Hay quien aún encuentra en la negación de Santos Cerdán de la avalancha de evidencias en su contra un paralelismo con la resistencia en El Álamo.
Sin embargo, tras el sumario del juez Pedraz, cada vez son más quienes lo ven como a un miembro de la cuadrilla de forajidos de Grupo Salvaje, ajusticiados en el cuartel de Aguas Verdes tras una vida de correrías, y no como a los malogrados William Travis o Davy Crockett.
Su fatal desenlace no ha llegado aún, pero el cerco judicial se cierra sobre Cerdán a una velocidad tan asfixiante como las tropas del general Mapache.
Sánchez y Cerdán, durante la última investidura en el Congreso.
Las investigaciones presentan una colección de indicios que aúpan a Santos Cerdán a «capo de las cloacas» de Ferraz. Y lo coronan como cerebro de una presunta trama de extorsiones financiada con fondos del PSOE para actuar contra fiscales, mandos de la Guardia Civil, empresarios y periodistas, y obstaculizar toda operación contraria a Pedro Sánchez y su entorno.
Sobre él pesa la sombra de un rosco completo de delitos: ‘C’ de cohecho, ‘F’ de falsedad en documento mercantil, ‘I’ de inducción al falso testimonio, ‘O’ de organización criminal, ‘P’ de prevaricación y ‘T’ de tráfico de influencias.
El lunes, en un momento insólito por infrecuente, Cerdán aseguró ante la prensa que no hubo «ni chantaje ni nada por el estilo«.
Lo hizo con su estilo sobrio, cortante, aséptico, oculto tras sus características gafas de sol negras y minutos después de dejar su rúbrica en el juzgado de Tafalla (Navarra), donde debe presentarse cada 15 días como medida cautelar.

Según el ex secretario de Organización del PSOE, no hay caso, si acaso lawfare, él es inocente y Leire una simple empleada.
Cinco días después del nuevo escándalo, el viernes, Cerdán emitió un comunicado en el que manifestaba «la más absoluta y radical negativa de cualquier hecho delictivo«.
También que es víctima de «una campaña mediática». Que el único objetivo de las pesquisas judiciales es «no investigar delitos, sino destrozar personas«. Y que lo que busca la UCO es «destruir el prestigio, el nombre y la honorabilidad de determinados ciudadanos».
Nada dijo sobre la avalancha de pruebas que obstruyen la cañería que bombea el corazón del Partido Socialista, ni del tornasol de nuevos nombres que aparecen señalados en las investigaciones.

Leire Díez, Ana María Fuentes y Santos Cerdán.
Hizo mutis sobre Leonardo Marcos, Mercedes González, Cristina Narbona, Juanfran Serrano o Ana María Fuentes.
Sin embargo, los indicios están ahí, recogidos en los sumarios, y son de una gravedad extrema.
El trío de Hirurok y su capataz
«No existe por mi parte relación orgánica alguna, y mucho menos de superioridad, con el llamado grupo Hirurok o cualquier otra trama, supuestamente objeto de investigación, ni existe mensaje o comunicación alguna emitida por mi persona que permita sustentarlo».
Cerdán insiste en que nada tiene que ver con aquel chat nacido el 1 junio de 2021, el mismo día en el que Servinabar, empresa en la que él tiene una participación del 45%, contrató a Vicente Fernández, expresidente de la SEPI.
Pero lo cierto es que en este chat estaban Fernández, Leire Díez y Antxón Alonso. Lo usaban, aprovechando su posición, sus relaciones y su capacidad de influencia sobre determinados funcionarios públicos, para «orientar la resolución de diversos expedientes seguidos en la Administración pública«. Todo ello con intención presuntamente lucrativa.
Para ejecutar estos fines, los tres miembros coordinaban reuniones presenciales, utilizaban canales seguros de comunicación y se valían de la «instrumentalización de una estructura societaria» que les permitía canalizar los beneficios económicos obtenidos y repartirse las tareas, lo que el juez define como una presunta «actividad criminal» con vocación de permanencia.

El exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán a su salida del Juzgado de Primera Instancia de Tafalla (Navarra).
Efe
Aunque operaban entre ellos sin que ninguno prevaleciera sobre el resto, el auto de Pedraz destaca que Santos Cerdán participaba en Hirurok en un «plano de jerarquía superior«.
El entonces secretario de Organización del PSOE asumía decisiones de un carácter más «estratégico«, impulsando proyectos comunes o intentando ubicar a los investigados en puestos relevantes dentro de la Administración pública.
Por ejemplo, el grupo maniobró, aunque sin éxito, para que Leire Díez fuera nombrada jefa de gabinete de la nueva presidenta de la SEPI en marzo de 2021 y así «recuperar el control» del organismo.
Las cloacas del PSOE
Esta trama se enmarca en el caso fontanera. Santos Cerdán y su entorno llevaban meses viendo cómo el caso Koldo se aproximaba peligrosamente. A ello se le sumaba el estallido del caso Begoña.
«Me voy de urgencia a Madrid. Me ha mandado Santos ir. Tenemos información que ayudaría al presidente», escribió Leire el 25 de abril a Vicente Fernández por WhatsApp.
Un día antes, Leire había contactado con Cristina Narbona para «reconducir» los ataques al presidente del Gobierno, prestar «una ayuda cualificada» y darle a la situación la vuelta «como un calcetín».
En su respuesta, Narbona dice que todas aquellas cuestiones «ya se las había contado a Santos el otro día«.
Coincidiendo con los cinco días de reflexión que se tomó Pedro Sánchez, en Ferraz se celebraron dos reuniones importantes. Este momento es considerado por el juez como el punto de inflexión en el que la trama comenzó a operar coordinadamente.
A los encuentros acudieron Cerdán, Leire, el empresario Javier Pérez Dolset, el entonces director de comunicación de PSOE Ion Antolín y el expresidente de Correos y antiguo jefe de gabinete de Sánchez, Juan Manuel Serrano. También Juanfran Serrano, número dos de Cerdán; Antonio Hernando y el abogado Jacobo Teijelo.
Las reuniones de Ferraz supusieron un punto de inflexión para activar una estrategia coordinada de sabotaje judicial y policial.
Se estableció el objetivo primordial de «desestabilizar de forma sistemática y continuada cualquier procedimiento judicial u actuación policial» que afectara a los intereses del Gobierno, del PSOE o de la familia del presidente.
Se trataba, por tanto, de montar una operación para atacar a los investigadores e intoxicar el ecosistema mediático.
El auto dibuja una «estructura criminal» que usó la maquinaria del PSOE, su sede, su personal, su dinero y sus contactos con tales objetivos.
Esta es muy diferente a la versión del comunicado de Cerdán, que carga contra los jueces y la UCO: «Se seleccionan objetivos y luego se dirigen operaciones abiertas contra ellos con la finalidad de encontrar ‘algo’ que pueda servir para ensuciar su imagen y minar su credibilidad pública«.
Y añade: «Sólo así se puede entender que mi nombre vaya circulando sucesiva y progresivamente en distintos temas (primero mascarillas, después obra pública, después financiación ilegal del partido, ahora Hirurok, Sepi y lo que haga falta».

