El Zamora CF volverá a intentarlo. El equipo rojiblanco disputará entre finales de mayo y junio su séptima fase de ascenso a Segunda División, una clasificación que quedó certificada este domingo cuando se superó al CD Lugo (1-3) en otra gran actuación de un vestuario que llega a este momento de la Liga en su mejor momento. Prueba de ello es que los de Óscar Cano acumulan cinco victorias consecutivas y ocho en las últimas diez jornadas, lo que les ha permitido erigirse como el plantel más en forma de los últimos dos meses y medio, y mostrarse intratables para sus rivales. A pesar de las lógicas (y merecidas) celebraciones al saber que pelearán por alcanzar el sueño del fútbol profesional, con todo lo que eso significa para el club y la ciudad, todavía quedan cuestiones importantes por decidir en las dos jornadas restantes. A estas alturas, el Zamora CF es tercero en la tabla con 61 puntos en su casillero, a tres del segundo, el Celta B, y con una ventaja de 4 y 5 respecto a sus perseguidores, Pontevedra y Castilla, lo que abre otro objetivo: luchar por el factor campo.
Desde el vestuario, que está muy cerca de asegurar la tercera plaza, ya avisaron semanas atrás de que no renuncian a alcanzar y superar al filial celeste y eso tratarán de hacer en los encuentros restantes: el primero ante el Cacereño que visita el domingo el Ruta de la Plata (17.30 horas) en busca de dar un paso más hacia la permanencia, para cerrar el sábado 23 en casa de un Arenas que no se juega nada en un enfrentamiento que también tendrá horario unificado a partir de las 18.30 horas.
Una vez concluida la temporada regular en los dos grupos de Primera RFEF quedará definido el primer rival sabiendo que los cruces están claros: segundos contra quintos y terceros contra cuartos. Echando un ojo al otro grupo, todavía no está decidido ni el campeón. En estos momentos, el líder que ascendería de forma directa es el Eldense con 66 puntos, seguido de Sabadell (65), Atlético Madrileño de Fernando Torres (64), un viejo conocido como el Villarreal B (59) que de acabar así volvería ser rival en el play-off, y el CE Europa, con 57 puntos en su casillero, aunque le siguen de cerca sin renunciar a nada Cartagena y Algeciras.
Así las cosas, toca esperar dos semanas para iniciar la siguiente lucha, una pelea por el ascenso que el club de la capital del Duero ya ha vivido en seis ocasiones rozando en dos de ellas la gloria.
Seis fases de ascenso hasta la fecha
En la época de José María Casas en la Presidencia, el Zamora trató de alcanzar la gloria de la Segunda A en cinco ocasiones. De la mano de un entrenador mítico como es Miguel Ángel Álvarez Tomé, el club se clasificó para su primer play-off, todavía en formato liguilla, donde se enfrentaron a Amurrio, Cádiz y Nástic, siendo el ascenso para los de Tarragona.
Dos años más tarde, en la 02-03, de la mano de Corchado se volvieron a clasificar y esta vez se midieron a Algeciras, Athletic B y Burgos, que fue el equipo que dio el salto. Ya en la temporada 04-05, con Balta en el banquillo y siendo cuartos, fue la primera vez que se acarició de verdad el fútbol profesional. Tras superar al Sevilla Atlético con un gol de falta de Aiert Derteano, el oponente fue el Castellón. Tras ganar en el Ruta por 2-1 con goles de Aiert y Curiel, se llegó al partido definitivo en un cruce donde los goles fuera de casa valían todavía doble, y ahí no fue posible y el equipo se quedó con la miel en los labios. Igualmente se estuvo muy cerca en el curso 07-08 cuando en la primera eliminatoria se superó al Linares, pero se cayó ante el Rayo Vallecano, mientras que la temporada posterior no se pasó del primer cruce ante el Villarreal B.
A partir de ahí hubo que esperar doce años para volver a pelear llegar a Segunda División. De hecho, antes de eso hubo un descenso a Tercera y con Víctor de Aldama en la Presidencia y Movilla en el banco, en 2020, en plena pandemia se regresaba a la categoría de bronce, y meses más tarde, tras la temporada de reestructuración en el fútbol, el equipo certificó la novedosa Primera RFEF y peleó por la Segunda en Almendralejo. El rival fue el Badajoz, que superó a los zamoranos, aunque el ascendido finalmente fue el Amorebieta.
Ahora, en la temporada 25-26 se volverá a pelear por llegar al fútbol profesional y nadie renuncia a nada puesto que, como dijo Carlos Ramos en sus redes: «Soñar es gratis, creer también y lo hicimos todos. El plan sigue su curso».














