Ante la emergencia de seguridad en el Líbano, Emmanuel Macron recibió este jueves en París al presidente libanés, Joseph Aoun, y al rey de Jordania, Abdalá II, para preparar el apoyo internacional al despliegue del Ejército libanés en todo el país, con miras al desarme de Hezbolá y a la retirada de las tropas israelíes.
Tras un primer encuentro en el Palacio del Elíseo con Aoun, Macron se reunión después en Los Inválidos con Abdalá II. Ambos jefes de Estado destacaron que la colaboración franco-jordana en materia de defensa y seguridad es esencial, al igual que «el apoyo entre ambos países sobre los esfuerzos de desescalada regional». Francia, además, aprovechó la cita para condenar los ataques de Irán contra Jordania y reafirmó su solidaridad.
Posteriormente, los tres países –Líbano, Jordania y Francia– se vieron las caras junto con altos mandos militares de sus respectivos países y de varios estados socios, entre ellos, Estados Unidos, Reino Unido y Arabia Saudí para poner sobre la mesa mecanismos para elevar el nivel de cooperación y coordinación en los ámbitos de interés común. Durante el encuentro también se abordó la importancia de que Francia acoja la nueva ronda de la iniciativa «Reuniones de Aqaba», que busca vías para apoyar al Ejército libanés y permitirle cumplir con sus misiones de preservar la seguridad y la seguridad de los libaneses.
«Hemos subrayado la importancia de garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, en el mar Rojo y en el estrecho de Bab el-Mandeb. Los bloqueos tienen consecuencias directas en nuestra vida cotidiana. Los franceses las sufren en las gaolineras, con precios que se han vuelto insoportables», afirmó Macron tras la reunión.
Francia marca requisitos para recibir apoyo
Esta cita en París marca el inicio de una intensa actividad diplomática y militar, donde se busca examinar el plan de despliegue de las Fuerzas Armadas Libanesas de acuerdo con unas directrices claras, creíbles y realistas, según declaró el Palacio del Elíseo.
Macron exigió durante el encuentro aclarar «el contexto operativo, los parámetros y las modalidades» del despliegue del Ejército libanés, como requisito previo para un apoyo «sólido y operativo» de la comunidad internacional, ya sea en forma de ayuda financiera o con equipamiento y capacitación.
Días antes de viajar a la capital francesa, el presidente Aoun declaró en una entrevista con la Agencia France Presse (AFP) su deseo de desarmar a Hezbolá, grupo proiraní, pero «sin confrontación». Además, abogó por el despliegue de una fuerza de las Naciones Unidas (ONU), cuyo mandato está a punto de expirar, hasta que el Ejército libanés esté listo, con el fin de evitar un «vacío de seguridad».
Francia e Italia, el mayor contribuyente de tropas a la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL), están considerando el futuro de la presencia internacional en el sur del Líbano una vez que finalice el mandato de la fuerza de la ONU este año. El Líbano también será un tema clave en la Asamblea General de la ONU la próxima semana en Nueva York.
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