A pesar de que en la jornada de ayer se confirmó una buena noticia sobre el estado de salud de la Princesa nórdica, desde Paris Match informan de que Mette-Marit sigue hospitalizada y que la salida que protagonizó hace un par de días junto a Haakon fue sólo eso, un descanso en su cuidado hospitalario.
La heredera al trono estuvo en casa con su marido apoyando a su selección nacional, que logró el pase a cuartos eliminando de forma épica a la escuadra brasileña. La Casa Real noruega aprovechó la ocasión para compartir varias imágenes en su cuenta de Instagram.
No obstante, en ningún momento se comunicó que hubiera obtenido el alta médica tras su trasplante de pulmón. Sí que es cierto que, por primera vez en mucho tiempo, pudimos verla sin su inseparable máquina de oxígeno, lo que supone, sin duda, un gran avance y es el resultado del éxito de la intervención.
La enfermedad que sufre la noruega es una fibrosis pulmonar crónica que le diagnosticaron en 2008. Desde entonces la patología se ha ido agravando, algo que ha hecho que a lo largo del tiempo vaya ausentándose de los actos públicos pertinentes que ocupan, de forma habitual, su agenda.
Finalmente, y después de que la institución emitiese un comunicado el pasado 5 de junio aseverando su complicado estado de salud, el pasado 18 de junio llegó la esperada intervención quirúrgica que ahora la muestra sonriente y con mejor aspecto en esas últimas instantáneas compartidas en Instagram.

Mette-Marit tosiendo durante un acto oficial el pasado 17 de mayo.
Gtres
En cualquier caso, tal y como informa Paris Match, el alta aún no ha llegado.
De este modo se cumple así aquello que comunicó ya hace unas semanas Casa Real: no habría informaciones oficiales tras la operación hasta llegar a ese punto, una decisión lógica y prudente, algo característico en este tipo de casos.
No obstante, en este último mes la salud de Mette-Marit no ha sido lo único que ha generado conversación en este contexto.
A mediados de junio Marius Borg, el primer hijo de la heredera —fruto de una relación previa al matrimonio con Haakon—, fue condenado a sus 29 años a cumplir 4 en prisión por dos cargos de violación (fue absuelto de otros dos). El joven ya llevaba cuatro meses de encarcelamiento preventivo.
Estas circunstancias no son, sin duda, las idóneas de cara a que la Princesa centre la totalidad de sus esfuerzos en su recuperación, sobre todo cuando este tipo de intervenciones suponen también una alta tasa de rechazo al trasplante.













