España se impuso a Australia (66-89) y se citó con la favorita Estados Unidos en una semifinal de la Copa del Mundo, a la que vuelve ocho años después, tras recuperar su mejor versión en el encuentro disputado este jueves en el Berlín Arena, con unas acertadas Megan Gustafson (16 puntos) y, una vez más, Iyana Martín (14 puntos), para que España siga soñando en grande.
El día decisivo, el equipo español se sacudió la presión y jugó un gran baloncesto, sobre todo la primera mitad, en un partido en el que las ‘Opals’, bronce en los Juegos de París, no pudieron contar con sus tres jugadoras más determinantes: Alanna Smith, con molestias en el gemelo, Ezi Magbegor, rotura de ligamento cruzado, y la base Jade Melbourne, con gripe.
Pese al físico australiano, el conjunto de Miguel Méndez impuso su estilo de velocidad en las transiciones y volvió de hacer del juego colectivo su principal arma ofensiva.