El exsecretario de organización del PSOE Santos Cerdán.
El juez cree que Cerdán era el capo y ocupaba la «jerarquía superior» de la trama. Leire Díez era la «coordinadora y ejecutora» de las maniobras sobre el terreno; Dolset actuaba en un escalafón inferior bajo sus directrices.
Gaspar Zarrías, histórico socialista andaluz, se encargaba «de los asuntos de carácter jurídico» y Ana María Fuentes, gerente del partido, firmaba los pagos con facturas falsas.
Además, Santos Cerdán pactó con Díez una remuneración de 4.000 euros mensuales con cargo a fondos del partido. La fórmula elegida habría sido canalizar esos pagos a través de la consultora de Zarrías.
Jacobo Teijelo merece un párrafo aparte. El auto judicial señala que el abogado de Cerdán fue designado como el responsable de la línea de actuación centrada en el caso hidrocarburos.
Fue la propia coordinadora, Leire Díez, quien le informó de este encargo desde su rol de superioridad: «Todo esto de los hidrocarburos ya te lo he adjudicado a ti«.
Para retribuirle por estos servicios, Teijelo formó parte del engranaje financiero para desviar fondos del partido. El juez destaca que el abogado habría recibido al menos 125.000 euros provenientes del PSOE.
Estos pagos quedaron amparados por un soporte documental aparente y facturas falsas, cuya tramitación era impulsada por Leire y Santos Cerdán, y autorizadas en última instancia por Fuentes.
Víctor de Aldama ya señaló a Teijelo en marzo de 2025 como uno de los tres «fontaneros» que, bajo las órdenes de Cerdán, ofrecían indultos a empresarios para que mintieran en el proceso judicial que le afecta.
Cuando Cerdán ingresó en Soto del Real, en junio de 2025, Teijelo fue una de las primeras personas en visitarle. Más tarde se incorporó como codefensor en la causa del Supremo, junto al despacho de Benet Salellas.
El PSOE contrató a Teijelo y le pagó por el «asesoramiento y análisis de litigios penales«, con una horquilla de entre «15.000 y 25.000 euros al mes«.
La red también alcanzó a la cúpula de la Guardia Civil. Las grabaciones incluidas en el sumario muestran a Díez jactándose de su «confianza» con Mercedes González, directora del Instituto armado, y maniobras del exdirector Leonardo Marcos para obstaculizar las investigaciones de la UCO.
Los audios de Koldo
Son numerosas las pruebas que apuntan hacia la implicación de Santos Cerdán en varias de las tramas de corrupción que afectan al PSOE, en contra de lo que sostiene su comunicado.
La primera de todas, por la que el ex secretario de Organización acabó en la cárcel, está vinculada directamente con el caso Koldo.
El magistrado Leopoldo Puente envió a Cerdán a prisión preventiva comunicada y sin fianza el 30 de junio de 2025, en un auto en el que detectó «notabilísimos indicios» de que el político ejercía un «papel directivo» en la trama.
En sus propias palabras, el juez consideró que Cerdán era quien se encargaba de gestionar los pagos que las constructoras realizaban a los distintos partícipes y quien los distribuía: Ábalos amañaba, mientras que Cerdán cobraba y repartía.
Anticorrupción respaldó la prisión preventiva al considerar que subsistía el «riesgo de destrucción de pruebas«
La base de la investigación son las grabaciones que Koldo García hizo a escondidas durante años a sus propios compañeros y que la UCO le intervino al ser detenido el 20 de febrero de 2024.
En varios audios se escucha a Cerdán, Ábalos y Koldo hablar del reparto de dinero procedente de sobornos por adjudicaciones públicas.
En uno de los pasajes más significativos, Koldo comunica a Santos Cerdán: «Ya está en La Rioja hecho«, en referencia a la adjudicación de un tramo de la autovía A-68.
En otro, fechado el 21 de enero de 2021, Koldo realiza ante Cerdán y Ábalos una rendición de cuentas tan detallada como incriminatoria.
«Yo he recibido 450 mil de la primera tanda, que son tres contratos y 50 mil de los dos últimos contratos. Y luego me dieron setenta mil, que era de la indemnización por la parte de la bajera, que son quinientos setenta mil (570.000)».
Santos, fiel a su estilo, intenta cortar en seco: «¡Koldo! Que no quiero que hables de esto, que no se habla«. La réplica de un hombre que sabe que las paredes oyen, aunque no sabe que quien graba es su interlocutor.
En otro audio, Ábalos y Koldo discuten sobre la obra del Puente del Centenario de Sevilla y el papel que Cerdán juega en su adjudicación. Koldo se lo dice sin rodeos a Ábalos: «Santos está obsesionado con lo de Sevilla; se está jugando la vida«.
Esa obsesión no era un capricho: Servinabar, la empresa vinculada a Cerdán, sólo aportó a esa obra «un peón» (que resultó ser su propio cuñado, Antonio Muñoz Cano) y cobró por ella una cantidad que los investigadores calculan en cerca de 1,8 millones de euros.
Así funcionaba el esquema: Cerdán ponía el contacto político, Acciona ganaba el contrato y Servinabar cobraba el 2% del valor de la adjudicación.
Los tentáculos de Servinabar
EL ESPAÑOL accedió al contrato privado por el que Cerdán adquirió el 45% de Servinabar 2000 SL por 6.000 euros.
La empresa navarra fue la pieza central del mecanismo de cobro de comisiones: concurría en UTE junto a Acciona en obras públicas adjudicadas por el Ministerio de Transportes y después facturaba a la gran constructora el importe pactado de las «comisiones».
El juez consideró «muy llamativo» que Antxón conservara el documento diez años después de firmarlo, lo que a su juicio reforzaba la veracidad del contrato y la vinculación de Cerdán con la empresa. Cerdán alegó que nunca se elevó a escritura pública y que por tanto no tenía validez. El magistrado rechazó el argumento.
El informe de la UCO de noviembre de 2025 calculaba que Acciona pagó a Servinabar el 2% del valor de cada adjudicación amañada, con un total acumulado de 6,7 millones de euros. El 75,33% de todos los ingresos de Servinabar en su historia procedían de sus contratos con Acciona.

