se me da bien, pero no lo uso mucho en combate. Me concentro más en pegarme. Podría hacerlo a veces un poco más estilista.

USIETO, CAMPEÓN INTERNACIONAL WBC🏆 / NOCHE DE LEYENDAS
Volviendo a Lazizi, decías que una de las claves puede ser la corta distancia. ¿Crees que ahí puedes hacerle daño real?
Sí. En larga distancia, si lo hace bien y hace una buena estrategia, puede sacar ventaja. Pero si entramos en la corta, creo que será mío. Tanto manos como codos. Si cruzamos manos o codos en la corta, creo que me lo llevo yo.
¿Qué es lo que más tienes que respetar de él?
El 1-2 cuando va hacia delante. Carga mucho el peso delante y tira ese 1-2 muy fuerte. Creo que eso es lo que más debo tener en cuenta.
Pero también, cuando hace eso, no se preocupa nada del calf kick y pone todo el peso delante. Tendrá que ir con cuidado, porque si no lo puedo talar.
¿Esperas una pelea táctica o una guerra?
Si digo la verdad, me gustaría que fuera lo más estilista posible, pero cuando me suba al ring y reciba el primer golpe, va a ser una guerra. Yo siempre voy a cruzar, no me echo para atrás. Así que sí, será una guerra.
¿Cómo se siente ser el hombre franquicia de una promotora como Noche de Leyendas, en pleno crecimiento, con 20 años y todo por hacer?
Es un orgullo. Me gusta mucho esta promotora. Tengo mucha confianza con los chicos que la llevan, son muy buena gente. Es un orgullo. Yo ya se lo dije: si algún día firmo con una gran liga y no puedo pelear con ellos, me gustaría trabajar con ellos de lo que sea, estar en los eventos o hacer algo. Me gustan sus eventos, me gusta cómo trabajan y me gustaría seguir estando ahí.
Ese cero en tu casillero de derrotas, ese invicto, ¿cómo lo gestionas? ¿Hay presión?
Creo que es parte del juego. Gracias a Dios y a lo que me he esforzado estoy invicto. Algún día, si lo tengo que perder, lo perderé. No pasa nada. No se me van a caer los anillos, no me voy a morir, voy a seguir peleando, no voy a entrar en depresión ni se me va a bajar la autoestima.Lo tengo mentalizado: algún día puede pasar, pero yo haré todo lo que esté en mis manos para que no pase. Obviamente quiero ganar.
LA DERROTA COMO APRENDIZAJE
¿Crees que la derrota, en este deporte, puede llegar a ser necesaria?
Es necesaria. En amateur, si no llego a perder, no sería nada de lo que soy. Me preparaba mal y me esforzaba fatal. Gracias a la derrota que tuve en mi última pelea amateur, que fue una derrota súper ajustada, cambié. En la siguiente pelea profesional gané por KO. Esa derrota fue lo mejor que me pudo pasar. Si no, no estaría como estoy ni de broma.

Usieto lanza un golpe al hígado / Banlie Arts
Antes mencionabas a Ilia Topuria. Como persona importante dentro de las artes marciales en España y como aficionado, ¿cómo viste su combate?
Desde lo emocional, me supo fatal. A Topuria lo he visto muchas veces, lo sigo y me gusta mucho, así que me supo mal que perdiera.
A nivel táctico, creo que hay que tener un abanico más grande, fijarse más en otros luchadores y aprender. Nunca lo has aprendido todo. No puede ser que solo vayas a las manos, a noquear con las manos. Si el rival se agacha así, tienes que trabajar rodillas, codos, aprovechar todo el repertorio.
En eso me gusta mucho Jon Jones, que aun en MMA aprovecha absolutamente todo: rodillas en salto, codos, codos en giro… Creo que Topuria debería aprender a pegar más con codos y rodillas. Dos meses al año, por ejemplo, solo codos y rodillas, y volver con dos armas nuevas.
