El juicio de la operación Kitchen que se desarrolla en la Audiencia Nacional llega a su séptima semana con la denominada prueba documental, que comienza con la emisión en la vista oral de las declaraciones que prestó en 2019 y 2020 el comisario retirado Enrique García Castaño, en las que el que exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía confesó la existencia de una operación parapolicial en 2013 contra el entonces extesorero del PP Luis Bárcenas, y que se llevó a cabo por la cúpula policial al margen del juez que investigaba los casos de corrupción del PP, Pablo Ruz.
«El director adjunto operativo [DAO, Eugenio Pino] me dice que vaya a ver al secretario de Estado» [Francisco Martínez], declaró García Castaño, quien después explicó que Martínez le alerta de la «preocupación» que tenían porque Bárcenas disponía de dos discos duros con la contabilidad ‘b’: «Por un lado, las donaciones que se daban, que no se sabía cuanto recibía y cuánto se quedaba. Por otro lado, los pagos que hacía en ‘b’. El Partido Popular desconocía qué había allí y qué donaciones habían recibido», lamentó.
Al ser interpelado por el fiscal Ignacio Stampa, García Castaño confesó que él era consciente de que le habían pedido que obtuviera el material comprometedor para el PP para «ocultarlo» al magistrado que investigada los casos Gürtel y de los papeles de Bárcenas.
Los teléfonos de Bárcenas
Y fruto de estas órdenes de la cúpula de Interior, se mostró convencido de que el ministro del Interior Jorge Fernández Díaz estaba al tanto de toda la operación. El exjefe de la UCAO especificó, después, que le entregaron varios teléfonos «antiguos» de Bárcenas, que no tenían tarjetas ni baterías. Y que recurrió a un técnico de la policía, que extrajo toda la información que había en los terminales que le habían sido sustraídos al extesorero del PP, que en ese momento se disponía a tirar de la manta y reconocer la existencia de una caja ‘b’ en la formación política liderada por Mariano Rajoy.
Captura del video de la señal de la Audiencia Nacional, de un momento de la declaración como testigo del expresidente del Gobierno Mariano Rajoy en la décima jornada del juicio Kitchen, donde al ser preguntado por apodos para referirse a él como M.Rajoy, ‘El Asturiano , o ‘El Barbas’, ha declarado que él se llama Mariano Rajoy, «como todo el mundo sabe». «Y luego cada uno me llama como quiere, por lo tanto pregúntele a ellos», ha completado. EFE/Señal Audiencia Nacional -SÓLO USO EDITORIAL/SOLO USO PERMITIDO PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE APARECE EN EL PIE DE FOTO (CRÉDITO OBLIGATORIO)-. sust txto y foto / EFE
Y esa información la incluyó en un pendrive que le entregó finalmente al secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez: «Yo hice una copia, la tengo aquí«, desveló García Castaño en su declaración ante el juez Manuel García Castellón. Y en esos documentos se hablaba de «toda la problemática que tenía el señor Bárcenas sobre si le pagaban la indemnización, cómo había sido su despido [del PP]. [En los mismos archivos Bárcenas] critica mucho a la secretaria general [del PP, María Dolores de Cospedal]».
Mariano Rajoy
Y dentro de esta operativa contra Bárcenas, El Gordo aseguró que le informaron de que un recluso había contactado en prisión con el extesorero del PP, y que este le pagó 5.000 euros para que, con la ayuda de un ingeniero, aprovechara un permiso penitenciario para «borrar datos de la nube». Según declaró en el juicio el propio Bárcenas, en realidad le encargó que destruyera una grabación a «MR, que es Mariano Rajoy», que guardaba en la mencionada nube de almacenamiento.
Bárcenas también explicó que en total guardaba tres grabaciones, una realizada a sí mismo «en la que explicaba la contabilidad extracontable del partido, una cortita con Rajoy y una también corta, pero un poco más extensa, con Arenas«, en referencia al que fue secretario general del PP y hoy senador, Javier Arenas. Bárcenas dijo que la grabación con el expresidente del Gobierno se produjo en el momento en que le llevó una fotocopia con el resumen del dinero de lo que él denomina «contabilidad extracontable», en la que se oye al que entonces también era presidente del PP girar su sillón y destruir el documento.
En sus declaraciones de 2019 y 2020 ante el juez Manuel García Castellón, que serán escuchadas este lunes en el juicio de Kitchen, el Gordo afirmó que Villarejo fue asignado a la Dirección Adjunta Operativa (DAO) por «una autoridad política, pero no sé quién, no lo puedo decir». Finalmente, explicó que este comisario «tenía su línea de comunicación política. Cuando trabajaba, él informaba al presidente del Gobierno«, concluyó, en alusión a Rajoy.
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