A falta de días para que finalice la campaña de la Renta 2025, millones de contribuyentes se apresuran a presentar sus declaraciones antes de la fecha límite del 30 de junio. Sin embargo, los expertos advierten sobre un supuesto que genera numerosas dudas: la declaración de la Renta de una persona fallecida, una obligación fiscal que recae directamente sobre sus herederos.
El experto fiscal de TaxDown, Aitor Fernández, explica que «una gran parte de las familias desconoce que debe presentar la declaración de la Renta de un fallecido, lo que en algunos casos puede derivar en errores o en la pérdida de devoluciones económicas».
Este desconocimiento puede acarrear no solo problemas con Hacienda, sino también la pérdida de un dinero que legítimamente corresponde a los herederos.
Gran parte de las familias desconocen que deben presentar la Renta de un fallecido»
Experto fiscal
Declaración de la Renta
Una carga añadida en momentos difíciles
Entre los fallos más habituales que se detectan se encuentran no presentar la declaración, no reclamar las devoluciones, intentar acceder con datos digitales del fallecido que ya han sido inhabilitados o no acreditar correctamente la condición de heredero.
Y ojo porque la declaración de la persona fallecida debe presentarse siempre de forma individual, salvo en casos muy concretos.
Errores comunes que pueden costar cientos de euros
Más allá del caso de los fallecidos, los expertos advierten sobre errores frecuentes que elevan la factura fiscal de muchos contribuyentes. Uno de los más críticos es confiar ciegamente en el borrador que facilita el fisco.
En este sentido, la experta en finanzas Laura Encina es tajante al respecto y aconseja: «jamás hay que fiarse del borrador de la declaración», ya que puede contener errores o información desactualizada.

Declaración de la renta
Jamás te fíes del borrador de la Renta, puede tener errores o estar desactualizado»
Experta en finanzas
Rogelio Villalba, abogado de Asepyme, coincide y añade que «el error típico es aceptar el borrador sin comprobarlo, y ese simple gesto puede hacer que pagues cientos de euros de más sin darte cuenta». Otro fallo habitual es no aplicar todas las deducciones disponibles, especialmente las autonómicas, que «muchas personas ni siquiera las revisan».
La planificación fiscal durante todo el año es otro pilar fundamental para no pagar de más. Villalba explica que muchas decisiones, como realizar aportaciones a planes de pensiones o efectuar donaciones, «deben tomarse antes de que acabe el año fiscal» para que tengan efecto en la declaración.














