Nuevo baile de fechas en la línea de Alta Velocidad entre Lisboa, Oporto y Vigo: «En 2033 pensamos que estará concluida». Así lo aseguró durante la XXXVI Cumbre Hispano-Portuguesa se está celebrando en el municipio de La Rábida (Huelva) el primer ministro, Luís Montenegro, pese a no estar entre los temas a tratar. El jefe del ejecutivo luso recordó que la declaración conjunta que surgirá del encuentro «habla de proyectos en ejecución, pero como siempre los plazos de ejecución no son los deseados».
Al igual que su predecesor en el cargo, el socialista Antonio Costa, el líder conservador ha asumido como propio el proyecto de esta infraestructura. «Esperamos cumplir con el calendario establecido», aseguró mientras posponía a «2032 o 2033» el fin de los trabajos antes de su estreno comercial. En ese sentido aseguró que «están creadas las bases para que en 2034 pueda existir esta conexión entre Lisboa y Madrid», ya que actualmente están en marcha los estudios de la Tercera Travesía del Tajo. Este verano está prevista la apertura del primer tramo de Alta Velocidad en el país vecino, los 90 kilómetros entre Évora y Elvas que darán salida al puerto de Sines hacia Europa.
Sánchez vincula con un Mundial al que no llegarán
Las infraestructuras volvieron a aparecer en la agenda de un encuentro que tenía los retos climáticos y la situación en Oriente Próximo como ejes centrales. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reconoció que «algunas inversiones tienen que acelerarse y agilizarse», aunque garantizó que «puede tener el compromiso de España de que lo vamos a hacer», añadió. El jefe del ejecutivo apuntó en concreto a las interconexiones ferroviarias, añadiendo que «están vinculadas a proyectos muy importantes para España y Portugal como el Mundial 2030″.
Linea de alta velocidad entre Vigo y Oporto. / Hugo Barreiro
Pese a las promesas durante el último lustro, ninguna de las dos líneas previstas para el inicio de la nueva década estará en servicio para el evento que atraerá a millones de turistas a ambos países. «Es verdad, tenemos que acelerar el paso», reconoció Sánchez sin querer dar ningún plazo ni anunciar avances, «pero estas cumbres son muy importantes para el día a día de nuestros ciudadanos». En ese sentido recordó que en la anterior Cumbre Ibérica se abordó la cuestión del agua, garantizando el suministro en situación de sequía.
Los actos en la localidad onubense de La Rábida comenzaron con un homenaje a las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz. El Gobierno de España acudió con una amplia representación de las tres vicepresidentas y once ministros entre los que no se encuentra el de Transportes, Óscar Puente.










