Javier y María, dos activistas del Alto Aragón, emprendieron hace unos días un viaje en flotilla rumbo a Gaza para denunciar y visibilizar el genocidio que el Estado de Israel sigue perpetrando en Palestina, especialmente en la ciudad costera. El primero de ellos está desde hace horas en paradero desconocido, mientras que el barco en el que viajaba la segunda ha sido interceptado este mismo martes, a tan solo unas horas de llegar al país.
Javier viajaba en uno de los barcos interceptados por Israel y, como sospechan en su organización, Asambleas del Pirineo por Palestina, ha sido secuestrado por Israel. «En este momento se desconoce su paradero. Todo apunta a que ha sido detenido y trasladado al barco-cárcel que Israel mantiene fondeado frente a Chipre, donde ya retiene a decenas de activistas en condiciones ilegales. Las abogadas de Adalah aún no han tenido contacto ni confirmación con los detenidos», denuncian en un comunicado.
Mientras, María navegaba en el Hawsha, una de las diez embarcaciones que componían la flotilla inicial, con hasta 35 barcos, y que todavía no habían sido retenidas. Una situación que ya ha pasado a mayores, pues a apenas unas horas de llegar a Gaza ha sido retenida en el mar junto al resto de la tripulación.
La activista avisó este pasado lunes a sus allegados que «nuestros equipos de tierra están coordinados con las organizaciones civiles y la comunidad de pescadores para desembarcar la ayuda humanitaria y asegurar un corredor», algo que ya no podrán hacer. Ella misma denunciaba la pasividad internacional con Israel, a quien «se le permite atacar y secuestrar a plena luz del día». En ese momento, se contabilizaban 426 detenidos de 39 países que permanecen cerca de Chipre, retenidos por el ejército sionista a más de 300 millas náuticas de Gaza.
«Es grotesco ver cómo se intensifican los ataques en Gaza y Cisjordania, cómo se ha instaurado la pena de muerte también a las personas de origen palestino, cómo siguen alrededor de 10.000 personas detenidas en la Palestina ocupada sometidas a torturas, violaciones y mutilaciones, mientras los gobiernos siguen traficando con armas, comprando tecnología asesina y firmando contratos deportivos y culturales con Israel», denunciaba María.
El supuesto secuestro de Javier, y la situación de la flotilla en general, provocó varias manifestaciones ayer en el Pirineo aragonés. Se convocaron concentraciones simultáneas en Castejón de Sos (de donde Javier es vecino), Aínsa, Sabiñánigo y Jaca, reuniendo a centenares de personas que salieron a la calle para exigir la liberación de los detenidos y mostrar su solidaridad con la misión humanitaria.
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