España cerró con tres puestos de finalista su ‘sábado mágico’ en los Europeos de Birmingham, que empezó por la mañana con dos oros, una plata y un bronce en marcha. El hispanomarroquí Abdessamad Oukhelfen fue séptimo en 1.000 metros, María Vicente fue octava con récord nacional en heptatlón y Paula Sevilla octava en 400 en una tarde en la que maravillaron el sueco Andreas Almgren en las 25 vueltas (27:32.50) y el italocubano Andy Díaz en triple (18,15 metros con viento legal)
María Vicente llegaba a la cita continental «después de siete semanas buenas de entrenamiento», comentaba su entrenador y exseleccionador español, Ramón Cid. La catalana tiene tanto talento y es tan competitiva que ha logrado una plaza de finalista y ha batido su récord de España sin estar a tope, sin poder preparar la temporada normalmente e incluso con un obligado cambio en la pierna de batida en la longitud.
Si el físico le respeta, los 6.372 puntos que logró este sábado (68 más que su anterior plusmarca) se quedarán pequeños y la frontera de los 6.500 será una realidad. Tras saltar 6,42 en longitud y lanzar la jabalina a 44,02 metros por la mañana, la catalana completó un excelente 800 en 2:15.10, más de cuatro segundos más rápida del 2:19.70 que necesitaba para batir su tope nacional.
María Vicente llevó su récord nacional a 6.372 puntos / RFEA – SPORTMEDIA
Ese registro le permitió terminar en una notable octava posición por un solo punto con 6.372. La irlandesa Kate O’Connor completó su verano glorioso y se proclamó campeona de Europa con récord nacional (6.751) dos semanas después de reinar en la Commonwealth con 6.569. Esa marca no le habría bastado para subir al podio en Birmingham, ya que las otras dos medallas se las colgaron las neerlandesas Emma Oosterwegel (6.713) y Sofie Dokter (6.664). Cansada tras un curso magnífico en el que se proclamó campeona de la NCAA, la madrileña Sofía Cosculluela acabó decimoctava con 5.999 puntos.
«Muy feliz, muy contenta y no tengo más que palabras de agradecimiento. Si me lo dicen hace unos meses, no me lo creo. Ha sido una lesión que he ido arrastrando durante mucho tiempo. Estoy muy agradecida con todos (nombró a una pléyade de personas) y felicito a mi entrenador, que es su cumpleaños», dijo María Vicente. «Llevo muchos meses de temporada y he conseguido acabar, así que eso es positivo», comentó Cosculluela.

Una cansada Paula Sevilla fue octava en la final de 400 / RFEA – SPORTMEDIA
Otro de los acontecimientos para España era la presencia de Paula Sevilla en la final de 400 tras su sensacional marca personal en ‘semis’ (50.21). Sin embargo, la solanera acusó el cansancio y quizá se reservó en la recta para la final del 4×400 femenino del domingo, acabando octava con 52.03. La ‘bestia’ noruega Henriette Jaeger se colgó el oro (49.04), la polaca Natalia Bokowiecka la plata (50.04) y la neerlandesa Lieke Klaver, el bronce.
«He empezado muy rápido, pero la verdad es que tenía las piernas cansadas (ya lo indicó tras superar las semifinales). Ahora a recuperarme para mañana», señaló la segunda española más rápida de la historia por detrás de Sandra Myers. Por cierto, que Jaeger sumó su segundo oro tras hacer la cuarta posta noruega en el 4×400 mixto, pero no estará en el 4×400 femenino. Su país no se clasificó.
La otra plaza de finalista llegó con el reusense de adopción Abdessamad Oukhelfen, quien con 28:21.89 mejoró en un puesto su posición en Roma’24. «Esperaba algo más, creo que valía más que esta séptima plaza. Hemos hecho muy buen trabajo y he luchado por ser quinto, pero en la última vuelta se me han ido», comentó tan ambicioso como siempre el discípulo de María Carbó.

