«El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos». El presidente del Gobierno de España parece haberse inspirado en el final de Casablanca para los últimos meses de su mandato.
Recluido en la residencia estival de La Mareta, con un panorama idílico de fondo y una sonrisa de oreja a oreja, ha decidido que este domingo era el mejor día para publicar en redes sociales sus recomendaciones literarias para el verano.
Eso sí, como si fuera Rick Blaine dirigiéndose a una España transmutada en Ilsa Lund, intentaba seducir a los ciudadanos mientras unos 10.000 ceutíes, en una ciudad de 80.000 habitantes, reclamban que les ayudara.
📚 En plena escalada de la crisis migratoria y con la atención mediática centrada en la gestión de las fronteras, Pedro Sánchez ha vuelto a activar sus redes sociales para recomendar «tres libros para el verano» pic.twitter.com/IC3D6bV9oK
— EL ESPAÑOL (@elespanolcom) August 9, 2026
«Si este verano os apetece entre otras cosas un buen libro, os voy a recomendar una novela, un ensayo y un cómic», decía Sánchez en sus redes sociales.
«Ceuta es España, Ceuta no se vende», gritaban los habitantes de la ciudad autónoma en una concentración convocada por las cuatro religiones bajo el eslogan «Basta ya».
Tienen razones para estar preocupados, el asalto que vivieron entre el 30 y el 31 de julio pasado desde Marruecos y protagonizado por 72.000 personas sigue rodeado de incógnitas que solo disparan los temores.
¿Quién lo promovió y por qué? Sánchez, que ya ha declarado una guerra fronteriza a Meloni, todavía no ha respondido.
Por eso, en Ceuta gritaban «Sánchez dimisión», un cántico acompañado de los ya clásicos insultos. A continuación, se han dirigido a la Delegación del Gobierno para reclamar la renuncia de su máximo responsable.
A unos mil kilómetros, en su particular Elíseo, Sánchez recomendaba The Age of Unpeace, «algo así como ‘La era de la no paz'», según su propia traducción libre.
«Yo creo que merece la pena», subrayaba.
Inquietud ceutí
En Ceuta la inquietud no para de crecer. Y más tras la publicación del informe de la startup Golden Owl, vinculada al Parque Científico de la Universidad de Alicante, que desvela que el asalto del 30 y 31 de julio fue una operación organizada y deliberadamente estructurada.
No fue, como muchos sospechaban desde el inicio, una reacción espontánea de miles de personas a mensajes virales.
El estudio menciona que el movimiento se organizó alrededor de «un núcleo cerrado de coordinación, que operaba fundamentalmente mediante mensajería privada», si bien no ha podido desvelar quién estaba detrás del mismo.
Esto fue posible gracias a una red pública de 25 activos de Facebook, que incluye grupos de reclutamiento, coordinación y difusión.
A su servicio, había numerosos microreclutadores, que creaban pequeñas células y trasladaban después la conversación a WhatsApp o mensajes privados.
Por tanto, la estrategia obedecía a una estructura descentralizada y relativamente horizontal, lo que además dificulta que la desaparición de una cuenta acabe con la movilización.
Y si difícil es encontrar a quien está detrás y acabar con esa cuenta príncipe que opera como primera pieza del dominó, imposible se antoja frenar futuras operaciones de tinte similar.
Ahí es donde vuelven a crecer los miedos ceutíes.
En las redes sociales marroquíes no han dejado de circular mensajes y publicaciones que permiten documentar la existencia y propagación de otro llamamiento para el 15 de agosto, es decir, el próximo sábado.
Bajo el epígrafe «la embestida 15-8» («al-hajma 15-8», en árabe), proliferan miles de mensajes que terminan con un preocupante «nos vemos en Ceuta».
Los mensajes apuntan a la ciudad de Castillejos, vecina de Ceuta, como punto de encuentro. Es decir, el mismo lugar desde el que se produjo el asalto del pasado 30 de julio contra España.
«15A entrarán más y mejor», reza otro de los mensajes como una amenaza muy consistente contra la integridad territorial española.
«Nos vemos allí todos», rezan los mensajes que reproducen dibujos con la bandera de España, relojes de arena y olas o nadadores.
«¿Quién va el día 15?», «¿Hay alguna novedad sobre el 15 de agosto?» o «El camino hacia Ceuta», se repiten los ciudadanos marroquíes a través de las redes.
Si a estos mensajes se suma la conclusión de Golden Owl, que considera que la red que organizó el asalto del 30 y 31 de julio mantiene su capacidad operativa, y que el intento del 15 de agosto continúa siendo probable, se entiende el temor de los ceutíes.
Lo único que desean es que su verano de pesadilla no termine con otra escena de terror y abandono.














