Hace solo siete días que el «Ensemble Ars Mundi» cumplió 18 años de existencia. Su director artístico, el veterano violinista Yuri Nasushkin, celebra haber llegado hasta aquí y mantener vivo el sentido de la interpretación de la música, no solo disfrutar y hacer disfrutar sino ayudar a cambiar las cosas cuando el momento histórico es tan sombrío.
Con ese ánimo la formación de cámara estará mañana a las 19.00 horas en la Colegiata San Juan Bautista de Gijón y el jueves, a las 19.45 horas, en el teatro Filarmónica de Oviedo, cerrando el ciclo de los conciertos de la Sociedad Ovetense. Sendas actuaciones profundizan en esa preocupación de Nasushkin con un repertorio muy orientado. En la primera parte, el cuarteto de cuerda Nº 14 en Re menor D.810 de Schubert, «La Muerte y la Doncella», dos caras irreconciliables que el genial compósitor supo hacer concordar en esta partitura.
El programa
Cuarteto de Cuerda Nº 14 en Re menor D.810 «La Muerte y la Doncella» (Franz Schubert) I. Allegro, II. Andante con moto, III. Allegro molto, IV. Presto
«Rapsodia de los Cárpatos». (Myroslav Skoryk) Violín y Piano
«Ucrania, Episodios Nacionales» (Guillermo Martínez)
Coro «Cuórum», con la dirección de Pablo Pérez Gayo
Solistas: Viktoriia Holubova, Lucía García, Marta Fernández, Manuel Santiago, Daniel García
La segunda parte empezará con un estreno, «Rapsodia de los Cárpatos», para violín y Piano, de Myroslav Skoryk, y cerrarán con un compositor asturiano, Guillermo Martínez y su composición «Ucrania, Episodios Nacionales». Es una obra especialmente querida por Yasushkin, no solo porque habla de su patria, sino porque el propio Guillermo se inspiró en su familia, en su mujer Iria, para escribirla, tocado en la emoción por lo que estaba sucediendo en aquel años 2014 en Ucrania. Yuri Yasushkin la pudo estrenar en Kiev en 2015 y lamenta ahora que la situación en su país parezca condena a repetir una y otra vez la misma historia.
Junto al «Esemble» estará la pianista Lidia Stratulat, como solista, y el coro«Córum», dirigido por Pablo Pérez Gayo, y con Viktoriia Holubova, Lucía García, Marta Fernández, Manuel Santiago y Daniel García.
Insiste el músico en que el «Ensemble Ars Mundi» es una orquesta de cámara en la que antes que director, hay músicos que aportan su visión.«Yo hago una foto de la quintaesencia de la formación, de su filosofía», se explica. La formación, a lo largo de todos estos años, ha ido evolucionando. Ya no están los miembros fundadores, y sí la tercera o cuarta generación de los músicos que empezaron.«Ellos, los primeros, son abuelos espirituales de los que están ahora, que son los nietos y yo estoy muy orgulloso de aguantar tanto tiempo», resume satisfecho.
Suscríbete para seguir leyendo














