Paloma Porcel ha dado un primer paso favorable en la batalla judicial por la casa que fue de su madre, la actriz Marisa Porcel. Según ha contado Mónika Vergara en ‘Fiesta’, la hija de la intérprete ha sido absuelta del delito del que se le acusaba por permanecer en la vivienda familiar, situada en Las Rozas, después de que el inmueble fuera embargado y subastado por las deudas vinculadas a la herencia.
La periodista ha sido tajante al explicar la resolución: “Paloma no es una okupa en su propia vivienda”. Vergara ha añadido que la sentencia está “perfectamente motivada” y recoge que la permanencia en la casa no se llevó a cabo “mediante violencia, intimidación”, ni consta que la acusada actuara “con ánimo de dolo”.
Una herencia complicada
El conflicto se arrastra desde hace meses. La vivienda perteneció a Marisa Porcel, recordada por ‘Escenas de matrimonio’, y terminó siendo subastada tras acumular deudas. El inmueble fue adquirido por un nuevo propietario, que denunció públicamente que no podía disponer de la casa porque Paloma continuaba residiendo allí.
Durante este tiempo, el caso se ha movido entre acusaciones cruzadas, versiones enfrentadas y una fuerte exposición mediática. Algunos programas llegaron a presentar a Paloma como “okupa”, mientras otras informaciones apuntaban a que el debate jurídico era más complejo y no encajaba necesariamente en una usurpación al uso.
La absolución no cierra por completo el conflicto sobre la vivienda, pero sí supone un alivio para Paloma Porcel en la vía penal. “Es un primer paso en una batalla judicial muy dura que está librando Paloma”, ha resumido Mónika Vergara en el programa de Telecinco.
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