Francia se enfrenta a Marruecos este jueves en los cuartos de final del Mundial de 2026. Un partido que, aunque se juegue en Boston, obliga al país a prepararse e implementar medidas de seguridad extraordinarias ante un encuentro que, tras la experiencia de otros años, ya está considerado de alta tensión.
En París, varias líneas de metro se verán afectadas, especialmente aquellas que pasan por los Campos Elíseos y Trocadero, como la línea 1, 2 y 6, ya que es ahí donde suelen reunirse los aficionados para celebrar. También otras zonas quedarán prácticamente aisladas como las cercanas al Museo del Louvre o al jardín de Tullerias.
«Cualquier medida es poca»
Estas medidas no son las únicas. La prefectura de policía de París emitió una orden de prohibición del transporte, la posesión y el uso de fuegos artificiales desde el 7 de julio hasta el 15 de julio, incluyendo así el 14 de julio es el Día Nacional de Francia, ante el riesgo elevado de graves disturbios públicos. Estas medidas han sido descritas por la prefectura como «apropiadas, necesarias y proporcionadas» para garantizar «la seguridad de las personas y los bienes».
Sin embargo, algunos creen que son exageradas. «Es demasiada la cantidad de dinero que invierten en seguridad para partidos de este tipo. Dinero que podrían destinar a otras cosas más necesarias», se queja Joffrey, un vecino del distrito 17 cuando le preguntan sobre la preparación para el partido.
Rápidamente, la terraza del bar donde se encuentra Joffrey tomando un espresso se convierte en todo un debate. «Yo creo que cualquier medida es poca. Todos sabemos lo que pasa en este tipo de celebraciones y es una pena. Ya casi no se puede salir a celebrar ningún partido de fútbol», cuenta otro señor sentado en la mesa del lado, quien insiste que el marcador es indiferente «tanto si pierden como si ganan habrá disturbios».
Los antecedentes explican la cautela. En diciembre de 2022, Francia ya se enfrentó contra Marruecos en semifinales, y la victoria del país galo degeneró en una noche de disturbios en los Campos Elíseos, que dejó más de 150 detenciones solo en París, a pesar de que las autoridades se habían preparado para aquella noche desplegando miles de agentes por toda la capital.
Los servicios de inteligencia alertan del riesgo
Una alerta lanzada por los servicios de inteligencia franceses advirtió este miércoles sobre el «riesgo aumentado de disturbios al orden público» con motivo del partido de cuartos de final de la Copa del Mundo.
La alerta también se extiende a los comerciantes de las zonas más vulnerables. Estos suelen llevarse la peor parte; vandalismo, saqueo de comercios, roturas de escaparates… Las imágenes de violencia callejera ligada al fútbol se han convertido en un habitual, a pesar de que la prefectura despliega durante los partidos de alto riesgo un vasto dispositivo policial, como la reciente final de la Champions, en la que se movilizaron 22.000 agentes en París.
Una vez más, los Campos Elíseos se preparan para la noche del jueves. Los comercios tapiaron sus escaparates horas antes del partido y las tiendas con productos de alto valor serán vaciadas ante el miedo de que las protecciones no resistan y acaben saqueando el interior, como ya ha pasado en anteriores ocasiones.
La prefectura además ya ha emitido una orden que permite a los drones policiales filmar las calles durante el partido. Una medida que ayuda a los agentes a identificar con mayor rapidez posibles incidentes y alborotadores.
Toque de queda para los menores de 16 años
El perfil de estos alborotadores cada vez más jóvenes lleva años preocupando a las autoridades. En los últimos disturbios, la tasa de menores detenidos era considerable. Por eso, las prefecturas de lugares como Toulouse o Clermont-Ferrand han decidido implantar un toque de queda nocturno, desde las 22h hasta las 5h, para los menores de 16 años.
Esta medida se produce tras varios episodios de violencia urbana relacionados con competiciones deportivas. El alcalde de Toulouse, Jean-Luc Moudenc, explicó que el objetivo es «garantizar la seguridad de los residentes de Toulouse y de los menores».
Los menores de edad solo podrán desplazarse durante esas horas si van acompañados de sus padres o tutores legales, o por motivos extraordinarios, como una emergencia médica. Este toque de queda no es nuevo ni excepcional, ya se ha implementado anteriormente en otros partidos.
En Haute-Garonne, las medidas se enfocan en el control del consumo de alcohol, prohibiéndolo en la vía pública a partir de las 18h a excepción de las fan zones habilitadas, donde los aficionados podrán seguir los partidos.
Disfrutar sin violencia
Pese al amplio dispositivo policial y al temor de posibles disturbios, las autoridades insisten en que el objetivo no es impedir que los aficionados disfruten del fútbol, sino garantizar que puedan hacerlo con tranquilidad. Por ello, las principales ciudades francesas instalarán en sus plazas fan zones para que los ciudadanos puedan disfrutar del partido en un ambiente controlado y familiar.
París también peatonalizará una gran parte de los barrios del centro y extenderá el horario de las terrazas hasta las 2am, y todo para disfrutar de un Mundial sin violencia.
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