Como en su estancia en China para visitar a Wang Xiaoqiu, presidente de la empresa estatal SAIC, el máximo mandatario gallego opta por la cautela. «Prudencia», pedía este lunes Alfonso Rueda en su comparecencia semanal tras el Consello de la Xunta ante todos los detalles conocidos desde entonces. Que la fabricante de la popular marca MG quiere instalarse en el Puerto Exterior de Ferrol para montar una planta de ensamblaje para sacar 120.000 coches anuales y que el proyecto podría llevar incorporada una factoría de componentes en otro emplazamiento cercano, posiblemente As Pontes. Sobre esto último sí quiso ir más allá. «Nuestra intención, si finalmente tuviésemos éxito, sería un proyecto amplio que también abarcaría esa segunda parte de producción de piezas, no solo de composición de automóviles», afirmó.
Rueda admite su optimismo. «Es mi deber, como presidente de Galicia, intentar captar inversiones para nuestra comunidad, inversiones potentes y que creen puestos de trabajo», dijo. Fue la razón de su periplo en el gigante asiático. «Es la razón por la que creo —reiteró— que es irresponsable y no aportan nada las negativas por sistema a cualquier implantación industrial por parte de algunos que siempre se van a oponer a todo». El presidente autonómico reconoce también que este es «un proceso largo, complejo y que no depende solo de la Xunta».
Preguntado, precisamente, por el papel del Gobierno central para allanar el camino al proyecto, Alfonso Rueda cuenta que pidió colaboración «y creo que la estoy teniendo». «Reconocí públicamente el trabajo que está haciendo todo el mundo. Lógicamente, una inversión tan grande para Galicia, y estoy seguro que también lo es para España, también le interesará al Gobierno central que vengan inversión a las diferentes comunidades». «Si finalmente tenemos un resultado positivo, será un mérito colectivo de todos los que tenemos la obligación de que estas cosas sean posibles», enfatizó.
La ubicación definitiva no corre a cuenta de la Xunta. «Nuestra obligación es presentar los emplazamientos más adecuados en Galicia, pero, después, cada empresa, cada promotor, elige el que más le conviene», concluyó.
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