El pasado jueves por la tarde, horas después de que Federico Valverde y Aurelien Tchouameni llegasen a las manos en una discusión que pasa por ser el episodio más grave que se ha vivido en la Ciudad Deportiva de Valdebebas en su historia, en los despachos del Real Madrid se daba por amortizado al uruguayo. «Se ha cavado su tumba y no es algo que venga de hoy. Tiene muy difícil seguir», advertían fuentes del club consultadas por EL PERIÓDICO en las horas posteriores a la trifulca.
La pelea con Tchouameni, el detonante
El jugador fue expedientado, al igual que Tchouameni, y el club abrió una investigación para conocer los detalles de la discusión y la posterior pelea. Todos sus compañeros señalan a Valverde, uno de los capitanes del equipo, que en lugar de apaciguar los ánimos tras el roce del día previo decidió echar más leña al fuego. Valverde se negó a tender la mano al galo, le culpó de filtrar el incidente del miércoles y le realizó dos entradas subidas de tono en el entrenamiento. Todo ello terminó provocando la pelea posterior en el vestuario en la que Tchouameni noqueó de un derechazo al charrúa, que se abrió una brecha en la frente al caer dándose con una mesa.
Los jugadores consultados en estos días han confirmado la versión del francés. «Fue Valverde quien provocó el incidente y no es el primero que protagoniza. De hecho, más de uno se ha alegrado del desenlace», advertía un futbolista a este medio. En años anteriores al uruguayo se le recuerda un desafortunado encontronazo con Luka Modric, futbolista que gozaba del respeto y la admiración de todo el vestuario. Valverde es de sangre caliente y parece que en ocasiones no sabe controlarla. A lo que se suma que no está bien asesorado, como quedó confirmado con la publicación de un comunicado lamentable tras la pelea con Tchouameni. Detrás del mismo aparece la sombra de su pareja, Mina Bonino. Su incidente con Álex Baena, entonces jugador del Villarreal, al que golpeó en el parking del estadio Bernabéu, también ha manchado su expediente deportivo.
Desafío público a Xabi Alonso
A todo esto se suma esta temporada que Valverde ha sido uno de los tres futbolistas que cuestionó públicamente a Xabi Alonso. El uruguayo se quejó en rueda de prensa de tener que jugar como lateral derecho en Kazajistán, algo que denunció antes del partido ante el Kairat. Allí un sorprendido Xabi le castigó con la suplencia al día siguiente. Y cuando le mandó calentar, el charrúa se negó a hacerlo, faltando al respeto al técnico, al vestuario y al club. Ese día le tomaron la matrícula en las oficinas del club. En el vestuario hacía tiempo que se la habían tomado. De hecho, su situación actual parece irreversible por la falta de apoyo en la plantilla. El futbolista no cuenta con el respaldo de los pesos pesados y la intención de ponerlo en venta de Florentino Pérez solo puede ser frenada por una orden contraria de José Mourinho, que confirmará su regreso en el Bernabéu en unos días.
Valverde tiene mucho mercado y es un jugador por cuyo traspaso el Real Madrid espera sacar una cifra notable. El club tiene la intención de reforzar la defensa con varias contrataciones y el mediocampo con la llegada al menos de un mediocentro, que salvo sorpresa mayúscula será Rodrigo Hernández. En ataque el regreso de Nico Paz y Endrick completará la actual nómina. Pero los blancos necesitan hacer caja y en la lista de salidas de Florentino aparecen como nombres destacados los de Valverde, Camavinga, Ceballos, Gonzalo o Fran García, además de quienes acaban contrato y no tienen ofertas de renovación como Carvajal y Alaba. El uruguayo no es considerado un jugador insustituible en la plantilla, ya que el carril derecho en el mediocampo y el ataque puede ser ocupado por jugadores de otro perfil como Brahim, Rodrygo o el propio Trent Alexander-Arnold.
Señalado por la directiva y sin apoyos de peso en el vestuario, Valverde guarda reposo en su casa, donde debido al traumatismo craneoencefálico que se le ha diagnosticado pasará entre 10 y 14 días. No volverá a jugar con la camiseta del Real Madrid esta temporada y nada hace pensar que lo vaya a hacer la que viene. El charrúa ha vestido la camiseta del Real Madrid en 371 partidos anotando 41 goles y dando 44 asistencias.
Suscríbete para seguir leyendo











