El Campello conmemoró anoche los 125 años de su constitución como municipio independiente con una celebración que combinó memoria, patrimonio, música e identidad colectiva. La plaza de la Virgen del Carmen se convirtió en el escenario de un acto institucional y festivo organizado por INFORMACIÓN, el Ayuntamiento de El Campello y la Generalitat Valenciana, en el que representantes públicos, entidades y vecinos repasaron el largo camino recorrido por la localidad desde su emancipación de Alicante en 1901.
La efeméride permitió mirar hacia los orígenes de aquel pequeño núcleo de pescadores y agricultores que comenzó su andadura administrativa con 2.770 habitantes y que, 125 años después, supera los 32.000 vecinos. Pero la celebración no se limitó a recordar fechas, cifras o transformaciones urbanas. También se recuperó uno de los capítulos más brillantes y populares de la historia cultural del municipio: el de la sala de fiestas El Gallo Rojo, un recinto que convirtió a El Campello en punto de encuentro de algunas de las grandes figuras nacionales e internacionales del espectáculo.
Con un emotivo discurso, el director de INFORMACIÓN, Toni Cabot, comenzó la presentación del acto recordando que «todos los pueblos tienen lugares que forman parte de su historia. Lugares donde sucedieron cosas importantes. Lugares que permanecen en la memoria colectiva incluso cuando ya no existen. Hoy estamos pisando el suelo de uno de esos rincones: El Gallo Rojo». Cabot detalló que «en el marco del 125 aniversario del Ayuntamiento de El Campello, abrimos la puerta a los recuerdos de varias generaciones de alicantinos, de campelleros, que pueden alardear, sin ningún género de duda, de haber acogido durante más de veinte años la mejor sala de fiestas de Europa».
Francisco González, director de Comunicación de la Generalitat; José Antonio Rovira, conseller de Economía y Hacienda; Eva Valero, directora del Departamento de Filología Española de la UA; Juanjo Berenguer, alcalde de El Campello; Lourdes Llopis, concejala de Hacienda de El Campello; y Toni Cabot, director de INFORMACIÓN. | / Alex Domínguez
Durante el acto, se inauguró una exposición fotográfica sobre la famosa sala de fiestas, que se podrá visitar hasta el 7 de agosto en la plaza de la Virgen del Carmen. La muestra se nutre, en buena medida, del archivo gráfico de INFORMACIÓN, cuyos fotógrafos cubrieron las actuaciones que se celebraban cada verano. Fotografías, carteles y documentos históricos permitirán reconstruir la trayectoria de un establecimiento que, durante más de dos décadas, situó a El Campello en el mapa del espectáculo.
Tras la visita a la exposición, los asistentes pudieron disfrutar del documental «El Gallo Rojo», una pieza audiovisual construida a partir de imágenes, testimonios y recuerdos de quienes conocieron la sala. El trabajo rinde también homenaje a Miguel Vidal Massanet, el empresario visionario que supo aprovechar las posibilidades de un enclave próximo al mar para crear un espacio de proyección internacional.
El inicio de una nueva etapa
La historia de la localidad comenzó mucho antes de su independencia. La Illeta dels Banyets, uno de los yacimientos arqueológicos más relevantes de la provincia, demuestra que esta franja del Mediterráneo estuvo habitada desde el Calcolítico hasta la época islámica. Mucho más recientes son los primeros registros demográficos conservados, correspondientes a 1841, cuando el padrón contabilizaba 1.417 habitantes distribuidos en 351 viviendas y dedicados, fundamentalmente, al campo y a la mar.
La constitución oficial del municipio llegó en 1901, después de un prolongado proceso de separación administrativa de Alicante. José Ávila Blanes se convirtió entonces en el primer alcalde de una localidad que iniciaba un camino propio en lo político, social y económico. Desde aquel momento, El Campello ha estado gobernado por 32 alcaldes y una alcaldesa, mientras experimentaba una transformación marcada por el turismo, el crecimiento del casco urbano y el desarrollo de zonas como Muchavista y la Zona Norte.

El Gallo Rojo vuelve a brillar en el 125 aniversario de El Campello
El alcalde, Juanjo Berenguer, reivindicó durante el acto la importancia de recordar ese proceso y de preservar la memoria de quienes contribuyeron al desarrollo del municipio. En su intervención destacó que la celebración se enmarca «en los actos programados para a conmemorar el 125 aniversario del nacimiento de El Campello como municipio independiente, que fue en el año 1901».
