El pasado 26 de marzo, los expertos en privacidad respiraron aliviados. El Parlamento Europeo rechazó con 311 votos en contra, 228 a favor y 92 abstenciones la controvertida ley que quería permitir a las empresas tecnológicas escanear todos los mensajes privados de sus usuarios en busca de material de abuso sexual infantil. Sin embargo, a su presidenta, Roberta Metsola, no le gustó.
Cuatro meses después, y cuando ya parecía definitivamente sepultada, la iniciativa ha resucitado y su procedimiento de urgencia será votado hoy a las 12 horas. Si se aprueba, su contenido volverá a ser sometido a voto en el plenario que se celebra este jueves en Estrasburgo. Darle luz verde supondría reinstaurar el marco legal que expiró el 3 de abril y que ha permitido que plataformas de mensajería instantánea como WhatsApp, Signal, Telegram o Messenger tomen medidas voluntarias para derogar las normas de privacidad electrónica para identificar a usuarios sospechosos de compartir contenidos de la mal llamada pornografía infantil.
A propuesta del Partido Popular Europeo, el grupo más grande de la Eurocámara, Metsola ha forzado la situación al negociar directamente con los Estados miembro para se realice una nueva votación, una maniobra «sin precedentes», según advierte un documento de la presidencia chipriota del Consejo de la UE obtenido por POLITICO. Un portavoz de la presidenta ha explicado al medio que «planteó» la cuestión en una reunión con los líderes de los grupos políticos del Parlamento y que ninguno de ellos se opuso abiertamente al plan.
La maniobra «sin precedentes» de Metsola y el PPE facilita que el polémico escaneo de las comunicaciones se apruebe a la tercera
Además, el inhabitual procedimiento por el PPE y Metsola aumenta las probabilidades de que el marco legal se apruebe y amplíe hasta 2028 mientras se debate una nueva versión de la ley. Y es que ese mecanismo, que se conoce técnicamente como «mecanismo legislativo ordinario», permite dar luz verde a un texto siempre que no haya una mayoría absoluta de al menos 361 eurodiputados la rechacen o modifiquen.
Encrucijada por la privacidad
El Europarlamento encara así una decisión tan polémica como vital. La ley propuesta en 2022 por la Comisión Europea quiere dar poder a plataformas digitales para que escaneen voluntariamente sus servicios en busca de imágenes y vídeos de abuso a menores. Gobiernos europeos, cuerpos policiales y organizaciones en defensa de los menores aseguran que esa legislación agilizará la detección de depredadores y pedófilos en Internet.
Sin embargo, técnicos de ciberseguridad, organizaciones civiles, defensores de la privacidad y casi un millar de expertos tecnológicos europeos han advertido que la propuesta conocida como Chat Control abre la puerta a la vigilancia masiva de los usuarios, pues el escaneo acabaría con el cifrado de extremo a extremo que protege sus comunicaciones. «Acabaría con la privacidad (…) Sería como colocar una cámara dentro de tu casa, un espía que no sabes qué está buscando, y decirte que no te preocupes, que no se usará mal», ha explicado Carmela Troncoso, profesora en la Escuela Politécnica Federal de Lausana, en declaraciones a EL PERIÓDICO. «Sería como cruzar el Rubicón», advirtió ya en 2023 el director del Consejo de Protección de Datos Europeo, Wojciech Wiewiórowski.
Brocha gorda «poco fiable»
El escaneo de tus mensajes propuesto desde Bruselas con el apoyo de las capitales europeas no solo podría atentar contra los derechos fundamentales, sino que lo haría sin cumplir su misión de proteger a los menores en línea. Un estudio científico reciente afirma que PhotoDNA, la tecnología de Microsoft que muchas plataformas utilizan para detectar contenidos ilícitos, «no es fiable». La investigación advierte que «es fácil» evitar la detección y que se produzcan falsos positivos que incriminen a usuarios que no han hecho nada ilegal.
«No tenemos ninguna prueba de que la tecnología de detección propuesta sirve para salvar a los niños (…) Es muy frágil y comete muchos errores», añade Troncoso. Esta reputada ingeniera de telecomunicaciones experta en privacidad avisa que el hecho que el sistema pueda marcar erróneamente contenidos inofensivos —imágenes de tus hijos en la playa, por ejemplo— como abuso sexual infantil daría lugar a «consecuencias horribles». «No te estarán acusando de evadir impuestos o de no pagar una factura, sino de abusar de niños», anticipa.
Una de las organizaciones que utiliza esa tecnología falible es la estadounidense Thorn, fundada en 2012 por los actores Ashton Kutcher y Demi Moore. Aunque se vende como una oenegé sin ánimo de lucro, esta start-up ha levantado un negocio millonario con la venta de herramientas para rastrear Internet en busca de contenido pedófilo, según destapó Follow the Money. Esa misma investigación desveló que Thorn habría destinado hasta 24 millones de dólares a presionar a la Comisión Europea para que apruebe Chat Control. En 2023, Kutcher se reunió con Metsola, la presidenta Ursula von der Leyen y la entonces comisaria europea de Interior, Ylva Johansson, promotora del polémico escaneo.
La maniobra de Metsola y el PPE, adoptada justo antes del parón de verano, ha despertado la indignación de legisladores, expertos en privacidad y activistas digitales que se oponen a la medida. «Mientras los gobiernos de la UE, presionados por los gigantes tecnológicos estadounidenses, puedan seguir extendiendo su conveniente statu quo de escaneo masivo voluntario y no selectivo mediante trucos procedimentales, no tienen ninguna razón para aceptar el concepto de protección infantil selectivo, jurídicamente sólido y mucho más eficaz del Parlamento», ha denunciado Patrick Breyer, exmiembro del Parlamento Europeo por el Partido Pirata y una de las voces más críticas con Chat Control.
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