España se medirá a Estados Unidos después de ofrecer su mejor versión ante Australia en un partido en el que Miguel Méndez exhibió la profundidad de banquillo, una magnífica defensa de zona y un gran acierto en el tiro. Australia, que ha estado en siete de las últimas ocho semifinales de los Mundiales, llegaba con una rotación corta de nueve jugadoras. Y el seleccionador español apostó de inicio por un equipo dominante en la pintura con Fam, Gustafson y Conde ante el Run&Gun de las aussies. Los tres triples de Reid fueron respondidos por tres de Iyana, mientras Gustafson hacía daño dentro. Después Torrens y Carrera recogían el testigo y España se manejaba con desparpajo en ataque con 5 triples de 7. A eso sumaban una defensa impenetrable, cero pérdidas y siete asistencias. Intachable primer cuarto (17-31).
Infalibles en los triples
Australia reaccionó con un parcial de (8-2) de inicio, pero las de Méndez leían perfectamente en ataque el juego exhibiendo su profundidad de banquillo (28-46) y manteniéndose por encima del 70% en triples. La zona española colapsaba a las australianas (19 pérdidas) y las de Méndez dominaban la zona (20 rebotes a 11) para dejar el partido roto al descanso (37-58). El tercer cuarto fue mucho más intenso en defensa, con España tensando los ataques australianos y rebajando la producción ofensiva en un parcial exiguo en la anotación (14-12) que dejó el marcador (51-70).
España cerró el partido con victoria y una gran imagen, especialmente en la primera parte, que deja buenas sensaciones para el partido que las medirá este sábado a la gran favorita Estados Unidos. Las yankees han dejado alguna duda y si las de Méndez ofrecen su mejor imagen no es descartable la sorpresa. Será la primera de las dos oportunidades para colgarse una medalla, que es a lo que vinieron a Alemania.
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