Dentro de esa mirada al pasado ocupa un lugar destacado El Gallo Rojo. La mítica sala de fiestas abrió sus puertas el 7 de julio de 1962, en el interior de un huerto de palmeras adquirido un año antes por el empresario Miguel Vidal Massanet. La sala ocupaba más de 6.000 metros cuadrados y se encontraba a escasos cincuenta metros de la playa del Carrer La Mar. Aquella primera noche, con el recinto completamente abarrotado, la presentadora Sylvia anunció a la artista inaugural con una frase que quedó asociada para siempre a la historia del local: «a la única, a la incomparable, a la ‘faraona’ de España. ¡Ante todos ustedes: Lola Flores!».
Se calcula que más de 5.000 personas asistieron a la inauguración aquella noche de julio, duplicando ampliamente el aforo previsto de 2.500 espectadores. Las entradas costaban 75 pesetas con derecho a mesa y consumición, y 50 pesetas para quienes permanecían en la barra. Entre el público se encontraban autoridades, personalidades y artistas que tenían residencia en la zona, como Imperio Argentina, Jorge Mistral o Carmen Sevilla.
El nombre del establecimiento también estuvo rodeado de personalidad. La afición de uno de los hermanos Vidal por coleccionar objetos relacionados con gallos y su predilección por un grabado de Salvador Dalí inspiraron la denominación de la sala. Con el tiempo, incluso se creó un premio extraordinario, representado por una escultura basada en la obra del artista catalán, que se concedía a un artista destacado y a un empleado ejemplar.

El Gallo Rojo vuelve a brillar en el 125 aniversario de El Campello
Los años sesenta y setenta fueron la época dorada de El Gallo Rojo. Por su escenario desfilaron Ray Charles, Louis Armstrong, Joan Manuel Serrat, Raphael, Nino Bravo, Rocío Jurado, Marisol, el Dúo Dinámico, Adamo, Julio Iglesias, Paul Anka, Ana Belén, Víctor Manuel, Peret y Camilo Sesto, además de humoristas como Esteso, Pajares, Juanito Navarro o Tip y Coll. Frank Sinatra fue una de las pocas grandes estrellas que se resistieron a actuar en el recinto, una negativa que, según los relatos conservados, dejó una espina clavada en el orgullo de Miguel Vidal.
Berenguer recordó que «fueron 22 años de grandes actuaciones, de visitar El Campello destacado en las agendas veraniegas de visitantes llegados de todos los puntos de la provincia». El Campello se convirtió así en el «epicentro del mundo del espectáculo», matizó el alcalde. La sala cerró definitivamente en 1984, con Camilo Sesto sobre el escenario, pero su recuerdo continuó vivo entre varias generaciones de campelleros y alicantinos.
Por su parte, el conseller de Economía, Hacienda y Administración Pública, José Antonio Rovira, destacó que «la sala de espectáculos El Gallo Rojo forma parte de la historia cultural y social de El Campello, de toda la provincia de Alicante y de la Comunitat Valenciana. Por ella desfilaron los mejores y más populares cantantes de los años 60 y 70 convirtiendo al local en la meca del espectáculo musical». Rovira vinculó la memoria de la sala con la evolución del municipio: «En 1901 un pequeño núcleo de pescadores y labradores lograba su emancipación de Alicante. Desde entonces se ha recorrido un camino intenso marcado por el esfuerzo». También defendió el valor del patrimonio como herramienta para encarar el futuro: «Conocer nuestro pasado es la mejor manera de valorar nuestro presente y de afrontar con confianza los retos del futuro».
La actuación musical de Inés Domínguez puso el broche artístico a una noche concebida para unir pasado, presente y futuro. El aniversario de la emancipación de la localidad continuará durante todo el año con distintas iniciativas, entre ellas la creación de una futura galería de alcaldes que recopilará imágenes de los mandatarios locales desde 1901.
El Campello celebra así sus 125 años reivindicando una identidad construida entre la mar, el esfuerzo vecinal, el turismo y la cultura. Y lo hará sobre el mismo suelo en el que una vez brillaron las estrellas de la música. Como resumió el alcalde, «el Gallo Rojo hizo historia, y por tanto forma parte de ella».
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