Contazara ha dado un nuevo paso en su estrategia de crecimiento con el traslado de su actividad a unas nuevas instalaciones en Zaragoza. El histórico fabricante aragonés de contadores de agua ha dejado atrás una planta de menos de 2.500 metros cuadrados para ocupar unas instalaciones de unos 10.000 metros cuadrados en la carretera de Castellón, junto al barrio rural de La Cartuja Baja. El salto de escala, acompañado de una inversión de unos 5 millones de euros, permitirá a la compañía aumentar su capacidad productiva, incorporar nuevas tecnologías y abrir nuevas líneas de negocio.
El cambio de sede responde a la evolución experimentada por la compañía durante los últimos años. «Llevábamos cuatro años de plan estratégico de crecimiento en las instalaciones anteriores y habíamos multiplicado por tres la facturación», explicó a este diario el director de la planta, Isaac Navarro. El crecimiento del negocio tradicional de agua se ha unido además al lanzamiento de una nueva división dedicada a los contadores inteligentes de gas, lo que hizo necesario disponer de mayor espacio y capacidad productiva.
La nueva planta ha supuesto una inversión de alrededor de 5 millones de euros, incluyendo la adecuación de las instalaciones, la maquinaria y el equipamiento. El espacio se ha organizado en tres grandes áreas. Una de unos 2.500 metros cuadrados está destinada a la fabricación de contadores inteligentes de agua; otra superficie similar corresponde al almacén logístico y una tercera zona de un tamaño similar acoge la nueva división de energía, centrada inicialmente en los contadores inteligentes de gas y otros dispositivos que la compañía prevé desarrollar.
Renovación tecnológica de la fábrica
El resto de la superficie corresponde a zonas comunes y oficinas, con espacio para los equipos de ingeniería, administración, operaciones y comercial. La nave, que ya estaba construida y ocupa en régimen de alquiler, había sido operada anteriormente por empresas como la antigua Peipasa (Panificadora Industrial Aragonesa), pero llevaba años prácticamente sin actividad industrial,
El traslado también ha servido para acometer una profunda renovación tecnológica de la fábrica. Contazara ha incorporado nuevas automatizaciones y robotizaciones en los procesos de montaje, además de mejorar los bancos de ensayo y las líneas de producción. «Hemos aprovechado el cambio para traer nuevas innovaciones en procesos», explicó Navarro. Esa transformación ha permitido pasar de líneas semiautomáticas a sistemas más automatizados, digitalizados y conectados.
La ampliación permite elevar de forma significativa la capacidad productiva. Contazara fabricaba en su anterior planta alrededor de medio millón de contadores inteligentes de agua al año, mientras que la capacidad teórica de las nuevas instalaciones alcanza ahora el millón de unidades. En el caso del gas, la compañía ha arrancado con una capacidad máxima aproximada de 200.000 contadores anuales, aunque el diseño de la planta permite incorporar nuevas líneas de montaje y bancos de ensayo y duplicar esa capacidad si la entrada de nuevos contratos lo requiere.
Crecimiento en plantilla y facturación
El crecimiento también se está reflejando en la plantilla. La compañía cuenta actualmente con unas 116 personas y prevé cerrar el año alrededor de los 120 trabajadores indefinidos. Hace dos años eran unas 99 personas, de manera que se ha ampliado en un 20%. A esta plantilla fija se suman trabajadores temporales que permiten absorber puntas de actividad vinculadas a determinados proyectos y que, si se mantiene la continuidad de los contratos, pueden acabar incorporándose de forma estable.
La evolución del negocio ha llevado además a Contazara a marcarse un nuevo récord de facturación. La compañía cerró el pasado ejercicio con 44,4 millones de euros y tiene como objetivo superar los 50 millones este año. En el primer semestre, ya se situaba en los 28 millones.
Pedidos para Australia y Nueva Zelanda
El crecimiento no se limita al mercado español. Contazara está tratando de ampliar su presencia internacional y trabaja actualmente en proyectos en Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda. En el mercado británico ha participado en varias licitaciones y, según Navarro, está siendo invitada a continuar participando en procesos vinculados a contratos en los que quedó en segunda posición. En los citados mercados de Oceanía ya ha recibido los primeros pedidos y participa en dos grandes licitaciones.
La internacionalización, no obstante, presenta una evolución variable debido al peso de la contratación pública en la actividad de la compañía. El pasado año las ventas internacionales representaron aproximadamente el 10% de la facturación, impulsadas principalmente por un gran proyecto en Italia, que aportó unos cuatro millones de euros. Este año ese porcentaje se ha reducido provisionalmente, mientras aumenta el negocio nacional, aunque podría volver a crecer si se concretan los proyectos en los mercados anglosajones.
Contazara nació en Zaragoza en 1984 de la mano de los empresarios aragoneses Juan Bellvis y Mariano Franco. La compañía fue adquirida progresivamente por la multinacional israelí Arad, que se hizo con el 51% del capital en 2009 y completó la integración en 2013. El grupo internacional del que forma parte está especializado en soluciones de smart metering (contador inteligente) y tiene presencia en países como Estados Unidos, México, Colombia, Italia, China e Israel.
Más de cuatro décadas después de su creación, la compañía mantiene el negocio de los contadores inteligentes de agua como principal actividad, pero afronta ahora una etapa de diversificación. Dentro de su división de dispositivos IoT (internet de las cosas) está desarrollando nuevas soluciones de sensórica y dispositivos destinados a los mercados de gestión del agua y la energía. «Estamos en un momento de crecimiento como punto de inflexión, ya no solo en el mercado del agua y en el nacional, sino en el internacional y en otras divisiones», resume Navarro.
Suscríbete para seguir leyendo
















