Fran Cárdenas, Ferrán Bassas, Víctor Pérez, Dan Fitzgerald, Adrián Macía, Agustín Prieto, Diego Sánchez, Álvaro Muñoz, Juan José García, Brandon Garret, Kevin van Wijk, Héctor Macía, Radosav Spasojevic y Raúl Quirós, con Guillermo Arenas como entrenador. Esos fueron los jugadores que defendieron la camiseta del OCB a lo largo de la temporada 2013-14, la primera del club en la LEB Oro —ahora Primera FEB—, y que lo llevaron por primera vez en su historia a disputar las semifinales por el ascenso a la ACB.
El OCB celebra la única victoria que logró ante el Palencia en las semifinales por el ascenso a la ACB en 2017. / Fernando Rodríguez
Lo que ha conseguido el Alimerka esta temporada es meterse por primera vez en la Final a 4, un formato que vivirá este año su quinta edición y que les coloca a solo dos victorias de subir a la máxima categoría. Antes de que se instaurase, el ascenso se dirimía en tres eliminatorias de play-off y no en una semifinal y una final a partido único tras superar un play-off previo en cuartos de final.
La primera Final a 4 del Alimerka
Si esta temporada está siendo especial para el club de Oviedo, la 2013-14 también fue algo espectacular. Todo era mucho más pequeño y los recursos aún más escasos. Tanto que el equipo viajaba habitualmente en unas furgonetas que conducían los integrantes de la plantilla y algún directivo. No es solo que el OCB jugara en Pumarín, es que el polideportivo ovetense aún no había sido ampliado, algo que se hizo después de esa temporada y precisamente por la expectación que había levantado el equipo en la ciudad con un debut en la segunda categoría del baloncesto español inolvidable. Por lo que hizo y por cómo lo hizo.
El recuerdo de una temporada inolvidable
Fue la temporada de las remontadas imposibles, del mate en el último segundo de Juan José García para tumbar al Andorra, el gran favorito al ascenso, también el de la remontada ante el Clavijo cuando quedaban siete centésimas de segundo. Igual que ha hecho esta temporada, el OCB quedó sexto de la Liga. Esa posición le llevó a cruzarse en los cuartos de final con el Leyma Coruña. Esa primera ronda de play-off se disputaba entonces al mejor de tres partidos y el equipo azul ganó el primero a domicilio e hizo lo propio en el segundo, en Pumarín, colándose en la segunda ronda para medirse al Palencia, uno de los favoritos para subir.
La remontada que hizo estallar Pumarín
Esa eliminatoria, con Natxo Lezkano como entrenador del conjunto castellano, ya al mejor de cinco partidos, comenzó mal para los asturianos, que perdieron por un contundente 87-47 en el primer partido. El equipo llegaba muy justo en lo físico y parecía que Palencia iba a pasar sin dificultades. Las cosas cambiaron en el segundo, en el que Oviedo estuvo muy cerca de ganar (69-65) y en el tercero se vivió otro momento para la historia del OCB. El equipo de Guillermo Arenas logró remontar 17 puntos en poco más de tres minutos para ganar por 79-76, desatando la locura en un polideportivo de Pumarín que estalló de alegría. Desfondados, cayeron en el cuarto por 51-63, pero se llevaron el aplauso y el respeto de toda una afición.
Otra semifinal por el ascenso en 2016-17
Tuvieron que pasar cuatro años para que el OCB viviera otras semifinales por el ascenso a la ACB y fue también en una temporada, la 2016-17, especial. Era la segunda de Carles Marco al frente del equipo de Oviedo, la segunda también de Javi Rodríguez como entrenador ayudante, y se había formado una plantilla muy competitiva: Dani Pérez, Fabio Santana, Agustí Sans, Alonso Meana, que debutó con tan solo 16 años, Víctor Pérez, Johan Löfberg, Manu Rodríguez, Carlos Martínez, Drew Windler, Paul Jesperson, Miquel Salvó, Edu Hernández-Sonseca, Felipe dos Anjos y Moha Barro.
La Copa Princesa llena Pumarín
El equipo comenzó como un avión y al final de la primera vuelta iba primero, lo que le permitió jugar y organizar la Copa Princesa. La Copa se disputaba a partido único en la cancha del primero, que se medía al segundo. El rival fue el San Pablo Burgos, entrenado por Diego Epifanio, técnico que ha logrado esta temporada ascender con el Obradoiro, y la victoria se quedó en Oviedo. Nunca se había visto Pumarín tan lleno, explotando el pequeño polideportivo para que en él pudieran entrar casi 2.000 personas.
Palencia vuelve a cruzarse en el camino
Las lesiones y el alto nivel de la competición impidieron a Oviedo mantener ese puesto de privilegio hasta el final y acabaron en cuarta posición. La primera eliminatoria de play-off la disputaron contra el Ourense, al que eliminaron por 3 victorias a 1. En la segunda, otra vez Palencia, aunque esta vez con las fuerzas en teoría más igualadas que en la primera ocasión y con el factor cancha del lado de los asturianos. Fue precisamente eso, la victoria que logró Palencia en uno de los dos primeros partidos disputados en Pumarín, lo que comenzó a minar la confianza del conjunto de Oviedo, que cedió en los dos que se disputaron en el polideportivo de Villamuriel de Cerrato, donde jugaba Palencia por las obras en su pabellón.
Estudiantes, otro gigante para derribar
Esta temporada llega la tercera oportunidad del Alimerka Oviedo de ir un paso más allá. Le basta con ganar un partido, pero de nuevo, como en su debut en la LEB Oro, el cartel de favorito lo tiene el rival, el potente Estudiantes. Otra vez el reto es derribar a un gigante.
Suscríbete para seguir leyendo











