Mientras muchos jóvenes aprovechan las tardes de verano para ir a la playa o simplemente relajarse, un grupo de jóvenes avilesinos reserva una hora cada semana para practicar inglés. Cada jueves, de cinco de la tarde a seis de la tarde, el Edificio Fuero acoge «Let’s Talk«, una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento de Avilés con la idea de reunir a participantes de distintos perfiles para mantener una conversación en la lengua de Shakespeare sin mayor pretensión que «mejorar la fluidez en el uso».
La actividad, dirigida por la voluntaria estadounidense Tamara Mikeladze, se basa en conversaciones informales sobre temas cotidianos, sin la presión de una clase convencional. «Nos reunimos simplemente para hablar un poco de inglés», sentencia la responsable de la cita, la cual apuesta por crear un ambiente relajado en el que cualquier nivel tenga cabida. «Son temas cotidianos que hacen sentirse tranquilo, dejando el requisito de un nivel alto», relata Mikeladze.
El público que acude es variado, desde estudiantes a jóvenes trabajadores, muchos de ellos voluntarios en el Espacio Fuero, pero incluso llega a atraer a estas sesiones a jóvenes recién llegados a Avilés. Es el caso de Moussa Diagne, que lleva menos de un mes viviendo en la ciudad. «Vengo aquí, ya que me parece una propuesta buena para integrarme en Avilés«, relata. Pero también acude Diagne con el fin de aprender. «Quiero mejorar mi nivel de inglés y poder aprender más», concluye el nuevo avilesino.
La iniciativa también sirve para que quienes ya estudiaron inglés no pierdan soltura. Sandra García, voluntaria del Espacio Joven desde los 14 años y también avilesina, participa desde la primera sesión. «Es una buena manera de no oxidarse en el idioma», afirma. A su juicio, el grupo funciona porque personas con distintos niveles pueden participar y ayudarse mutuamente durante las conversaciones.
Ese componente social es otro de los grandes atractivos. Christian Bengoetxea, que ya conocía previamente las actividades del Espacio Joven, acude para «practicar el idioma» y, porque a su juicio es «una oportunidad de estar hablando con otra gente y socializar, ya que el ambiente es muy bueno y la gente siempre es muy simpática», resume.
El grupo también tiene un marcado carácter inclusivo. Carlos Arévalo, de Llanera y voluntario en la Fundación Talentos Diversos, junto a Marcos Menéndez, participan juntos en las sesiones. Ambos valoran positivamente la posibilidad de seguir aprendiendo inglés mientras conocen a otras personas. Para Arévalo, «está bien desempolvar el inglés un poco y volver a ponerlo en práctica años después de estudiarlo», comenta entre risas.
Lejos de vaciarse durante el verano, el Espacio Joven mantiene así una programación que ofrece alternativas de ocio formativo para los jóvenes avilesinos. Durante una hora a la semana, el inglés se convierte en la excusa perfecta para conversar, ganar confianza con el idioma y ampliar el círculo social, demostrando que las vacaciones también pueden ser un buen momento para seguir aprendiendo.











