Los compostelanos Alberto Pérez Otero, Tirso Nieto Senatore, Laura Souto Bravos y Clara Regueira Rodríguez, del CPR Manuel Peleteiro; Alejandra Bello Conde, del IES Eduardo Pondal; Ana Jorquera Domínguez, del IES Plurilingüe Rosalía de Castro; y Martín Fraga Gigirey, del CPR Plurilingüe La Salle, han sido galardonados con los Premios Extraordinarios de ESO y Bachillerato del curso 2024/25 —20 en cada categoría—, un reconocimiento otorgado por la Xunta de Galicia para distinguir el alto rendimiento académico del alumnado.
Alberto Pérez: «En Bachillerato mantuve vida social porque es muy necesario»
«Ser constante y querer ir más allá de lo que se explica en clase». Para Alberto Pérez, esa es la clave para obtener buenas notas, a lo que también añade la formación recibida a lo largo de los años. El compostelano, que se quedó a menos de una décima del 10 de media en Bachillerato, reconoce que mantenía vida social «porque es muy necesario». Considera que lo fundamental es «tener un buen método de estudio y no encerrarse demasiadas horas».
Actualmente cursa primero de Física en la USC, una carrera que tenía clara desde hacía tiempo. De hecho, fue la única opción que marcó tras realizar la Selectividad. «Sinceramente, lo llevo bien y es lo que me esperaba», asegura.
Al premio, al que se presentó animado por el Peleteiro, centro en el que estudiaba, lo recibió con sorpresa. «No lo había perseguido, por lo que quedé satisfecho», reconoce. Como el resto de estudiantes, tuvo que enfrentarse a una redacción y a pruebas de Matemáticas e Inglés. En su caso, quedó en el puesto número 11 de Galicia.
Alejandra Bello, ahora estudiante de Medicina: «Lo que más me gusta es que tenemos bastante parte práctica»
La otra compostelana que obtuvo este mismo reconocimiento fue Alejandra Bello, formada durante los últimos años en el IES Eduardo Pondal. «Estaba fuera de Santiago con amigos cuando me llamó la jefa de estudios para comunicármelo y la verdad es que no me lo creía», recuerda.
Para obtener buenas notas, ella destaca la importancia del esfuerzo diario. «No sirve estudiar toda la materia el día antes», afirma, y añade: «Preguntaba cualquier duda porque luego podía aparecer en el examen».
También considera necesario compaginar los estudios con el ocio. «Tienes que tener un tiempo de desconexión», explica.
Alejandra no tenía claro qué carrera estudiar. Dudaba entre Medicina e Ingeniería biomédica o aeroespacial. «Tras conocer la nota de la PAU estuve una semana debatiendo cuál elegir», reconoce. Finalmente se decantó por Medicina y asegura no arrepentirse. «Lo que más me gusta es que tenemos bastante parte práctica», concluye.
Ana Jorquera: «La dedicación y el apoyo de la familia son fundamentales»
Ana Jorquera obtuvo la segunda mejor posición entre los 20 alumnos reconocidos por su etapa de Secundaria. «No me lo esperaba. Es cierto que tenía buenos resultados, pero pensaba que las pruebas no me habían salido lo suficientemente bien al integrar múltiples capacidades», comenta tras salir del único examen final al que tuvo que enfrentarse este curso en primero de Bachillerato Internacional, en el Rosalía.
Para ella, «la dedicación» y el apoyo de la familia son fundamentales. Reconoce que en época de exámenes «es difícil» desconectar y hacer planes, por lo que acaba dedicando muchas horas al estudio, aunque considera «esencial» hacerlo para «no colapsar el cerebro».
Por el momento no tiene claro qué le gustaría estudiar cuando termine Bachillerato. «Filología podría ser una opción, pero voy a esperar para tomar una decisión», explica.
Martín Fraga: «Las buenas notas se consiguen intentando dar lo mejor de ti»
Al contrario, Martín Fraga, que estudia desde pequeño en La Salle, ya tiene claro que quiere cursar Matemáticas, aunque por ahora no sabe en qué le gustaría trabajar. «No me gusta especializarme en una sola cosa y las matemáticas pueden dar pie a muchos campos diferentes», considera.
Las buenas notas se consiguen, según él, «intentando dar lo mejor de ti». Cree que la clave está en la constancia.
Aunque este año no practica deporte, sí acude a una academia de inglés y también estudia francés. Además, tiene tiempo para quedar con sus amigos. «Se pueden compaginar los estudios con otras actividades», aclara. En este sentido, asegura que disfruta mucho haciendo voluntariado. Pertenece a la asociación FADEMGA Plena inclusión y también participa en competiciones de debate, como el Modelo de Parlamento Europeo (MEP). Cocinar es otra de sus pasiones.
A finales de mayo afrontará los exámenes finales, cuando, según reconoce, llegan los «momentos más tensos».
El reconocimiento por su excelente expediente no se lo esperaba. «Participé porque lo vi como una oportunidad, pero sin haberlo preparado. Mi madre confiaba más en mí», asegura.












