La Comisión Europea ha alertado de las posibles consecuencias de utilizar más gasto público para hacer frente a la crisis energética. En concreto, el comisario de Economía de la Unión Europea, Valdis Dombrovskis, advirtió este martes de que ampliar el margen fiscal puede acabar teniendo el efecto contrario al deseado, pues puede llegar a sostener la demanda y, con ello, mantener elevados los precios. “La recomendación de la Comisión es garantizar que las medidas de apoyo a la economía en este momento sean temporales y específicas y no conduzcan a un aumento de la demanda agregada de energía”, ha señalado el comisario, insistiendo en la necesidad de no alimentar presiones adicionales sobre los precios.
Su comparecencia ha tenido lugar en una rueda de prensa posterior a la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la UE (Ecofin), donde los socios han debatido sobre la flexibilización las reglas fiscales para afrontar el encarecimiento de la energía. El propio comisario reconoció que hay “opiniones divergentes” entre los Estados miembros. Mientras algunos gobiernos presionan para ampliar el gasto, otros temen que hacerlo agrave los desequilibrios fiscales en un momento de deuda elevada.
En este contexto, Bruselas pide prudencia. “Las medidas deben ser temporales y específicas”, señaló Dombrovskis. El objetivo, insistió, es evitar que las ayudas públicas impulsen el consumo energético en un momento de tensión en los mercados.Y es que la Comisión considera que, en un shock de oferta como el actual, este tipo de políticas tiene un recorrido limitado, ya que pueden suponer un aumento del gasto público sin traducirse en un alivio claro para hogares o empresas.
Por ahora, el Ejecutivo comunitario apuesta por utilizar el margen ya existente dentro de las reglas fiscales, incluidos los estabilizadores automáticos. Eso sí, deja la puerta abierta a actuar si la situación empeora.
Más fondos europeos y presión a Rusia
En paralelo, el Comisario también ha trasladado las últimas partidas europeas relacionadas con el fondo de recuperación y resiliencia. Así, desde marzo, la Comisión ha desembolsado 3.500 millones de euros del fondo de recuperación a siete países, a los que se suman 1.300 millones para Eslovaquia y 4.600 millones para Alemania aprobados este martes. En total, el mecanismo ya ha movilizado 405.000 millones.
Además, la UE ha aprobado su vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, con el foco en sectores clave que financian la guerra en Ucrania. La presión económica, subrayó Dombrovskis, sigue siendo “crítica” en el actual contexto de altos precios energéticos.
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