Quique Álvarez ha comparecido este mediodía ante los medios de comunicación antes de partir mañana hacia tierras andaluzas para el partido del sábado en Cádiz (21:00). El técnico del Girona ha confirmado las bajas por lesión de Bryan Gil y Jastin, además de la de Abel Ruiz, sancionado, y al mismo tiempo ha dejado la puerta completamente abierta a la primera convocatoria de Portu después de muchos meses lesionado.
El equipo buscará en el Nuevo Mirandilla recuperarse de la derrota contra el Castellón del pasado sábado (1-2), marcada por la expulsión de Abel Ruiz.
«Una acción condicionó mucho el partido. Aunque podemos mejorar ante un rival mucho más rodado, competimos bien, pero ese detalle nos impidió competirlo un poco mejor. No nos hizo perder el partido. A partir de ahí, un resultado no nos puede desviar del camino. Hicimos cosas bien a nivel competitivo, pero tenemos que mejorar», señalaba.
El técnico ha reconocido el quebradero de cabeza que supone acumular bajas en los extremos (Bryan Gil y Jastin), lo que le deja con muy poco margen de maniobra.
«Hemos probado cosas. Con los lesionados y Portu todavía en proceso de recuperación tenemos menos soluciones. Aun así, con los que tenemos y los chavales de abajo buscaremos opciones. Además, no será solo una semana. Por lo tanto, tenemos que buscar soluciones y encontrar maneras para que las bajas no se noten», aseguraba.
El técnico ha lamentado que la doble ventana FIFA de los dos próximos fines de semana haga perder al Girona a “cuatro o cinco” jugadores seguros. De momento, Holmes Junior, Vanat, Pyschur, Krapyvstov y Lass ya han sido convocados, pero podrían ser algunos más una vez que se confirmen todas las convocatorias, ya que Asprilla y Furtado están en la prelista.
«Cuesta de entender en el fútbol profesional, pero lo sabemos desde el principio. También en junio, con el play-off, se marchan algunos y me parece bestial. Tendremos que mirar abajo quién nos puede ayudar. Es bueno que tengamos internacionales porque significa que los jugadores y el equipo tienen nivel», destacaba.
Uno de los jugadores que se marchará con la España sub-18 es Junior Zamorano. Curiosamente, Quique Álvarez, que también fue defensa central, debutó como profesional en el campo del Cádiz con el Barça B en 1993 (1-1).
«No recuerdo demasiado de aquel día… Era otra época, pero seguro que la personalidad que tiene él yo no la tenía. Él es algo excepcional, de momento. Eso sí, tenemos que dejarlo tranquilo y que trabaje, porque tiene una carrera por delante. El consejo que le doy es que siga trabajando, que le queda mucho. Ha hecho algo muy difícil, pero todavía lo es más lo que viene ahora: el reto de mantener las ganas y tener continuidad. La tendrá seguro por su manera de ser. Tiene que mantener los pies en el suelo».
Fuente: Diari de Girona













