Tras haber dominado de forma aplastante las competiciones domésticas (Liga y Copa), el equipo de Pere Romeu llega a la gran cita europea con la moral alta y el hambre de revancha. Este sábado 23 de mayo de 2026, a las 18:00, se enfrentará al Olympique de Lyon en el Ullevaal Stadion de Oslo (Noruega). Será la cuarta final entre ambos equipos en la historia de la Champions femenina.
La capitana Alexia Putellas intervino este martes en el programa ‘Tot Costa’ de Catalunya Ràdio y repasó la actualidad del equipo, su mentalidad ante la final y varios temas personales.
Sobre la preparación y la rutina, la de Mollet del Vallés señaló que «venimos de unas semanas que solo nos jugamos un partido por semana, por lo que ya estás acostumbrada. Pero cuando vienes de jugar cada tres días, estas semanas se hacen muy largas».
El equipo mantiene la misma rutina de las semanas anteriores. Alexia, con experiencia en este tipo de finales, tiene claro el enfoque: «Si algo he aprendido después de siete finales es en no pensar más allá de lo que toca; si has jugado ocho veces el partido en tu mente, llegas agotada y creo que no beneficia. Es mejor pensar lo justo. Ver el vídeo, hacer el análisis del rival y entrenar bien».
Favoritas y respeto al Lyon
«Estamos delante de un equipo que ha ganado ocho [Champions]. En una final puede pasar cualquier cosa; creo que no hay favoritos. Confío plenamente en nosotras. Si no opino que ganamos, no iría a jugar. Será un partido muy igualado, favoritas o no, no cambiará mucho el partido», declaró.
Sobre el rival destacó especialmente sus transiciones: «Si estamos con pelota, puede ser un equipo que se parta mucho. Eso tiene riesgos y beneficios. En caso de acabar la jugada o de finalizar, todo perfecto. Si hay un error, sabes que hay peligro. Y reconoce el «aura» del rival: «Tienen una historia increíble. Es una referencia que estamos intentando igualar. El día del Bayern sentía lo mismo. Dentro del vestuario es lo mismo. Hay dos o tres equipos que sabes que son aspirantes».
Derrotas, crecimiento y el proceso
La derrota ante el Arsenal dolió y mucho en el vestuario culé. Sobre ello también se pronunció la ’11’ barcelonista: «Honestamente, sí lo pensamos. El proceso tras la final pasada y el inicio de temporada ha servido para entender lo ocurrido: Las derrotas siempre sirven. Tienes que aprovecharlas. Aunque desde Lisboa, este equipo ha mejorado»
También habló sobre Aitana Bonmatí, quien llega tras superar recientemente una lesión en peroné: «Yo no le doy consejos, porque cada lesión es un proceso personal… Ojalá acabe todo como en Bilbao, como en mi situación».
El gol en la final de Bilbao y las emociones
Precisamente, en ese partido, Alexia salió del banquillo y marcó el 2-0 definitivo que sirvió para alzarse con su tercera Women’s Champions League: «Lo pasaba fatal (en el banquillo). Después tuve la suerte de salir y de vivir uno de los mejores momentos que he vivido como jugadora del Barça. Me quedo con eso», declaró.
La centrocampista no piensa en celebraciones y sobre su reencuentro con Jonatan Giráldez, afirmó que se conocen mutuamente y eso puede influir en el encuentro: «No me sabe mal encontrarme con Giráldez. Me lo hubiera sabido si fuera un entrenador que no se hubiera comprometido al máximo el tiempo que estuvo aquí… Tomó una decisión y separó los caminos con el club y, al final, es fútbol. Nos conoce y le conocemos. Son muchos años y muchos entrenamientos».
Las nuevas generaciones vienen fuertes. La capitana culé mantuvo que hay que saber guiarlas: «Hay momentos de todo con esta nueva generación. Hay cosas que, como no tienen tanta experiencia, les tienes que ayudar. Ha sido un año que han aprovechado las oportunidades y ya son el presente… Para mí Vicky ya es una de las veteranas (bromeó)».
Su futuro y mentalidad
Por su parte, Alexia no piensa en renovaciones ni celebraciones lejanas: «Mi decisión es centrarme en el futuro inmediato. El entrenamiento de mañana. Ser cada día mejor. La cuestión emotiva no tiene nada que ver con la decisión. Me siento una privilegiada de vivir todo lo que pasa… Estoy muy agradecida».
Y, para finalizar, sobre si está en su mejor momento, fue contundente: «Cuando Pere (Romeu) empezó como entrenador, me dijo que me necesitaba en mi mejor versión. Me abrí en canal. Siempre intento reinventarme… A día de hoy puedo decir que me levanto y me digo que quiero ser mejor para ayudar al Barça».











