La campaña de la Declaración de la Renta es el trámite anual con el que los contribuyentes se encargan de regularizar su IRPF. El inicio está establecido para el próximo 8 de abril donde los españoles pueden iniciar las prestaciones por Internet de las declaraciones de Renta 2025 y Patrimonio 2025. Aunque muchas personas lo ven como un simple formulario, un mero trámite, en la práctica es una pieza central para evitar recargos, acceder a devoluciones y dejar al día la situación fiscal.
Entre las diferentes ventajas fiscales que siguen vigentes destaca una que muchos propietarios desconocen y que les puede servir de gran ayuda: la posibilidad de deducir el seguro de hogar cuando está vinculado a la hipoteca. La Agencia Tributaria ha confirmado que este tipo de propietarios podrán aplicar una deducción que podría superar los 1.000 euros en la próxima campaña de la Declaración de la Renta que comienza en unas semanas.
Hay que tener en cuenta un pequeño detalle para poder acceder a esta deducción. Esta ventaja fiscal, que alcanza un máximo de 1.356 euros, está disponible para aquellos que adquirieron su inmueble antes de enero de 2013 y mantiene activo el préstamo hipotecario con la entidad financiera correspondiente.
Condiciones para acceder a la deducción del seguro
Los contribuyentes que se quieren beneficiar de esta ventaja fiscal deben cumplir una serie de condiciones. El primer requisito está relacionado con la fecha de compra del domicilio. La vivienda debe haberse adquirido antes de enero de 2013, fecha límite para acceder a las deducciones por inversión en vivienda habitual. También es imprescindible que el seguro esté vinculado a una hipoteca que siga activa.
Para calcular la cifra exacta que te puedes ahorrar, hay que tener en cuenta que el tope de inversión deducible es de 9.040 euros anuales. Como Hacienda te devuelve el 15% de lo invertido, el beneficio máximo que verás en tu bolsillo es de 1.356 euros. En este cálculo se puede incluir el seguro de hogar asociado a tú préstamos hipotecarios. Hay que tener en cuenta un pequeño matiz: no es posible deducir el importe íntegro de la póliza, sino solo la fracción que cubre los riesgos exigidos por el banco.
Hacienda es muy estricta: solo permite desgravar la fracción de la póliza estrictamente vinculada a los préstamos hipotecarios, que suele ser la que protege la estructura de la casa ante incidentes graves. Cualquier cobertura extra, como la reparación de electrodomésticos o daños estéticos en la fachada, queda fuera de la deducción. Esto se debe a que el beneficio fiscal se reserva exclusivamente a los gastos esenciales para la adquisición y mantenimiento de la propiedad como inversión principal.














