El fenómeno Rosalía trasciende desde hace tiempo las fronteras españolas y extiende su influencia por todos los rincones del planeta, pero con la publicación de su último disco, ‘Lux’, su impacto se ha multiplicado. El pasado mes de diciembre, el ‘Financial Times’ la incluyó en su lista de las «personas influyentes del año», la única española en una relación que incluía, entre otros, al también cantante Bad Bunny, los actores Cynthia Erivo (‘Wicked’) y Stephen Graham (‘Adolescence’), el CEO de Nvidia Jensen Huang, el alcalde de Nueva York Zohran Mamdani o la escritora Margaret Atwood. «Al crear un disco que no se parece en nada a sus predecesores, ha logrado una de las reinvenciones más conmovedoras del pop, y ha lanzado un desafío a sus colegas», escribió el rotativo londinense.
EL PERIÓDICO realiza una vuelta al globo para descubrir las huellas de la artista de Sant Esteve Sesrovires en el planeta.
FRANCIA
En Francia, sus conciertos se han convertido en eventos virales que concentran a miles de personas de todas las edades. En el país donde el consumo de cultura es casi una cuestión de identidad, acudir a un concierto de la catalana es una cita ineludible.
Su equipo sabe que conquistar al público francés, fuertemente vinculado en los últimos años al rap, la música electrónica y el afrobeat, es clave en su estrategia internacional. De ahí que su gira empezase en Lyon, y en su puesta en escena incorpore referencias francesas, como Juana de Arco o la Mona Lisa, el cuadro estrella del Museo del Louvre.
En su música, Rosalía también incluye guiños a Francia con el tema ‘Sauvignon Blanc’ o ‘Jeanne’, una canción que solo aparece en su disco físico y que revisita la historia de Juana de Arco con una solemnidad litúrgica.
Rosalía, en el desfile de la colección de otoño-invierno de Louis Vuitton, el 19 de enero de 2023 en París. / Mohammed Badra / EFE
Fuera de los escenarios, la catalana ha conseguido hacerse un hueco en el ‘front row’ de la prestigiosa Semana de la Moda de París. En cada Fashion Week su aparición es recibida con la expectación reservada únicamente a las grandes estrellas internacionales. Además, su éxito en Francia es algo más que una conquista, teniendo en cuenta que la industria musical española sigue siendo minoritaria en las plataformas de streaming del país, como Spotify Francia, donde sus temas han conseguido colarse en listas como, ‘Top Global’.
ITALIA
En Italia, las canciones de Rosalía suenan en la radio desde hace tiempo, incrustadas con naturalidad entre el pop anglosajón, el urbano latino y la producción nacional. Hace ya años que dejaron de sonar como una rareza extranjera para convertirse en una presencia reconocible, casi esperada, en ciertas emisoras musicales, en programas especializados y en esas franjas nocturnas en las que el país siempre ha tenido buen oído para lo que llega de fuera.
La popularidad de la artista catalana, que ha crecido en todo el mundo, encontró también aquí un terreno fértil a partir de ‘Malamente’, ‘Con Altura’ y ‘Despechá’. Desde entonces, su nombre se ha ido asentando en el país, y no solo en el circuito musical. Su último álbum, con una imaginería cargada de referencias religiosas y litúrgicas, ha despertado también curiosidad especialmente en ambientes católicos, incluso conocidos sacerdotes cercanos al Vaticano.
Prueba de ese interés fue la enorme expectación que generó su reciente concierto en Milán: entradas agotadas, y una ciudad pendiente de la cita como ocurre con las grandes noches del pop europeo. La actuación, sin embargo, tuvo que interrumpirse por una intoxicación alimentaria que obligó a Rosalía a abandonar el escenario antes del fin del espectáculo.
El episodio reforzó la percepción que parte del público y de la crítica italiana tiene de ella. Muchas reseñas, especialmente en medios especializados y entre quienes estuvieron allí, no fueron negativas; al contrario, hubo quien leyó la decisión como una muestra de honestidad: la capacidad, poco frecuente en una estrella del pop, de exhibir sin artificio también la fragilidad.
ALEMANIA
El desembarco de Rosalía en Berlín está predestinado a entrar en lo emblemático. El día elegido es el Primero de Mayo, fecha que en la capital alemana se ha identifica desde hace unos años con todo tipo de marchas, desde las sindicales a las de neonazis o las batallas campales entre el bloque negro o antifá y los antidisturbios. Todo cabe en el Primero de Mayo Revolucionario, que discurre entre los multiétnicos y ahora gentrificados distritos de Kreuzberg y Friedrichshain. En esa zona queda también la catedral del tecno más emblemática, Berghain, que da título a la primera pieza revelada a finales de 2025 de lo que luego ha sido ‘Lux’.
El concierto no discurrirá, sin embargo, en la célebre discoteca berlinesa en la que Rosalía, la islandesa Björk y el estadounidense Yves Tumor deslumbraron al mundo con su adelanto, sino en el Uber Arena. Es un moderno y enorme pabellón multiusos, asimismo en Friedrichshain, cuya tecnología y aforo probablemente sean más idoneos que el viejo Berghain para el despliegue de medios que precisa “Lux”.
Ofrece otro elemento para redondear el paquete de resonancias emblemáticas ligadas a Berlín: está frente a frente con la East Side Gallery, un tramo de 1,3 kilómetros que sigue en pie del muro que partió la ciudad. Sobre él estamparon sus graffitis, tras la caída de la traumática división, artistas llegados de todo el mundo. El más conocido entre ellos es el famoso ‘beso de tornillo’ entre los líderes soviético y germano-oriental, Leonid Brézhnev y Erich Honecker, pintado en 1991 por Dmitri Vrúbel y revitalizado en sucesivas operaciones restauradoras.