Si te limitas a un arma, un rival como Justin Gaethje, que te pelea tan sucio, te puede complicar. Cuando Justin agachaba la cabeza, si Topuria hubiera subido la rodilla o metido codos, le podría haber hecho mucho daño. Creo que se centró demasiado en noquearlo con las manos y eso fue lo que le hizo fallar. Pero también lo digo con todo el respeto. Desde fuera se ve todo muy fácil; dentro es mucho más complicado.
Sobre ti también se habla mucho. Has tenido ruido, críticas y comentarios en redes. ¿Crees que con tus resultados has ido callando dudas?
Nunca lo había pensado, pero tienes razón. Es verdad que llevo bastante tiempo sin tanto ruido malo. Algún comentario malo siempre te ponen, porque la red es así: hay gente que ve a un chico al que le va bien y le insulta.
Pero sí, creo que ha bajado mucho el ruido malo. Tampoco le doy mucha importancia. A mí no me importa nada. Si me comentan lo que sea, me da igual.
¿Tu carácter te ayuda a llevarlo mejor?
Sí, literalmente. También te das cuenta de que, cuando tienes un problema de verdad en tu vida, esas cosas son tonterías. Incluso el invicto y todo eso son tonterías. Hay cosas mucho más importantes que esto.
¿Cómo crees que se va a desarrollar la pelea del 27 de junio y cómo puede acabar?
Creo que intentaremos salir los dos poco a poco, pero él es marroquí y, en general, los marroquíes pelean con mucha sangre caliente. Cuando empecemos a cruzar manos, él también va a querer cruzar. Cuando empecemos a cruzar, ahí me llevaré la ventaja. Creo que lo voy a noquear.
JULIO IGLESIAS ANTES DE SALIR A LA GUERRA
Para acabar, siempre sales a pelear con Julio Iglesias y “Soy un truhán, soy un señor”. ¿De dónde sale esa idea?
También nace porque veo que un 90% de los luchadores quieren dar la imagen de ser malos, de ser chicos rudos, y yo no estoy de acuerdo con eso. Soy una persona muy familiar, una persona muy buena. Si un día tengo que hacer lo que sea, claro que lo haré, pero no soy menos por eso.
La gente está obsesionada con tener pinta de mala para que digan: “Wow, este tío…”. Yo no quiero darle miedo a nadie. Quiero que la gente me respete por lo que soy. No me hace falta escuchar a un cantante que diga barbaridades o insultos para intimidar a nadie. No quiero darle miedo a nadie. Quiero ser una persona elegante, que al final es lo que soy.
Me encanta Julio Iglesias y voy a seguir saliendo con Julio Iglesias.
También hay otros peleadores, como Joel Álvarez, que no necesitan aparentar.
Sí, Joel Álvarez me gusta mucho también porque es un chico natural, que no quiere aparentar. Yo soy igual. No necesito dar imagen de malo. No me gusta que todos los luchadores estén obsesionados con ser malos, todo el día con la cara enfadada. No entiendo por qué. Yo estoy todo el día contento, riéndome. Un rollo asesino elegante, sí (risas)
¿Dónde te ves a corto, medio y largo plazo? ¿Y cómo está yendo esta incursión en las MMA?
A corto-medio plazo me veo entrando en grandes ligas como ONE Championship. Sé que hay un gran nivel, pero yo también lo tengo. En cuanto a las MMA, sigo entrenando grappling y cada vez me siento más cómodo, aunque sobre todo necesito mejorar las defensas de derribo.
Con el striking tengo buenas ofertas y no tengo prisa, pero sé que algún día se me quedará corto. Y no quiero que, cuando llegue ese día, tenga que partir de cero. Quiero tener una base, y por eso lo estoy entrenando ahora. Es el destino.
Para acabar: ¿qué papel tiene tu familia en todo este camino que estás construyendo?
Mi familia lo es todo. Esta preparación ha sido complicada sin mi padre en casa, porque tuvo un accidente de coche y no ha sido fácil. Aún no sé si podrá venir a la velada; ojalá que sí, porque sería un sueño para mí.
Ellos lo son todo para mí y yo lo soy todo para ellos. Somos una familia unida. En esta preparación no he tenido a mis padres en casa y ha sido difícil a nivel personal.













