La última entrega de ‘La isla de las tentaciones‘ ha dejado uno de los momentos más dramáticos de toda la edición. Yuri se ha convertido en la gran protagonista de la noche tras romperse por completo en la hoguera, protagonizando una desesperada súplica de rodillas ante Sandra Barneda.
El turno de Yuri comenzaba con la joven totalmente descolocada por los últimos movimientos de su pareja, Lucas, en el espejo: «Sigo sin entender lo que pasó, qué me decía con señas… pero no te puedo explicar», arrancaba la participante ante las preguntas de la presentadora sobre si el chico había podido cruzar algún límite. «Supongo. Porque en un momento él me decía que yo lo hice primero, como si él lo hubiera hecho. Estoy desesperada por ver las imágenes«, confesaba.
Fue en ese instante cuando la concursante se sinceró sobre su propia situación en República Dominicana con Óscar, su soltero favorito:»Me desconozco. Si nunca he sido infiel, ¿por qué lo estoy siendo ahora? Óscar me atrae y me gusta. Nunca me había pasado teniendo novio», admitía con culpabilidad.
Sin embargo, la protagonista pagó las consecuencias de su espejo con su pareja y Sandra Barneda se lo hizo saber: «Yuri, no hay imágenes de Lucas para ti». La negativa cayó como un jarro de agua fría sobre la participante: «No, por favor. Necesito verlo después de lo de ayer», suplicaba.
Tal era la deseperación, que la concursante se levantó de su asiento para acercarse a la presentadora y suplicarle de rodillas que, por favor, le enseñase los vídeos de su novio. La catalana, manteniendo la firmeza, desveló el motivo de este histórico castigo: «No hay imágenes porque os saltasteis las normas de manera reiterada»
«Se las saltó tres veces», le aclaró Barneda ante las quejas de Yuri. «Te pedí que vinieras conmigo y tú hablaste con él, os abrazasteis, os llegasteis a besar… Os advertí varias veces». A pesar de que la joven intentaba defenderse repitiendo que «no era justo», la decisión del programa ya estaba tomada.
De regreso a su sitio, la presión pudo por completo con la participante. Segundos después, Yuri rompió a llorar de forma desconsolada, obligando a Sandra Barneda a paralizar por completo la hoguera de las chicas.
«Quiero saber cómo está. Yo solo quería verlo», repetía entre lágrimas mientras el resto de sus compañeras de villa se levantaban rápidamente de sus asientos para arroparla en un sentido abrazo colectivo.
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