Una de las razones por las que se ha justificado la ausencia del ministro Óscar Puente en Cataluña pese a la crisis de Rodalies ha sido por la necesidad de gestionar el grave accidente de Adamuz del 18 de enero.
Se acaba de conocer un nuevo informe de la Guardia Civil que habla de rotura de vía.
No es ninguna novedad. Hitachi tiene unos datos que no se disponen en tiempo real, es decir, que la rotura no es detectable. El día antes se produce una bajada de tensión en el carril que lleva una corriente de unos pocos voltios. Pero el sistema no está diseñado para avisar de caídas así.
¿Cuándo avisa?
El sistema indica que, o bien hay un tren sobre la vía, o que hay una rotura en el carril que impide el paso de la corriente, pero no por solo 0,45 voltios. Esa bajada indica que es posible que el proceso se iniciara el día antes, una rotura lo suficientemente pequeña como para que la corriente siguiera pasando. Circularon un montón de trenes después, y hasta el descarrilamiento ninguno percibió absolutamente nada. El paso de los trenes probablemente empeora la vía hasta que pasa el tren que descarrila.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, durante la entrevista concedida el pasado jueves a EL PERIÓDICO. / Jordi Otix
¿Está cansado de tanto informe?
Estoy muy cansado y creo que se está dando un ejemplo a la ciudadanía pésimo, porque una investigación de esta trascendencia merece un poquito más de tranquilidad y rigor, de dar tiempo, no se puede analizar cada folio de cada dato de cada informe, como si esto fuera un partido de fútbol. No se puede radiar cada detalle de una investigación y tratar de extraer conclusiones. El carril afectado no ha ido al laboratorio todavía, y aún no nos han dicho por qué se ha roto, e igual nos encontramos con alguna sorpresa y ya se está partiendo de premisas totalmente especulativas.
El carril no ha ido al laboratorio todavía, es decir, todavía no nos han dicho por qué se ha roto, e igual nos encontramos con alguna sorpresa y ya se está partiendo de premisas totalmente especulativas

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, en la redacción de EL PERIÓDICO de L’Hospitalet, el pasado jueves. / Jordi Otix
¿Ha sido el momento más duro como ministro?
Sí, así es. Estoy en una fase de cierta resaca personal, porque en los primeros días tienes la adrenalina a tope, estás volcado en entender qué ha pasado, en tratar de proporcionar toda la información, estás también en una batalla política en la que de repente la oposición trata de echarte los muertos encima, lo cual es una aberración. Ahora es cuando notas personalmente el desgaste, porque acumulas el dolor compartido con las víctimas.
Está librando una cruzada contra los bulos sobre el accidente.
Cuando se publican cosas que no tienen un respaldo real, me produce un cierto descorazonamiento, parece que no importe que hablamos de 46 muertos. Ya hay mucho territorio para el bulo, la frivolidad y la desinformación, en este tema tratemos de escuchar y contrastar más.
¿Hasta que el carril no vaya al laboratorio no habrá certezas?
Esa es una prueba clave, porque el laboratorio va a decir qué ha pasado, qué es lo que se ha roto, cómo y por qué. Está en poder de un juzgado que tiene que decidir cuándo y a dónde lo manda, eso está fuera de mis competencias y, por tanto, esto es una investigación judicial, tenemos en marcha nuestras propias indagaciones.
Estoy sorprendidísimo de que el juzgado haya decidido que las grabaciones del 112 que pidió la CIAF no son interesantes para la investigación del accidente
Y está la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, la CIAF.
Sí, pero la CIAF está trabajando con supervisión judicial. Han pedido que se mande al laboratorio, pero no se ha hecho todavía. También ha pedido las grabaciones del 112, pero el juzgado acaba de decidir que no son interesantes para la investigación, yo estoy sorprendidísimo, pero yo no soy el responsable ahora de la investigación.
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