Comprar una vivienda en solitario en España se ha convertido en un ejercicio de ahorro exigente. Quienes dan ese paso sin pareja necesitan reunir de media 57.517 euros antes de firmar la hipoteca, una cantidad que en muchos casos no es suficiente: casi un 7% de estos compradores debe recurrir además a un aval o una doble garantía para que el banco les conceda el préstamo, según los datos recopilados por el comparador y asesor hipotecario iAhorro entre los usuarios que firmaron su hipoteca a través de la plataforma entre junio de 2025 y junio de 2026.
El hipotecado digital que compra su primera vivienda en España tiene, de media, 36,85 años, una antigüedad laboral de 8,38 años, contrato indefinido e ingresos netos mensuales de 2.812 euros. Pero ese perfil cambia notablemente según si la compra se hace en solitario o acompañado, y las diferencias en el ahorro necesario y en la capacidad de financiación son las que marcan buena parte del acceso a la vivienda en España.
El esfuerzo se dispara sin un segundo titular
El 46,86% de las hipotecas firmadas para primera vivienda en el último año en España contaban con un único titular. Estos compradores han adquirido viviendas con un precio medio de 170.911 euros y han firmado hipotecas de 128.185 euros de media, lo que sitúa el porcentaje de financiación en el 75% del valor del inmueble. La diferencia, unos 57.517 euros, sale del ahorro previo del comprador, que se destina principalmente a cubrir la entrada y los gastos de la compraventa: en torno al 30% del precio de la vivienda.
Ese porcentaje de financiación, más ajustado que el de las parejas, explica también por qué el aval gana peso entre quienes compran solos: un 6,79% de estas operaciones necesita una garantía adicional, frente al 5,30% que registran las compras en pareja. «Comprar vivienda en solitario exige normalmente un mayor esfuerzo previo de ahorro y, en algunos casos, recurrir a un avalista para cumplir con los requisitos de riesgo que establecen los bancos», explica Laura Martínez, directora de Comunicación y portavoz de iAhorro.
Comprar en pareja, la vía más habitual y con más margen
Frente a ese esfuerzo en solitario, lo más común en España sigue siendo comprar la primera vivienda en pareja: el 53,14% de las hipotecas del último año se firmaron con un segundo titular. En estos casos, los ingresos del titular principal se sitúan en 2.702 euros mensuales de media, a los que se suman los 1.017 euros del segundo titular, hasta alcanzar unos ingresos familiares de 3.719 euros al mes, casi 1.000 euros más que en las compras individuales.
Esa mayor capacidad económica se traduce directamente en el tipo de vivienda al alcance: el precio medio de compra en pareja asciende a 200.562 euros, con hipotecas medias de 153.951 euros y un porcentaje de financiación del 76,76%. El ahorro previo también sube, hasta los 63.469 euros, pero el esfuerzo relativo es menor al repartirse entre dos personas. «Cuando se compra en pareja, la posibilidad de adquirir una vivienda ahora mismo, con los precios tan elevados que hay en el mercado, es mayor porque la capacidad de endeudamiento también aumenta», señala Martínez.
«Contar con dos ingresos no solo aumenta la capacidad de endeudamiento, sino que también da más margen a las entidades para conceder financiación en mejores condiciones», añade la portavoz de iAhorro. «Por eso, en el contexto actual del mercado inmobiliario, comprar en pareja sigue siendo, para muchas personas, la vía más sencilla para acceder a una primera vivienda en propiedad».
Madrid y Barcelona disparan la brecha entre comprar solo o en pareja
El lugar de compra amplía o reduce esta brecha. En Madrid capital y Barcelona, los compradores en solitario acceden a viviendas de unos 300.000 euros de media, mientras que las parejas superan los 400.000 euros. En ciudades medianas como Valencia, Sevilla o Málaga, los compradores individuales se mueven entre 200.000 y 220.000 euros, y las parejas rondan los 280.000 euros. En capitales más pequeñas del interior, como León, Toledo o Córdoba, el precio baja a 160.000-180.000 euros para quienes compran solos y a 200.000-220.000 euros para quienes lo hacen en pareja. «El lugar donde se compra sigue siendo un factor clave. En las grandes ciudades, la compra en pareja permite acceder a viviendas que serían imposibles con ingresos individuales», apunta Martínez.
Fuente: El Periódico