José Luis Ábalos y Santos Cerdán en los pasillos del Congreso junto a Pedro Sánchez.
Entre ellos estaban los de los túneles de Belate, el Puente del Centenario de Sevilla, la demolición de la Universidad Laboral de Zaragoza y la adjudicación de la autovía A-68.
Además, hay un detalle que los investigadores subrayan como especialmente revelador. Cerdán tenía una cuenta de correo electrónico propia dentro de la estructura interna de Noran Cooperativa, la empresa de Koldo y Alonso, bajo el pseudónimo «El Pequeño«, a través de la cual Alonso le informaba puntualmente del estado de cada proyecto en curso.
Las investigaciones apuntan también a que Servinabar sirvió para beneficiar al entorno familiar del imputado.
Francisca Muñoz Cano, su mujer, fue empleada por empresas vinculadas a la trama y Servinabar pagó el alquiler del ático en el que vivía mientras era secretario de Organización del PSOE.

Paqui Muñoz, durante su primera visita a su marido en Soto del Real.
Su cuñado fue colocado como peón en la obra del Puente del Centenario. Y su hermana, Belén Cerdán, habría recibido pagos de hasta 22.000 euros. La UCO solicitó al juez investigar el patrimonio completo de la unidad familiar para «cerrar el cerco» sobre Cerdán.
Santos argumenta hoy que ha sido «objeto de una campaña mediática» y que el informe patrimonial prometido «no ha sido emitido todavía», pese a haber pasado ya un año. Lo que no dice es que la UCO ya investigó sus cuentas, sus inmuebles y su correo corporativo desde diciembre de 2024, por autorización expresa del juez Puente.
La trama de la SEPI
La trama de la SEPI es otra pata de la investigación y la que mejor ilustra la escala del sistema que los investigadores atribuyen a Cerdán.
No es una causa separada: es el mismo grupo Hirurok operando en otro ámbito. Mientras Servinabar se nutría de contratos del Ministerio de Transportes, el brazo SEPI hacía lo mismo.
La pieza central es Vicente Fernández Guerrero, expresidente de la SEPI, que entre 2021 y 2023 cobró 128.092 euros de Servinabar como «asesor externo».
La UCO investiga si él, Leire Díez y Antxón Alonso cobraron más de 700.000 euros en comisiones por orientar al menos cinco expedientes públicos, entre ellos un rescate de 112,8 millones de euros a Tubos Reunidos.
«Con razón de esta operativa, Vicente Fernández (expresidente de la SEPI) habría facturado 40.000 euros a Tubos Reunidos», concluye el sumario, al que ha tenido acceso este diario. El total de la trama habría cobrado 114,950 € por esa intermediación.
Los investigadores sospechan que Fernández actuaba como persona interpuesta para que Cerdán percibiera fondos sin que su nombre figurara en ningún contrato.
El 10 de diciembre de 2025, la UCO detuvo a los tres en 19 registros simultáneos en Madrid, Sevilla y Zaragoza. Entre los lugares registrados: la sede de la SEPI, la empresa energética Forestalia, Mercasa, Enusa y un bar sevillano gestionado por la pareja de Fernández que los investigadores sospechan que pudo usarse para blanquear dinero.
Lo que delató a Cerdán en este flanco no fue un audio sino un error humano: Díez no borró sus mensajes con Fernández, con quien mantenía una relación sentimental. En esas conversaciones le contaba lo que Santos le ordenaba.

