De las muchas aperturas que ha habido en Alicante los últimos meses la nueva Barra del Gourmet en la Explanada no es únicamente una más, es una propuesta adaptada y pensada al contexto en el que se sitúa. El espacio responde a un concepto arquitectónico moderno, pero con vocación de permanencia: hierro, cristal, mármol y madera como ejes materiales que configuran su concepto atemporal, sólido y bien hilado. No hay concesiones a la moda, sino una búsqueda clara de mimetismo, durabilidad y coherencia.
El uso del mármol dialoga directamente con el pavimento de la explanada y las columnatas del puerto, generando una integración natural con el entorno. La sensación es clara: como si la propia explanada se introdujera en el local. La barra, con su estructura de hierro y cristal, los serpentines en mármol junto a una oferta puramente local, terminan de componer un conjunto que homenajea la tradición de la barra alicantina por excelencia, una de las grandes señas de identidad gastronómica de la ciudad.
En cocina, el discurso mantiene esa misma coherencia. La ensaladilla aparece reinterpretada con dados de atún ligeramente macerados en crudo y un huevo frito que aporta novedad y tradición. La pericana alcanza un nivel técnico notable, con una fritura precisa de la ñora y un tratamiento del ajo impecable, evitando cualquier exceso y logrando un equilibrio que convierte el plato en algo más que una referencia local. Una ensalada de tomates raff, de los de Verdad, con encurtidos y semisalazones nos mete de lleno en la terreta, mediterráneo y gusto.
Los arroces, imprescindibles en este contexto, están bien resueltos. Un arroz de pollo con azafrán elaborado con variedad bahía demuestra conocimiento técnico y respeto por el producto, incluso en formato individual. Las croquetas de jamón presentan un interior cremoso bien ejecutado, y los buñuelos de bacalao mantienen un sabor profundo y reconocible. La oferta de la carta cubre toda clase de expectativas de una buena barra, con una selección de producto que refuerza el posicionamiento, destacando el fantástico Jamón, embutidos, chacinas y una interesante cecina de wagyu ahumada. Puesto que esta barra forma parte intrínseca de la Taberna del gourmet, como si estuviesen en el mismo local uno abajo y el otro arriba pero con una calle de por medio, la oferta de vinos es la propia de la taberna, reforzada con infinidad de vinos por copas; el aceite, que siempre tienes en la mesa para echarte al gusto es de una calidad excepcional. Los cafés elogios de Colombia y las leches premium de baristas hacen que se pueda ir a desayunar o merendar sabiendo del disfrute de un buen café. Es un lugar donde no se deja nada sin analizar para el mayor disfrute del cliente, la opción de usar terraza o barra lo hacen realmente atractivo.
Menú tapeo (min. 2 personas)
- Servicio al centro para compartir
- Ensaladilla rusa de la Taberna
- Ensalada de tomates con burrata y rúcula
- Jamón ibérico cocido 100% bellota ecológico
- Pan de cristal artesanal con tomate y AOVE
- Bikini de jamón cocido con queso y trufa negra
- Croquetas caseras
- Buñuelos de bacalao
- Coca de verduras escalivadas con capellán
- Canelones de carne, foie
Al frente del proyecto se encuentra Jenny Perramón, cuya trayectoria explica en gran medida la solidez del conjunto. Formada en Suiza en el ámbito de sala, ha evolucionado hacia un perfil más amplio, consolidándose como una gestora y directora de espacios gastronómicos con criterio propio. Representa la continuidad generacional del grupo María José San Román, aportando una visión contemporánea sin perder la esencia de la casa. Bajo su dirección, y con el chef Abel Martilloti, La Barra del Gourmet y la Taberna configuran un binomio que eleva el concepto de tabernero a un nivel gastronómico de excelencia, demostrando que el modelo de barra alicantina no solo sigue con mucho músculo, sino que puede evolucionar hacia cotas de mayor precisión, producto y discurso.
Foto de familia en los Premios de la Academia de Gastronomía de la Comunidad Valenciana. / INFORMACIÓN
COMUNIDAD VALENCIANA | La Academia de Gastronomía celebra sus premios anuales
El pasado lunes 27 de abril, la Academia de Gastronomía de la Comunidad Valenciana celebró en Castellón su gala anual de entrega de premios, en una edición que reunió a más de 400 asistentes y que volvió a evidenciar el creciente peso institucional de la gastronomía en la Comunitat.
La presencia de tres conselleres, la alcaldesa de Castellón y la presidenta de Les Corts Valencianes otorgó al acto un carácter institucional difícilmente visto en cualquier evento gastronómico autonómico. A ello se sumó una amplia representación del sector, con nombres de referencia como Quique Dacosta, Ricard Camarena o Miguel Barrera, junto a una nutrida presencia de cocineros, empresarios y profesionales.
En el apartado de galardones, el Premio de Comunicación Gastronómica fue para Ediciones Plaza, con su Guía Hedonista. A continuación, las nuevas categorías de Mejor Producto Agroalimentario y Mejor Producto Elaborado pusieron el foco en el territorio, reconociendo respectivamente a la trufa de Castellón y a los quesos de la provincia, dos referentes que explican bien la evolución del producto local.
El Premio a la Investigación Gastronómica recayó en el proyecto Gasterra, Centro de Gastronomía de la Universidad de Alicante en su sede de Denia, consolidando una línea de trabajo cada vez más necesaria en torno al conocimiento, la tecnología y el desarrollo gastronómico.
En el ámbito profesional, el premio al mundo del vino fue para Yelko Suárez, sumiller de Arrels, mientras que el reconocimiento a la mejor jefa de sala fue para Francesca Baccon, del restaurante Quique Dacosta, una figura joven que ya lidera con solvencia uno de los grandes templos gastronómicos del país.
El galardón a Chef del Año, uno de los más relevantes de la noche, fue para Manu Yarza (Valencia), representante de una nueva generación que trabaja desde el producto y la identidad con un discurso cada vez más definido.
La gala incluyó también un reconocimiento especial a Alicante como Capital Gastronómica 2026, subrayando el momento que vive la ciudad en términos de posicionamiento y estrategia gastronómica.
El acto concluyó con la presentación de la nueva imagen de la Academia y un cóctel final con una potente representación de productores, restauradores y centros formativos como GASMA, en una muestra dinámica y bien articulada del potencial gastronómico de Castellón.
Al terminar de la mano de los centros formativos como Gasma, Cosda y la escuela de Benicarló se sirvieron una serie de degustaciones elaboradas por los alumnos y degustaciones de aceites quesos vinos trufas y productos de la Comunitat.
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