Con los próximos partidos ante el Panathinaikos en casa a la vuelta de la esquina, la visita del Real Madrid al Roig Arena llegaba en el momento más inoportuno. Pero aunque los taronja se vieron superados por un líder de la Liga Endesa que afianza su privilegiada posición, toca hacer borrón y cuenta nueva para centrarse en el partido del martes, donde los taronja empiezan a jugarse la que sería la primera clasificación para la Final Four de la Euroliga. Ni siquiera el gran partido de Montero (con 16 puntos, 4 rebotes, 9 asistencias y 30 de valoración) fue suficiente para creer en la remontada en un último cuarto en el que los blancos llegaron a rozar los 20 puntos de ventaja antes del definitivo 82-96.
Pedro Martínez no tuvo que hacer ningún descarte, ya que a la baja de Xabi López-Arostegui se le sumaban las de Jaime Pradilla (ausente desde la semana pasada por una lesión muscular en la pierna) y Omari Moore (por un fuerte golpe en el hombro). Sin ellos, el técnico taronja salía de inicio con Darius Thompson, Brancou Badio, Kameron Taylor, Braxton Key y Neal Sako.
La primera canasta taronja se hacía de rogar y el Madrid lograba un parcial de 5-0 por medio de Campazzo y Abalde, antes de que Taylor, pasados los dos minutos y medio, anotara en una entrada. Tavares, con un mate, empezaba a marcar diferencias bajo el aro, Pedro Martínez movía el banquillo antes de los tres minutos dando entrada a De Larrea y Reuvers y Okeke y Costello intercambiaban triples antes de que entraran en pista Puerto y Montero, flamante integrante del quinteto ideal de la Euroliga.
De Larrea, al recibir una falta de Campazzo. / M. A. Montesinos
Tavares imponía su poderío físico en los siguientes minutos y lograban seis puntos seguidos bajo el aro y desde la línea de tiros libres. Con 7-16 y a 3:40 del final del primer cuarto, Pedro Martínez se veía obligado a parar el partido. Y en la vuelta a la pista Montero sumaba sus primeros puntos para liderar una ligera reacción de los locales, que llegaron a ponerse a tres puntos tras los primeros diez minutos (19-22), después de un parcial final de 0-5 con una canasta de Badio y un 2+1 de Key. Antes, Sima y Puerto, también desde el 6,75, habían ayudado a que no se agrandara la desventaja taronja.
Reacción desde el 6,75
Aunque Procida abría el marcador en la reanudación, los taronja empezaban a castigar desde el triple, con dos consecutivos de Key y Taylor que permitían a los locales ponerse por delante por primera vez en el partido (27-26). Scariolo pedía tiempo para frenar la dinámica, aunque en los siguientes minutos seguiría el Madrid yendo a remolque ante el acierto de Montero, Reuvers y De Larrea.
Fue precisamente tras la tercera falta de Campazzo cuando los blancos recuperaban el mando con un parcial de 0-7 con cinco puntos de Hezonja y dos de un Feliz que seguiría anotando antes del descanso desde la línea de 4,60. Pese a un triple frontal de Sima, los de Scariolo se iban al descanso con ventaja (41-45), liderados por un Tavares que sumaba ya 10 puntos y 7 rebotes. En el Valencia Basket, nadie superaba los 6 puntos, aunque se repartían entre 10 anotadores.

Brancou Badio, de nuevo en el quinteto inicial del Valencia Basket. / Valencia Basket
Problemas con Hezonja
El Valencia Basket volvía a la pista con el mismo quinteto inicial, pero tras sumar con un palmeo de Sako, sufría para frenar a un Hezonja que encadenaba 8 puntos seguidos y lideraba un parcial de 0-10. Con 43-55 en 2:14 del tercer cuarto, Pedro Martínez paraba el partido y la reacción no tardaría en llegar.
Aunque Abalde respondía con un triple a una canasta de Taylor, los taronja metían una marcha más, Costello y Montero desde el tiro libre reducían cinco puntos y dos triples seguidos de De Larrea y Taylor llevaban la intranquilidad al banquillo del Madrid, con un Scariolo que pedía tiempo a 3:37 del final de cuarto con 56-60 en el marcador.
El Madrid sufría para anotar, pero encontraba de nuevo a Tavares bajo el aro para salir del bache, con dos mates consecutivos. Puerto, con un triple y Key, bajo el aro, volvían a acercar a los taronja hasta el -4, pero unos buenos minutos del joven Procida y un triple de Campazzo ponían el 63-75 al final del tercer período.

Tavares (18 puntos y 12 rebotes), esperando a Reuvers en la pintura. / M. A. Montesinos
Último cuarto sin opciones
Con la máxima desventaja del partido afrontaban los taronja los últimos diez minutos, pero la remontada se complicó más aún en lo primeros instantes del último cuarto, con Lyles y Feliz hurgando en la herida hasta poner el 65-81. El Roig Arena se quedaba helado por momentos y aunque Montero intentaba lo imposible encadenando siete puntos consecutivos, Lyles y Feliz ayudaban a los de Scariolo a mantener diferencias.
La desventaja iba aumentando hasta rozar el -20 para los locales (76-95) y el partido murió (82-76) ante la impotencia de los locales, que tienen ahora la oportunidad de hacer historia en una eliminatoria ante el Panathinaikos en la que los taronja pueden hacer historia.