La ‘fontanera’ del PSOE, Leire Díez.
El 12 de mayo de 2024 le escribió: «Estaba pensando en lo que me quiere pagar Santos, lo podría hacer a través de Andalukadi directamente, ¿no?«.
La resolución cita mensajes en los que la propia Díez muestra preocupación por la trazabilidad de esas cantidades. Según el auto, Leire insistió a Vicente: «Pero tendrás que hablar con Santi también. Porque él es tu cliente en ultima instancia«.
Esos mensajes son los que la UCO usa para acreditar que Cerdán no sólo ordenaba los pagos, sino que elegía conscientemente los canales para ocultarlos.
La vida alegre de ‘Santi’ y ‘Paqui’
El 27 de mayo, a las 8:07 de la mañana, agentes de la Guardia Civil irrumpieron en el domicilio de Milagro de Santos Cerdán, ubicado en la calle Pintor Ibáñez Viana, y registraron su chalet.
Los agentes le requisaron a él y a su esposa sus iPhone 13 y 16, varios folios con anotaciones escritas a mano, documentos con contratos e información sobre impuestos de sucesiones y donaciones y uno de mudanzas. También libretas y agendas. Además, se registró un Macbook Air, del que se hicieron copias de correos electrónicos, archivos iCloud y carpetas.
De forma paralela, un grupo de agentes se dirigió a la calle Ayala, donde vive Eduardo García, a quien los vecinos describen como «amigo íntimo de Cerdán, al que le dejó parte de los muebles y documentos cuando volvió de Madrid a Milagro».
Al mismo tiempo en el que ocurría este torbellino de inspecciones en Milagro, los agentes se personaron en Ferraz para rebuscar información sobre las cloacas del PSOE durante 12 horas.

Paqui Muñoz y Santos Cerdán, durante la procesión del Viernes Santos en Milagro.
Entre el material incautado había un ordenador y siete cajas de Santos Cerdán guardadas en el sótano 3 del edificio, en una sala bajo llave. Nadie sabe qué ocultaban.
Pese a todo, Cerdán intenta mantenerse ajeno a tales tempestades. Está lejos de quebrarse o de tirar de la manta. En Milagro, donde vive junto a su esposa, Francisca la Paqui Muñoz, transita bares y restaurantes con ligereza.
Sorprende la actitud de muchos vecinos de Milagro, más cercanos a Cerdán que a la realidad judicial que lo acecha desde aquel 13 de julio de 2025, hace casi un año, día en el que dejó de ser secretario de Organización del PSOE.
El municipio, de poco más de 3.500 habitantes, parece vivir aislado de la realidad, como si sus ciudadanos sufrieran algún tipo de lobotomía.
«Aquí muchos le apoyan. Ya sea por miedo a posicionarse o porque verdaderamente piensan que esto es un complot contra él. Sin ir más lejos, el alcalde del pueblo y su esposa forman parte de la cuadrilla de Cerdán».
Hace falta rebuscar en las tabernas, llamar a las puertas de las casas y reunirse clandestinamente en sótanos para dar con vecinos dispuestos a decir lo que piensan. Como si hablar en público implicara ser víctimas de una caza de brujas.
El temor se comprende cuando algunas fuentes que han provisto de información a EL ESPAÑOL sobre Santos Cerdán aseguran haber sido contactadas y amenazadas directamente por el ilustre milagrés. No se entra en la especificidad de los comentarios para no revelar sus casos.
«Sinceramente, no le veíamos capaz de hacer lo que ha hecho, no por maldad sino por incapacidad», sostiene una fuente cercana a la familia Cerdán que habla a condición de mantenerse en el anonimato.