Oukhelfen logró una meritoria séptima plaza en 10.000 / RFEA – SPORTMEDIA
Almgren rompió la final en el segundo mil y empezó a subir el ritmo hasta que se quedó solo en cabeza, marcando parciales astronómicos como el 2:34.48 entre el séptimo y el octavo mil. Bronce en el pasado Mundial, el escandinavo venció con récord de los Campeonatos (27:23.44), el ya excampeón suizo de origen sursudanés Dominik Lobalu fue segundo (27:42.67) y el actual campeón mundial galo Jimmy Gresier completó el podio (28:07.90).
«He tenido un poco de tiempo para recuperarme, porque en las últimas dos vueltas no podía más. He llegado a los Europeos en una gran forma y quería hacer una carrera para demostrarlo. Y así lo he hecho. El año pasado en Tokio dejé escapar bastantes kilómetros y acabé tercero. Hoy quería que el ritmo fuese más duro», dijo uno de los héroes del día, el exochocentista Andreas Almgren.
Otros seis campeones
Sin españoles tras la ‘escabechina’ de las semifinales, la final masculina de 1.500 fue una auténtica ‘bomba’ por el cambio en los tres medallistas que se produjo en los últimos 50 metros. Cuando parecía que impondrían su ley el luso Isaac Nader, el francés Azeddine Habz y el británico Jake Wightham (oro en el Mundial de Eugene’23), los tres se hundieron y fueron descabalgados del podio.
Con 23 años, el neerlandés Stefan Nillessen dio un paso adelante tras lograr dos títulos continentales sub’23 en 2023 y en 2025 para imponerse con 3:35.70, 46 centésimas menos que el sueco Samuel Pihlström (bronce en el citado Europeo sub’23 de hace tres años en Espoo) y 54 más rápido que el irlandés Andrew Coscoran en su primera medalla internacional.

Samuel Pihlstrom y Andreas Almgren, dos oros seguidos para Suecia / EFE
Bronce en los Juegos de París’24, el italocubano Andy Díaz estremeció el Alexander Stadium con un sensacional brinco de 18,15 metros con 1/7 m/s de viento legal favorable y se colgó su tercer oro seguido tras reinar en los Europeos de Apeldoorn en 2025 y en los Mundiales bajo techo de Nanking’25 y de Torun’26. Además, se sitúa cuarto de la historia tras Jonathan Edwards, Christian Taylor y el ‘desaparecido’ hispanocubano Jordan Díaz.
El ‘marcón’ del habanero llegó en la segunda ronda, justo después de un nulo larguísimo con el que llegó a coquetear con el histórico récord de Edwards, los 18,29 metros que saltó hace 31 años en los Mundiales de Göteborg’95. El luso cubano Pedro Pichardo mordió el polvo con 17,76 como ya hiciera en París’24 ante el citado Jordán Díaz, mientras que el italiano Andrea Dalavalle se llevó el bronce con unos ‘baratos’ 17,37.
La jabalina masculina también vivió un final espectacular. El alemán Nick Thumm, que llegaba a Birmingham con 82,03 como marca personal, la superó en ‘semis’ y se relamía con el oro al lanzar 83,76 en la final. Sin embargo, su compatriota Julian Weber impuso su favoritismo en la última ronda con 90,40 metros, arrebatando el récord de los Campeonatos al británico Steve Backley. El letón Patriks Gailums fue tercero con 82,97.

Andy Díaz, imperial en la final de triple salto / ATLETICA ITALIANA
No hubo sorpresas en la final femenina de altura. La ‘recordwoman’ universal Yaroslava Mahuchikh logró su tercer título europeo consecutivo al aire libre con una mediocre marca de 1,97 metros (a años luz de los estelares 2,10 metros que saltó hace dos años en París). La plata fue para la polaca Maria Zodzik y el bronce, para la montenegrina Marija Vukovic (ambas con 1,95). La gran derrotada fue la serbia Angelina Topic, duodécima con 1,83.
En cuanto a los relevos cortos, Gran Bretaña reinó en hombres con 38.45, seguida por Alemania (38.64) y por Bélgica (38.70), con una lesión de Ceccarelli cuando Italia luchaba por el oro. Las británicas se exhibieron en la final de 4×100 femenino para completar un ‘doblete’ con 42.05, Suiza logró una sorprendente plata con 43.12 y Polonia fue bronce con 43.15. El récord de España es 42.11… ¡Qué pena lo sucedido por la mañana!
Fuente: Sport








