Los equipos de extinción del incendio en Tírig luchan contra el reloj ante la llegada de tormentas

El incendio forestal declarado el viernes en Tírig (Castellón) ha obligado a evacuar a los cerca de 700 habitantes de la vecina localidad de Catí ante el avance de las llamas. El fuego, que permanece activo, ya ha calcinado unas 700 hectáreas y se ha convertido en el más grave de los cuatro incendios originados por tormentas secas durante el fin de semana en la provincia, según se ha informado en el programa Herrera en COPE Castellón.

La decisión de evacuar a la población de Catí se tomó en la tarde del domingo, poco antes de las 17:00 horas, tras 24 horas de confinamiento y después de que un giro del viento y el aumento de su intensidad complicaran la situación. La alcaldesa, Mamen Gámiz, ha asegurado que los vecinos están a salvo. «La gente de Catí está en lugares seguros», ha afirmado, explicando que han sido realojados en Xert y Morella o en casas de familiares.

Un salto del fuego, el detonante

Durante gran parte del domingo, los efectivos de extinción confiaban en poder controlar el fuego. Sin embargo, a primera hora de la tarde, las llamas, empujadas por el viento, «comenzaron a dar saltos», lo que generó un riesgo para los equipos y dirigió un frente hacia Catí. El director del puesto de mando avanzado, Antonio Rodrigo, ha explicado que la evacuación se propuso por precaución. «Hemos tenido un salto que, por precaución hemos hemos propuesto a la dirección de la emergencia la evacuación de la población», ha detallado.

Hemos tenido un salto que, y por precaución hemos hemos propuesto la evacuación de la población»

Antonio Rodrigo

Director del Puesto de Mando Avanzado

Una ventana de oportunidad

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