Santos Cerdán, de fiesta en Milagro.
«Cuesta pensar que él lo hiciera solo. Siempre ha sido retorcido, pero no para montar todo ese complot. En cualquier caso, lo que ha demostrado es ser uno de esos políticos que, al tocar el poder, acaba coaccionando a su entorno. Eso explica lo que dijo en su día Adriana Lastra: que la engañó y la traicionó».
Quien ha lidiado con él lo describe como una persona «extremadamente leal a Pedro Sánchez«.
De hecho, recuerdan que Cerdán, al que en el pueblo conocen como el Santi, formaba parte de la banda del Peugeot e hizo de maestro de ceremonias para el Presidente y su esposa, Begoña Gómez, cuando Sánchez aún luchaba por ganar las primarias del PSOE. Fue en el año 2017.
Durante aquella visita convirtieron uno de los restaurantes de Milagro, el bar El Olivo, en base de sus operaciones.
El propio local, donde «son muy socialistas», tiene una sala a la que se conoce como ‘el comedor Pedro Sánchez‘. La alianza entre el Presidente y su futuro secretario de Organización se forjó entre paredes amarillas, mesitas con servilleteros de ColaCao, manteles de papel granate y menús a 10 euros.
Había confianza. Eran amigos. El 15 de mayo de 2025, cuando aparecieron las primeras publicaciones sobre la existencia de audios entre Cerdán y Koldo hablando de comisiones, Sánchez y Begoña los invitaron a una cena íntima en el Palacio de la Moncloa.
«Santi mataría por Sánchez, pero también le gusta mucho el dinero. No tirará de la manta salvo que le toquen el bolsillo«, sugieren las fuentes consultadas.
Muchos creen que «el partido le ha dejado caer».
«¿De dónde saca el dinero?»
La UCO señaló en el marco del caso Servinabar que la empresa recibió presuntamente el 2% de las mordidas por contratos públicos, entre 6 y 7 millones de euros, según las estimaciones.
Las investigaciones de la UCO detallan cómo Cerdán utilizó tarjetas vinculadas a Servinabar para compras de lujo y gastos cotidianos.
Los investigadores cifran en 33.574 los euros abonados sólo por esta tarjeta en restaurantes y bares, en vacaciones en Ibiza y Tenerife y en compras en El Corte Inglés, donde la Paqui era una clienta muy conocida.
De hecho, en julio de 2018, Servinabar se hizo cargo de dos facturas de El Corte Inglés por un total de 5.520 euros, de los cuales 2.210 fueron en concepto de ‘muebles dormitorio cama y confort‘, ambos realizados por transferencia bancaria.

Paqui Muñoz, increpando a la prensa.
La UCO sostiene que el 75,33% de los ingresos de Servinabar provienen de Acciona y sospecha que parte de esos pagos encubrirían comisiones ligadas a adjudicaciones públicas presuntamente amañadas.
A partir de ese dinero, Servinabar transfirió 367.290,43 euros a la cooperativa Erkolan, coincidiendo con la contratación de la hermana de Cerdán, Belén Cerdán, quien habría cobrado 22.000 euros cuando era concejal socialista en Milagro y presidente de la Mancomunidad de Residuos Sólidos Urbanos de la Ribera Alta.
También contrata a su esposa y paga el ático en el que vivía en Madrid.
Durante este tiempo, uno de los mayores caprichos que se dio la pareja fue la reforma integral de su chalet en Milagro, que costó alrededor de 6.000 €. «Lo han cambiado por completo. Por fuera apenas se aprecian las reformas, pero dentro la casa está irreconocible«.
Una amiga de la familia, consultada por EL ESPAÑOL, asegura que la cocina que tienen «es espectacular, completamente nueva».
También que en su salón hay un baño y hasta un cuarto trastero con lavandería, además de un jardín al que se accede desde el salón. Explica que en la primera planta hay tres habitaciones y un baño.
«No son de hacer mucha ostentación, como joyas o coches caros, pero sí les gusta, por ejemplo, ir a clínicas médicas privadas y llevar buena ropa».
Recuerdan que cuando Cerdán fue a declarar a Tafalla por primera vez tras salir de prisión, lo hizo vistiendo unas zapatillas Premiata de más de 275 euros y una chaqueta Belstaff negra de casi 500 euros.

