Ocultos en el doble fondo de un coche, que había embarcado en un ferry en Barcelona con destino a Mallorca, se escondían 16 kilos de cocaína. Al llegar el buque de línea regular al Port d’Alcúdia, una sorpresa aguardaba al conductor del vehículo. Agentes de la Guardia Civil y del Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria registraron minuciosamente el automóvil hasta dar con numerosos paquetes de dicha sustancia estupefaciente en los bajos del mismo. El sujeto, de origen magrebí, fue detenido por un presunto delito contra la salud pública. Al ser puesto a disposición judicial, el juez decretó su ingreso en prisión.
Agentes de la Guardia Civil y del Servicio de Vigilancia Aduanera durante el registro del coche cargado de droga en el Port d’alcúdia. / GUARDIA CIVIL
Los hechos se produjeron la mañana del pasado domingo. Los investigadores de la Policía Judicial de la Guardia Civil y del Servicio de Vigilancia Aduanera, en el marco de la operación Tebal, tenían constancia de que iba a desembarcar del buque de línea procedente de Barcelona, al atracar en el Port d’Alcúdia, un coche con un gran cargamento de cocaína escondido en los bajos. En el muelle comercial se instaló un punto de verificación fiscal dentro del recinto aduanero.
Nada más atracar el buque, los agentes de la Guardia Civil y del Servicio de Vigilancia Aduanera iniciaron la inspección y verificación de los vehículos que comenzaban a desembarcar. No obstante todos los efectivos desplazados al muelle prestaron especial atención a un automóvil. De inmediato se inició un minucioso registro tanto exterior como en el interior del mismo por parte de los investigadores y con la participación de un perro adiestrado en la localización de drogas del Servicio Cinológico del instituto armado. Cuando el can estaba dentro del vehículo, marcó una zona concreta del turismo.
Reconocimiento manual
Con las indicaciones del perro, los agentes efectuaron un reconocimiento manual en ese punto concreto. El fino olfato del can no falló y desveló la existencia de la sustancia estupefaciente. Oculto en un doble fondo, los agentes encontraron 16 tabletas de cocaína, de un kilo cada una, con diferentes logos. También aprehendieron 2.788 euros en efectivo. Mediante la aplicación de detectores químicos, certificaron en ese preciso instante que se trataba de esta droga.
Al concretar que habían dado con un importante alijo de cocaína, el conductor del coche fue detenido por un presunto delito de tráfico de drogas. Al ser puesto a disposición judicial, el juez decretó su ingreso en prisión provisional sin fianza.
En este operativo participaron funcionarios del Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria de Baleares y agentes de la Guardia civil de la Unidad de Investigación Fiscal y de Fronteras (UDAIFF) del Puerto de Palma, efectivos de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia (USECIC), apoyados por el guía canino y su perro del Servicio Cinológico del instituto armado.
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