Representantes sindicales de UGT de la empresa municipal Sóller 2010 registraron este martes una convocatoria de huelga indefinida que se iniciará el viernes 17 de julio y que afectará a la recogida de basuras y la limpieza viaria. El sindicato sostiene que la plantilla ha “agotado” su paciencia ante lo que considera un “deterioro de las condiciones laborales” y una negativa reiterada a reconocer un salario “digno”.
El sindicato asegura que ya en marzo se convocó un paro (finalmente desactivado tras un acuerdo salarial ante el TAMIB) y afirma que la situación ha vuelto a un punto de bloqueo que obliga a reactivar la protesta, esta vez sin fecha de finalización.
De este modo, Sóller afronta una convocatoria de huelga indefinida en el servicio de basuras a partir del 17 de julio, un servicio que últimamente ya viene siendo cuestionado por la gran acumulación de basuras en los contenedores. El sindicato UGT sostiene que la plantilla ha agotado su paciencia ante lo que considera un “deterioro” de las condiciones laborales y una negativa reiterada a reconocer una “retribución adecuada”, recordando que ya en marzo se convocó una huelga que finalmente se desactivó tras un acuerdo salarial ante el TAMIB. Meses después, el desacuerdo persiste y el comité de empresa ha decidido reactivar la protesta, esta vez sin fecha de finalización.
Los días festivos
El conflicto se centra en la compensación económica por trabajar en días festivos. El convenio colectivo firmado en abril, aún no publicado en el BOIB pero aplicado desde junio, establece que la recogida de residuos pasa a considerarse jornada ordinaria por tratarse de un servicio esencial. La compensación fijada es de 90 euros por festivo, más un 50% de complemento por nocturnidad, hasta 135 euros para los operarios, y 157 euros para los conductores. Sin embargo, los trabajadores reclaman mantener la retribución previa al convenio, que ascendía a 182 euros por día festivo trabajado. Ante esta situación, el comité exige pactar un nuevo acuerdo que preserve la compensación anterior.
El Ayuntamiento de Sóller, por su parte, ha solicitado la intervención del TAMIB para intentar reconducir el conflicto y evitar la huelga. En una comparecencia, el alcalde Miquel Nadal, acompañado por la regidora de Medio Ambiente, Antònia Frau, y el regidor de Infraestructuras, Carlos Darder, afirmó que el Consistorio no puede asumir la subida reclamada por UGT y que ya se ha cedido demasiado en las negociaciones. El equipo de gobierno recuerda que Sóller 2010 ha comprometido un incremento salarial del 25% entre 2026 y 2028, un esfuerzo que considera muy considerable, y sostiene que aceptar todas las demandas sindicales comprometería la viabilidad económica de la empresa municipal.
Pese a ello, el Ayuntamiento mantiene la voluntad de alcanzar un acuerdo que compatibilice las reivindicaciones de los trabajadores con las posibilidades presupuestarias de Sóller 2010. Además apunta que antes de la firma del convenio del pasado abril UGT revisó el documento y dio su visto bueno a aplicar el nuevo sistema retributivo para los días festivos del que ahora se opone.
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