El punto de fricción más importante en las negociaciones de las superestrellas del deporte ya no está únicamente en el salario neto. Tal y como se comprobó en la reciente renovación de Vinicius hasta 2032, los derechos de imagen son cruciales. Es decir, todo lo que los jugadores pueden generar por sí mismos. Este apartado también resultó decisivo en el fichaje de Mbappé, quien controla prácticamente la totalidad de sus derechos de imagen.
El jugador del Real Madrid está en disposición de firmar uno de los grandes contratos de patrocinio de la historia del deporte después de que el 31 de julio venciera su vínculo con Nike, según había adelantado L’Équipe’ La firma estadounidense le acompaña desde que tenía ocho años y viste a la selección francesa, mientras que Adidas es el socio técnico del Real Madrid. El delantero se incorpora esta semana a la pretemporada blanca coincidiendo con el lanzamiento de unas nuevas Mercurial doradas que celebran su Bota de Oro del Mundial.
Kylian Mbappé, delantero del Real Madrid / EFE
El calzado con el que Mbappé reaparezca en Valdebebas ofrecerá una pista sobre el estado de las negociaciones: si estrena las nuevas Mercurial, utiliza un modelo anterior o incluso oculta la marca. Nike conserva una importante ventaja contractual mediante un derecho de igualación que le permite, durante los próximos seis meses, equiparar cualquier propuesta que reciba el futbolista. Adidas y Under Armour aparecían hasta ahora entre las compañías interesadas. Según la prensa gala Nike podría alcanzar los 20 millones de euros anuales, sin incluir primas adicionales.
Una marca «inesperada»
Sin embargo, la gran amenaza para Nike podría proceder de fuera del círculo tradicional de fabricantes. El periodista francés Thibaud Vézirian asegura que están muy avanzadas las conversaciones con una marca «inesperada», cuyo nombre todavía no ha revelado, para convertir a Mbappé en su gran referente dentro del fútbol. Por ahora no existe ningún anuncio oficial de las partes, pero la negociación estaría cerca de entrar en su fase definitiva.

Portada del FC 27 de EA Sports con Mbappé y Bellingham. / Agencias
La propuesta iría mucho más allá de un contrato convencional de patrocinio. Mbappé recibiría participaciones de la compañía y tendría una marca propia dentro de una nueva línea prémium de botas, según la información ampliada por Footy Headlines, portal especializado en equipaciones deportivas. La empresa utilizaría su figura para irrumpir en el mercado del fútbol, mientras el delantero participaría directamente en el crecimiento y en la revalorización del negocio.
El modelo recuerda más a la alianza de Roger Federer con On que a un patrocinio tradicional. El tenista suizo entró en el capital de la compañía, colaboró en el desarrollo de productos y dio nombre a su propia línea. Mbappé también dejaría así de ser únicamente la imagen de una empresa para convertirse en socio de su proyecto. Ahí reside la verdadera dimensión del acuerdo: Nike no tendría que igualar solo una cifra anual, sino una estructura comercial pensada para que el francés construya un negocio capaz de perdurar más allá de su carrera deportiva.
Fuente: Sport














