COPE ha visitado la oficina autonómica de Cruz Roja en Valladolid, ubicada en la calle Arzobispo José Delgado, para conocer de cerca el servicio de teleasistencia. Desde este centro, que también da soporte a La Rioja y actúa como respaldo a nivel nacional, un equipo de 17 operadores gestiona más de 1.000 llamadas diarias para acompañar y velar por la seguridad de miles de personas.
Este servicio atiende a casi 7.000 personas en Castilla y León, de las cuales más de 1.300 se encuentran en la provincia de Valladolid. El perfil mayoritario del usuario es el de una mujer (72%) con una edad media de 83 años. La veteranía no solo está en la edad de los usuarios, sino en la propia historia del servicio, que cuenta con una persona en activo desde el año 1993.
Independencia y seguridad 24 horas
El objetivo principal de la teleasistencia, como explica María Eugenia Herrero, responsable autonómica del servicio en Cruz Roja, es que la persona usuaria «tenga independencia y autonomía«, permitiéndole residir en su domicilio «con plena libertad el mayor tiempo posible». El servicio está pensado para que las personas, en especial las mayores, puedan desarrollar su vida con tranquilidad sabiendo que Cruz Roja está pendiente de ellas las 24 horas del día para atenderlas ante cualquier emergencia.
No se trata solo de responder a alarmas, sino de ofrecer un apoyo constante. «Desde teleasistencia se le intenta dar serenidad, confianza y apoyo«, afirma Herrero. Para ello, los operadores también realizan llamadas de seguimiento y acompañamiento, tanto en la teleasistencia domiciliaria como en la móvil, demostrando que siempre hay alguien al otro lado.
De la línea fija al smartwatch
La teleasistencia ha evolucionado enormemente desde sus inicios. Según Herrero, ha pasado de ser un terminal que requería una línea telefónica fija a incorporar la tecnología GSM, que permite a los usuarios llevarse el dispositivo si se van de vacaciones. El siguiente paso ha sido la teleasistencia móvil, que ofrece las mismas garantías pero con la ventaja de la localización por GPS.
Hoy en día, existe una amplia gama de dispositivos que se adaptan a las necesidades de cada persona, como relojes inteligentes (smartwatch). «Si es una persona que sale mucho, no está en casa, necesita una teleasistencia móvil», señala Herrero. Estos avances son cruciales, ya que, como ella misma concluye, «vamos evolucionando en función de cómo va evolucionando la demanda de las personas usuarias».
Un apoyo clave para las familias
Cruz Roja Teleasistencia
El servicio es también un recurso fundamental para familiares y cuidadores, especialmente para aquellos que atienden a personas con algún tipo de deterioro cognitivo como demencia o Alzheimer. La tecnología de localización GPS en los dispositivos móviles o relojes permite a las familias tener una mayor tranquilidad, ya que pueden saber dónde se encuentra el usuario a través de una aplicación de localización, reduciendo el riesgo asociado a la desorientación o la pérdida.
Las caras detrás del teléfono
Detrás de la tecnología hay un equipo humano fundamental. Marta, una operadora con 25 años de experiencia en el servicio, asegura que su trabajo es muy satisfactorio. «Cada día me aportan cosas nuevas, aprendo cosas nuevas y, bueno, pues intentamos dar lo mejor de nosotros», confiesa.
Cada día me aportan cosas nuevas, aprendo cosas nuevas»
Operadora del Servicio de Teleasistencia de Cruz Roja
Junto a la veteranía de Marta, también hay espacio para las nuevas generaciones. Natalia, una joven de 18 años que está realizando sus prácticas en el centro, explica que eligió este lugar porque le «llamaba mucho la atención la forma de ayudar desde una forma distinta a quien es la presencial al otro lado de la pantalla». Su testimonio, como el de Marta, refleja la vocación de un servicio que es, ante todo, humano.
Me llamaba mucho la atención la forma de ayudar desde una forma distinta»