Belén Cerdán, hermana de Santos Cerdán, en las fiestas populares de Milagro (Navarra).
A Cerdán también le gustaban «los trajes a medida».
Esta persona recuerda que la hija de los Cerdán estudia Medicina en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid, cuya matriculación anual roza los 10.000 euros. «Vive en la capital y comparte piso. Alguien tiene que pagar eso».
Según señalan las fuentes, a Cerdán y a la Paqui «siempre se los ha visto un poco chulos, de esos que les gusta hacer alarde de chorradas».
Por ejemplo, cuando él todavía era secretario de Organización, «venía al pueblo con tres guardaespaldas, algo que no tiene sentido en un lugar pequeño como Milagro».
Nadie sabe a ciencia cierta cuál es el patrimonio de Santos Cerdán.
En 2023, su informe patrimonial reflejaba que tenía 55.320 euros en su cuenta corriente, una vivienda en propiedad adquirida en 1994 (la de Milagro) y un Volvo XV60 T6, por el que pidió un préstamo en mayo de 2023 de 19.200 euros.
«¿De dónde se saca el dinero?». Es la gran pregunta que se hacen sus vecinos. Cómo es posible que «sin trabajo» y «sin ingresos», al menos de forma aparente, Santos Cerdán pueda llevar una vida que califican de «muy activa, con comidas y cenas fuera de casa constantemente».
La cuadrilla de Cerdán
Sobre las 9:00, casi todas las mañanas, Santos Cerdán hace una parada en el restaurante El Olivo para tomar café. De forma paralela, a Paqui Muñoz se la ve con asiduidad en otro bar del centro del pueblo, El Burgalés.
Los fines de semana se los puede ver juntos en ambos establecimientos con su cuadrilla. También forman parte de esta pandilla el alcalde de Milagro, el socialista José Ignacio Pardo, y su esposa, María José Pejenaute.
Pardo es íntimo amigo del siguiente miembro: Belén Cerdán, hermana de Santos, que vive a poco más de un minuto en coche de casa de Cerdán y que actualmente sigue como teniente de alcalde de Milagro, amparada por el alcalde.
Jesús Aramendia, marido de Belén, los acompaña casi siempre. Completan la equipación el concejal del PSOE Jesús Villar y Eduardo García, el amigo de los Cerdán cuya casa fue registrada por la UCO.

Francisca Muñoz, esposa de Santos Cerdán, evita mirar a los senadores durante su comparecencia.
Cerdán, explican los díscolos, «mira por encima del hombro a los que no son de su quinta».
«Siempre han sido un poco chulos», describe una vecina. «Pero antes Santi al menos saludaba». Un familiar lejano lo expresa sin tapujos: «Antes de estar en política me saludaba. Ahora hace como si no existiera».
Santi también acude a eventos populares sin ningún pudor, como las procesiones de Semana Santa, la Korrika o las fiestas de San Blas.
«El domingo 13 se celebra el Día de la Cereza, mítico en Milagro. Habitualmente los Cerdán alquilan un balcón para ver las fiestas. Veremos este año».
Sin embargo, si hay un momento en el que la burbuja de Cerdán se hace visible, ese es San Blas.
Las fiestas patronales son el calendario paralelo por el que se puede medir su exposición pública. Durante la última edición, con el caso Leire ya sobre la mesa, el ex número tres del PSOE se dejó ver en cenas, conciertos en el casino y vermuts eternos en compañía de Paqui y su cuadrilla.
La Sociedad Recreativa Cultural San Blas, el viejo casino del pueblo, fue otro de sus refugios nocturnos.
Allí se mezclaron los bailes de verbena con los corrillos políticos de barra. Cerdán se mueve entre mesas, saluda a quienes han decidido no darle la espalda y esquiva, con cierta destreza, las miradas de los que prefieren fingir que no lo ven.

Santos Cerdán y su hermana Belén.
«Lo ves en la verbena y parece que no tuviera encima lo que tiene», resume un vecino que lo observó esos días. «Baila, ríe, cena fuera. Luego piensas que tiene que ir a firmar a Tafalla y que no puede salir del país… y el contraste es brutal».
Ese contraste se repite en Semana Santa, cuando se dejó ver en la procesión del Viernes Santo, asomado junto al hermano de Paqui, Antonio Muñoz.
Este diario se ha tratado puesto en contacto con Muñoz, quien fue condenado a tres años de cárcel por quemar el coche de su expareja. Su única respuesta fue: «¿Por cuánto dinero?«.











