Seis de cada 10 horas trabajadas hoy en España las podrían realizar robots o algoritmos. Los efectos de la inteligencia artificialen el mercado de trabajo comienzan a notarse, si bien a día de hoy solo es observable la punta del iceberg de una transformación mucho más profunda y que, durante el próximo lustro, puede disparar un 10% el PIB español, según un informe publicado por la consultora estadounidense McKinsey.
La disrupción que genere la inteligencia generativa y la ristra de algoritmos que cada vez proliferan en mayor medida en las economías de todo el mundo está siendo objeto de fascinación y estudio. Los informes sobre qué impacto tendrán sobre el mercado laboral y hasta qué punto sustituirán o complementarán a los trabajadores de carne y hueso son recurrentes.
Hace dos semanas, Funcas publicó su propio análisis específico sobre el caso español que arrojaba un balance mixto, con un saldo negativo a nivel de empleo, de hasta 700.000 puestos menos durante la próxima década, pero muy positivo a nivel de productividad, con una mejora de la eficiencia de más de tres millones de profesionales.
La sacudida será generalizada y tremenda, obligando a la reconversión a entre el 40% y el 60% de los trabajadores, según el FMI. Y es en esa línea en la que apunta el último informe de McKinsey. De los 688 millones de horas que cada semana se trabajan ahora mismo en España, según los últimos datos del INE, el 59% de las mismas las podría llegar a realizar un robot o un programa informático, según la consultora.
En este sentido, la irrupción de la IA no es tan diferente al de otras tecnologías anteriores, desde la máquina de vapor al motor de combustión, destinadas a trasladar parte del esfuerzo que realizaban humanos a las máquinas. No obstante, su potencial sí es más vertiginoso, dado que la mayoría de procesos hoy ya no requieren de un esfuerzo físico. Según los datos de McKinsey, dos de cada tres horas trabajadas se destinan hoy a procesos no físicos.
Velocidad vertiginosa
El potencial de la IA es sustancialmente mayor de lo que la propia consultora anticipó hace tan solo cuatro años, cuando en 2022, al calor del ‘hype’ generado por la publicación de Chat GPT, sacó su primer estudio al respecto. Entonces auguró que el 30% de las horas trabajadas en Estados Unidos eran automatizables por la IA, hoy ese porcentaje se ha doblado.
Aprovechar las potencialidades de la IA es cuestión de las empresas y cuántas de ese 60% de horas que podrían hacer los robots las siguen haciendo (y de qué modo) las personas dependerá de las decisiones que se tomen en los próximos años.
Por ejemplo, en España muchas empresas están aprovechando la IA para eliminar puestos de escaso valor añadido y tareas repetitivas. El portal Infojobs alertaba de un descenso del 42% interanual en las vacantes para programadores junior.
El informe de McKinsey, una empresa cuyo negocio se basa en asesorar a otras compañías a reorganizarse, destaca que las corporaciones pueden multiplicar su actividad (y riqueza) si sacan a los humanos de tareas automatizables pero los ponen a trabajar en otras cosas.
Hasta el punto de que, según sus cálculos, la economía española podría producir el equivalente a 167.000 millones de euros más al año, un 10% de su PIB, si automatiza a lo largo del próximo lustro entre un 15% y un 25% de sus horas hoy trabajadas. Ese es el escenario más probable a ojos de la consultora. Para ponerlo en perspectiva, pero de forma inversa, España perdió un 10% de su PIB en 2020, cuando la pandemia del coronavirus obligó a cerrar parcialmente la economía durante varios meses.
En este sentido, parte de las empresas ya se están reconvirtiendo para sacar el máximo provecho a la IA. Desde 2023, las ofertas de empleo que piden «fluidez en IA» se han multiplicado por 4,4 en España. Es decir, cada vez se valora más que los trabajadores sepan usar herramientas de inteligencia artificial y supervisar sus resultados en su día a día. Este aumento es muy superior al de las habilidades técnicas más especializadas y muestra que la IA ya no es solo cosa de perfiles tecnológicos: se está convirtiendo en una competencia útil para muchos tipos de trabajo.
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