REINO UNIDO
La influencia de Rosalía en el Reino Unido no ha parado de crecer en los últimos años. ‘Lux’ debutó en el número 4 del UK Official Albums Charts, la lista oficial que clasifica los trabajos según su consumo en ‘streaming’, ventas físicas y descargas digitales. La catalana se convirtió en la primera artista femenina española en alcanzar este puesto y se consolidó como una de las estrellas internacionales más influyentes en el país. Su álbum anterior, ‘Motomami’, alcanzó el puesto 42 en este mismo ránking hace apenas cuatro años.
Otra muestra de su consolidación en el mercado británico fue su actuación en los BRIT Awards, una gala en la que se llevó el premio a mejor artista internacional por delante de otras estrellas como Bad Bunny, Taylor Swift o Lady Gaga. La interpretación de ‘Berghain’ en el escenario del Co-op Live Arena de Mánchester, con aparición sorpresa de Björk incluida, dejó sin palabras al presentador de la ceremonia, Jack Whitehall. «Sin duda alguna, ha sido una de las mejores actuaciones de los Brit [Awards] que he visto nunca», aseguró.
Para algunos de los expertos musicales más renombrados del país, ‘Lux’ ha sido el álbum más impactante del año. En un artículo en el diario ‘The Times’, el crítico Will Hodgkinson destaca la capacidad de la catalana de rechazar los «ganchos breves» y los «estribillos pegajosos» que atrapen al oyente y garanticen un gran número de reproducciones. «Al igual que ‘Dark Side of the Moon’ de Pink Floyd o ‘Blue’ de Joni Mitchell, ‘Lux’ es una obra que exige una inmersión total, en lugar de ser una banda sonora para bailar o fregar los platos», asegura.
El atrevimiento de cantar en 14 idiomas y su capacidad para moldear los límites de la música comercial, adentrándose en el mundo de la ópera y de la música clásica —con la participación, entre otros colaboradores, de la Orquesta Sinfónica de Londres—, ha llevado a la crítica y al público británico a rendirse a sus pies. Rosalía ha roto con la imagen estereotipada del músico pop latino y ha causado furor con su estilo experimental y renovador.
Es prematuro precisar el impacto musical de ‘Lux’ en América Latina, donde los músicos todavía procesan el giro de Rosalía en su último disco. De lo que sí hay sobradas evidencias es de la relación que ella tiene con referentes regionales de su propia generación. Ellas y ellos ya la escuchaban con esmero antes de que corriera su propia línea del horizonte de las posibilidades artísticas.
Rosalía asegura en ‘Reliquia’ que «el cielo nació en Buenos Aires», un reconocimiento de su relación sentimental con la capital argentina, donde tiene a numerosos interlocutores, entre ellos Trueno, Emilia Mernes y Lali Espósito. Algunos cantantes populares prestan atención a la potencia escénica y el componente visual de sus vídeos. Rosalía elogió especialmente a Milo J, quien, a los 19 años, es quizá el cantautor que comparte con la catalana la necesidad de renovarse constantemente.
‘Los ángeles’, ‘El mal querer’ y ‘Motomami’ han sido escuchados con fruición también en Chile, donde la mezcla de géneros se consolida como una manera de experimentar la creatividad. Young Cister ha destacado la capacidad de innovación de Rosalía. Gepe también ha ponderado sus innovaciones. Lo mismo que Mon Laferte. La influencia de la autora de ‘La perla’ en Colombia tiene distintas aristas. J Balvin fue uno de sus colaboradores en ‘Con altura’. Pero esa fue una relación entre iguales. La huella de Rosalía hay que buscarla según los especialistas en aquellos que tratan de abrir caminos nuevos en los que se mezclan el pop y la música urbana. Greeicy ha expresado su admiración, aunque es difícil detectar alguna asimilación más allá del meneo y cierta audacia textual.
Entre julio y agosto, Rosalía se presentará en Colombia, Chile, Uruguay y Argentina. Las entradas ya están completamente agotadas, una prueba de la expectativa y devoción regional. En ciertos ambientes musicales, en tanto, ‘Lux’ ilumina y a la vez presenta un desafío mayúsculo: una producción discográfica de esa magnitud es imposible de realizar. ‘Berghain’ suena como un proyecto de otro planeta en entornos más limitados de realización.
La influencia de Rosalía también se siente en el continente asiático. Aún lejos del furor que despierta en otras latitudes, la artista catalana ha logrado algunos hitos en mercados tan difíciles para los artistas occidentales como el chino. En 2024, por ejemplo, se convirtió en la primera artista española en ser nominada a los China Year Awards. Fue por su colaboración con Lisa, integrante del grupo coreano Blackpink, con el tema ‘New Woman’.
Los guiños de Rosalía a Asia han sido constantes en su trayectoria. Uno de los 14 idiomas en los que canta en ‘Lux’ es el mandarín, en la canción ‘Novia robot’, en la que carga contra el mercado de las muñecas sexuales y la búsqueda de la perfección femenina. Y en el concierto de Lisboa, el pasado 8 de abril, metió al influencer Marcelo Wang en el confesionario y le hizo que le enseñara a decir la frase ‘eres una perla’ en chino.
Pero la referencia más constante en su obra es hacia Japón, un país que ha visitado en muchas ocasiones. En el tema de su último disco ‘Tuya’, incluye el sonido de un koto, un instrumento de cuerda tradicional, mientras que en ‘Motomami’ incluye el tema ‘Hentai’ –que en japonés designa el género del anime con contenido erótico–, habla de la flor de ‘sakura‘ (cerezo), grabó el vídeo de ‘Candy’ en un karaoke en Shibuya, y convirtió en viral la coreografía de ‘Chicken Teriyaki’.
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