Marta Kostyuk, campeona este año en el Mutua Madrid Open, fue la más tempranera en conseguir el billete para la segunda ronda de Roland Garros tras superar a la tenista de origen ruso y que compite desde esta misma semana con la bandera española, Oksana Selekhmeteva (6-2 y 6-3).
Una victoria que cumplió con lo esperado, pero con una carga emocional especial para la tenista ucraniana, que con lágrimas en los ojos explicó tras el partido que esta misma mañana un misil ruso estuvo cerca de impactar en casa de su familia.
«Estoy increíblemente orgullosa de mí misma hoy. Creo que fue uno de los partidos más difíciles de mi carrera. Esta mañana, a 100 metros de la casa de mis padres, el misil destruyó el edificio. Fue una mañana muy difícil. No sabía cómo me iba a salir este partido. No sabía cómo lo iba a manejar. He estado llorando parte de la mañana. No quiero hablar de mí hoy. Estoy muy contenta de estar en la segunda ronda, pero todos mis pensamientos y todo mi corazón van para el pueblo de Ucrania hoy. Muchas gracias por venir» explicó la ucraniana.
He estado llorando parte de la mañana. No quiero hablar de mí
Kostyuk ha sido y es una de las grandes exponentes de la denuncia de la guerra entre Rusia y Ucrania sin saludar a las tenistas rusas o que proceden del país como es el caso de la propia Selekhmetva, a la que tampoco saludó tras el partido.
Un día duro para una de las favoritas en el cuadro femenino, que demostró un día más saber dejar a un lado lo extradeportivo y sacó su talento para superar sin problemas su primer compromiso en la capital francesa.
Marta Kostyuk, celebrando su victoria en el Mutua Madrid Open. / EFE
«Mi mayor ejemplo son las personas ucranianas. Me desperté esta mañana y vi a toda esta gente que se despertó y siguió viviendo sus vidas, siguió ayudando a las personas que lo necesitan. Sabía que habría muchas banderas ucranianas aquí hoy y que mucha gente ucraniana vendría a apoyar. Mis amigos de Ucrania también vinieron. Muy feliz de tenerlos aquí. No tengo mucho más que decir» argumentó con lágrimas en los ojos la ucraniana, que ahora se medirá a Volynets o Burel en segunda ronda.









