El presidente del Líbano, Joseph Aoun, y el primer ministro, Nawaf Salam, condenaron este jueves como «crímenes de guerra» y «de lesa humanidad» el asesinato de periodistas en ataques israelíes, tras la muerte el miércoles de Amal Khalil, informadora del diario local Al Akhbar, en un bombardeo israelí en el sur del país.
«Los ataques deliberados y directos de Israel contra periodistas tienen como objetivo ocultar la verdad sobre sus actos de agresión contra el Líbano. Estos actos constituyen crímenes de lesa humanidad, punibles según las leyes y convenciones internacionales, y deberían motivar a la comunidad internacional a intervenir y ponerles fin», dijo Aoun.
En un comunicado de la Presidencia libanesa, el mandatario presentó sus condolencias a la familia de la periodista, alcanzada por un ataque israelí contra la localidad meridional libanesa de At Tiri, y que –añadió– «se ha unido a las filas de los periodistas mártires que la precedieron en el camino del martirio en el Sur».
Por su parte, Salam lamentó que «los ataques israelíes contra periodistas en el sur del Líbano mientras desempeñan su labor profesional ya no son un incidente aislado, sino un patrón comprobado que condenamos y rechazamos». «Atacar a periodistas, impedir el acceso de equipos de ayuda humanitaria e incluso atacar nuevamente sus ubicaciones una vez que estos equipos han llegado, constituyen crímenes de guerra», añadió el primer ministro, tras afirmar que el Líbano «no escatimará esfuerzos para perseguir estos crímenes ante los foros internacionales pertinentes».
Traslado del féretro con los restos de la periodista Amal Khalil en Baisariyah, en el sur del Líbano, este jueves. / WAEL HAMZEH / EFE
Israel desmiente que tenga como objetivo periodistas
El diario Al Akhbar informó este miércoles de que el Ejército israelí atacó el coche en el que viajaba Khalil y posteriormente la casa en la que se había resguardado. La informadora no fue hallada hasta bien entrada la noche. En el ataque en At Tiri también resultó herida una segunda reportera.
Israel niega que tenga como objetivo a periodistas, si bien organizaciones humanitarias y de prensa han expresado en varias ocasiones su inquietud por la seguridad de los informadores en áreas de operaciones militares israelíes.
Todo ello se produjo pese al alto el fuego en vigor entre ambos países desde el pasado viernes y a la espera de que este jueves tenga lugar en Washington una segunda ronda de diálogo entre ellos.
At Tiri se ubica cerca de la ciudad de Bint Jbeil, uno de los principales escenarios de enfrentamientos entre Israel y el grupo chií libanés Hezbolá a la entrada en vigor del cese de hostilidades, así como una zona donde se denuncia estos días más destrucción deliberada.
A finales de marzo, un ataque israelí contra un vehículo en Jezzine, también en el sur del Líbano, mató a un conocido reportero de la televisión Al Manar, una periodista del canal Al Mayadín y un camarógrafo













