‘Wannabe‘ no entró en el pop de puntillas: apareció como una pandilla entrando en un hotel con plataformas, risas y ganas de ponerlo todo patas arriba. En menos de tres minutos, las Spice Girls cambiaron el guion de la canción romántica noventera y colocaron en primer plano la amistad entre chicas, la independencia y la autoestima. Vamos, lo que viene siendo el ‘Girl power’ y la sororidad femenina.
El sencillo salió primero en Japón y otros mercados asiáticos el 26 de junio de 1996, llegó al Reino Unido el 8 de julio y no aterrizó en EEUU hasta enero de 1997: una conquista pop por entregas que convirtió a cinco desconocidas en fenómeno global.
Treinta años después, el tema que presentó al mundo a Melanie Brown, Melanie Chisholm, Emma Bunton, Geri Halliwell y Victoria Adams no ha perdido su poder de invocación. Basta que suene el arranque -ese piano acelerado, casi travieso- para que medio planeta complete mentalmente el «yooooo, I’ll tell you what I want, what I really, really want». [y ya no te lo quites de la cabeza en todo el día]
Un formato novedoso
Parte del milagro estuvo en que ‘Wannabe’ no parecía una balada cuidadosamente empaquetada ni otra fantasía romántica al uso. Sonaba más bien como cinco amigas irrumpiendo en una fiesta ajena y decidiendo que, a partir de ese momento, mandaban ellas. El videoclip, rodado en un hotel de Londres, tenía algo de gamberrada organizada: carreras por los pasillos, risas, poses, empujones, caos coreografiado y una energía burbujeante.
La letra fue igual de importante. Más allá de sus cifras de ventas, ‘Wannabe’ rompió con las tendencias predominantes del pop de los años 90 al alejarse de las historias de amor tradicionales para reivindicar la sororidad y la independencia femenina. No era una chica esperando una llamada, ni una balada de corazón roto, ni otra historia sentimental con final lacrimógeno. Era casi una cláusula de acceso: si quieres estar conmigo, primero tienes que entender a mis amigas.
Las Spice en su primer concierto en directo, en el Abdi Ipecki de Turquía. / POOL
Contraseña generacional
Antes del chico, la pandilla. Antes del romance, la tribu. Antes de la pareja, el pacto. Esa idea, lanzada con descaro, plataformas imposibles y una melodía imposible de sacar de la cabeza, convirtió ‘Wannabe’ en algo más que un número uno. Fue una contraseña generacional.
Exitazo
📌‘Wannabe’ vendió alrededor de 7 millones de copias en todo el mundo y fue número 1 en más de una treintena de países; Guinness recoge que alcanzó el número 1 en 31 países, mientras que otras piezas hablan de más de 30.
📌En Reino Unido, fue número 1 durante siete semanas y se convirtió en el single más vendido de la historia por un grupo femenino. Guinness le atribuye 1,2 millones de copias vendidas en UK, aunque otras fuentes posteriores elevan la cifra por encima de 1,38 millones contando actualizaciones de ventas.
📌En EEUU, las cifras combinadas de físico y descargas citadas por Nielsen SoundScan situaban ‘Wannabe’ en unos 2,91 millones de unidades en 2014, también como el tema más vendido por un grupo femenino en el país.
De ahí nació, o al menos se popularizó a escala planetaria, el ‘girl power’: una fórmula tan pegadiza como discutida, tan comercial como efectiva. Las Spice Girls no inventaron el feminismo pop, pero sí lograron colar ideas de autoestima, complicidad y apoyo entre mujeres en millones de habitaciones adolescentes. Su mensaje era simple, casi de pegatina, pero funcionó porque no sonaba solemne: sonaba divertido, ruidoso y contagioso.

Las Spice Girls, en una colección de sellos conmemorativa de la Royal Mail. / Reuters
También ayudó una imagen desenfadada y muy distinta a la de otras grandes estrellas de la época. Donde otras divas parecían aspirar a la perfección, ellas ofrecían personalidad. ‘Scary’, la salvaje; ‘Sporty’, la deportista; ‘Baby’, la dulce; ‘Ginger’, la pelirroja; y ‘Posh’, la sofisticada, eran cinco formas de entrar en la adolescencia con uniforme emocional propio: leopardo, chándal, minivestido negro, coletas, Union Jack, labios perfilados y plataformas Buffalo.
Cinco estéticas aspiracionales
Antes de que cada artista tuviera una «era», una estética reconocible y una comunidad organizada en redes, las Spice Girls ya venían con cinco personajes listos para ser adoptados. Cada una era una actitud y, juntas, funcionaban como un catálogo pop de posibilidades: podías ser dulce, feroz, deportiva, sofisticada o incendiaria, pero sobre todo podías ser tú como te diera la gana y sin pedir permiso a nadie.
Por eso el legado de ‘Wannabe’ no se mide únicamente en ventas, números uno o karaokes de boda. De Taylor Swift a Dua Lipa, de Adele a Charli XCX o Billie Eilish, muchas artistas han crecido en un ecosistema donde la personalidad ya no es un adorno, sino parte central del proyecto.

Royal Mail rindió homenaje a las Spice Girls con una colección de sellos conmemorativos. / Reuters
¿Reunión?
La prensa británica ha recibido el aniversario como se reciben allí las cosas pop que ya son patrimonio: con cifras de listas, objetos conmemorativos, reediciones, muñecos, monedas y la pregunta inevitable de si habrá reunión. Mel B ha dejado caer que las cinco «deberían hacer algo» por el aniversario, aunque por ahora no hay confirmación. Como casi siempre con las Spice Girls, el rumor forma parte del producto.
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