España sufrió ante Portugal, pero resolvió el partido con un resultado más que suficiente para pasar de ronda. Fue un marcador corto, sí, pero en un Mundial la victoria vale más que el juego. La selección avanzó de ronda con un gol de Mikel Merino en el tiempo de descuento y alejando las dudas que habían rodeado al equipo a lo largo del torneo.
El siguiente partido frente a Bélgica apunta a ser vital, aunque el equipo necesita descansar antes de afrontar el tramo más duro de la competición, donde la presión se apodera de la mente de los jugadores, algunos de ellos, todavía muy jóvenes.
La psicóloga deportiva Teresa Messía atendió a SPORT para analizar el momento de España y la presión a la que está sometida por el hecho de estar ya en los cuartos de final. Teresa considera que España estuvo bien, sobre todo Luis de la Fuente, que puso en valor la mejora de la selección y normalizó el hecho de poder caer, como sucedió con Cabo Verde.
“A mí me gustó mucho lo que comentó Luis de la Fuente. Cuando nos enfrentamos a Cabo Verde, no deja de ser un Mundial y hay selecciones muy buenas, pero se entró con un cierto grado de presión. Muchas veces sales al campo con la idea de demostrar tu capacidad. Cuando un jugador juega sin pensar tanto, muestra mejor su nivel”, afirma la experta, que ha trabajado con jugadores de Primera División, además de futbolistas del Granada, después del Eibar y del Málaga.
El factor ‘estrés’ en los partidos de alto calibre y la calma de Merino
España y Cabo Verde empataron a cero en el primer partido. Fue una entrada fría al torneo, también a raíz del desacierto de cara a portería, aunque el equipo ha ido mejorando a medida que han ido pasando los días.
“Se habla del concepto de ‘Choking under pressure’. El cortisol sube, que es una hormona asociada al estrés y es beneficioso porque ayuda a la liberación de glucosa y mantiene al cuerpo en alerta. Sin embargo, cuando sus niveles son demasiado elevados, puede producirse ese bloqueo. Estaban demasiado acelerados y no encontramos ese estilo de juego; se notaba bastante”, afirma sobre el primer partido de la selección en el Mundial, aunque ante Portugal, también hubo momentos similares.
Mikel Merino bate a Diogo Costa en el partiudo entre España y POrtugal del Mundial / SAM WASSON / EFE
No obstante, España logró encontrar la luz al final del túnel, de la mano de Ferran Torres, autor de la asistencia y de Mikel Merino, goleador. El jugador del Arsenal estuvo soberbio en el área. “En el caso de Mikel Merino (autor del gol), cuando se da ese fenómeno, él es muy determinante. Los jugadores que presentan un bajo nivel de ‘ansiedad estado’ —que no es lo mismo que la ansiedad rasgo, es decir, la tendencia habitual de una persona a experimentar ansiedad— suelen regularse muy bien en esos momentos y continúan siendo determinantes”, nos cuenta la psicóloga.
“Jugadores como Merino gestionan muy bien esas situaciones e, incluso, pueden rendir mejor. Ese perfil de jugador no es tan frecuente”, explica.
España necesita no partir como favorita
De cara a los cuartos de final, España parte como favorita ante Bélgica, aunque es un Mundial y habrá que ir con cautela. Sin embargo, en el ambiente se empieza a respirar un ‘miedo generalizado’ entorno a Francia, que aparece en escena como posible rival de semifinales (si supera a Marruecos) y favorita a alzarse con el Mundial.
“El hecho de tener la etiqueta de favorito también pesa. Australia o Egipto, que no eran favoritas, destacaron porque jugaron con más tranquilidad”, considera. “El efecto ‘underdog’ explica también que los equipos que no son favoritos reciban mucho apoyo cuando ganan, como ocurrió con Noruega. Tendemos a apoyar a quien percibimos como más vulnerable o con menos posibilidades. El público se viene arriba con ellos.

Los jugadores de España celebran el gol de Mikel Merino ante Portugal / Kenneth Fernández / EFE
Por lo tanto, el papel de ‘no favorita’ de España en el torneo parte como ventaja para los jugadores. Hay que verlo con buenos ojos. “En cambio, los equipos que no parten como favoritos juegan con menos expectativas. Están más centrados en el proceso. Es lo que se conoce como motivación al logro: cuando estás demasiado focalizado en el resultado, el sistema nervioso permanece más en alerta; quienes juegan con mayor tranquilidad se centran más en el proceso y en el propio juego”, concluye Teresa Messía.















