El Ejército de Mali confirmó que grupos grupos armados lanzaron ayer una ofensiva contra varios cuarteles de la capital, Bamako, y otros puntos del país, sobre todo el norte. «Los combates continúan e instamos a la población a mantener la calma y la vigilancia», anunció el Estado Mayor del Ejército maliense. «Nuestras fuerzas están actualmente trabajando para neutralizar a los atacantes», añadió.
En la capital maliense está presente un grupo de canarios que participaban en un Vis a Vis, evento musical de Casa África que explora la creación en el continente vecino. Todos ellos están bien, sin salir del hotel por precaución y con la continua compañía de miembros de la Embajada de España en Mali. De los combates solo llegaron a sus oídos sendas explosiones en la madrugada de ayer sábado. Varios tienen previsto su regreso a las Islas este mismo domingo.
Ataque al aeropuerto
La filial de Al Qaeda en el Sahel reivindicó los ataques y anunció haber tomado el control de la ciudad estratégica septentrional de Kidal. El Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM) explicó además en un comunicado que atacó las sedes del presidente, Assimi Goita, y del ministro de Defensa, Sadio Camara, y el aeropuerto internacional de Bamako.
Asimismo, anunció la toma de control de la ciudad de Mopti (centro), así como de la mayor parte de las posiciones militares en las poblaciones de Sévaré (centro) y Gao (norte). Precisó que las operaciones en el norte del país se realizaron con la participación de sus «socios» del Frente de Liberación del Azawad (FLA), que agrupa a varias facciones nacionalistas que exigen la independencia de esa región al norte de Mali y que reivindicaron también la toma de Kidal.
Apartar a Rusia
JNIM señaló que esta «victoria» es fruto de un trabajo coordinado con el FLA contra el Ejército maliense y sus aliados rusos del Cuerpo Africano, y expresó su voluntad de apartar a Rusia del conflicto y coordinar para construir una «relación futura equilibrada y efectiva».
Después de la retirada en los últimos años de las fuerzas antiterroristas francesas e internacionales de Mali, a petición de la junta golpista maliense, Rusia se involucró en la lucha contra el yihadismo en el país, primero a través del grupo privado de seguridad Wagner y, posteriormente, del Cuerpo Africano (Africa Corps), un grupo paramilitar estrechamente dirigido por el Ministerio de Defensa ruso.
La batalla ha comenzado
El portavoz del FLA, Mohamed Elmaouloud Ramadane, fue el primero en anunciar el ataque en el norte del país a través de su página en Facebook con un breve mensaje en el que dijo que «la batalla de la liberación ha comenzado» para apoderarse del la zona del Azawad, que abarca aproximadamente el 60 % del territorio del país, y pocas horas después informó de la toma de Kidal.
El Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Mali informó en comunicados consecutivos de que «grupos armados terroristas», sin citar sus nombres, intentaron atacar varias ciudades del país pero sufrieron «reveses inmediatos» ante la «respuesta profesional» del Ejército, que acabó con la «neutralización» de cientos de sus integrantes.
Desde 2020 Mali está gobernado por una junta militar en un contexto marcado por la inestabilidad y la grave violencia
Desde 2020 Mali está gobernado por una junta militar en un contexto marcado por la inestabilidad y la grave violencia que sufre el país desde hace más de una década a causa de los secesionistas norteños, que reclaman la región del Azawad, y de grupos yihadistas afiliados al Estado Islámico y a Al Qaeda.
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