La investigación doctoral es una de las fuentes más valiosas de conocimiento avanzado dentro de la universidad. Sin embargo, para que ese conocimiento genere retorno social y económico, es necesario dotar al personal investigador de herramientas que le permitan identificar aplicaciones reales, analizar necesidades del entorno y convertir los resultados de su tesis en propuestas viables. Con este objetivo, UIBEmprèn, gestionado por la Fundació Universitat-Empresa de les Illes Balears (FUEIB), ha llevado a cabo una nueva edición del taller «Connectant Ciència i Innovació».
La formación, de 20 horas, distribuidas en cinco talleres, cuenta con financiación de la Cátedra Ibemprèn de la Agencia de Desarrollo Regional de las Illes Balears (ADR Balears) y con la colaboración del Vicerrectorado de Innovación y Transformación Digital y la Escuela de Doctorado de la UIB. La clausura tuvo lugar el 28 de mayo, tras un itinerario diseñado para acompañar a personas doctorandas en el proceso de trasladar su investigación hacia productos, servicios o soluciones innovadoras.
Participar en estos programas resulta relevante para el personal investigador, porque permite mirar la tesis desde una perspectiva complementaria: no sólo como aportación científica, sino también como oportunidad para resolver problemas, generar valor y abrir líneas de desarrollo profesional. El taller ayuda a estructurar ideas, detectar oportunidades de mercado, contrastar hipótesis y evaluar la viabilidad.
Durante el curso, 8 proyectos han trabajado en una iniciativa emprendedora vinculada a su investigación doctoral. El programa aborda cuestiones clave como la concepción de la tesis como producto o servicio, la definición de la propuesta de valor, el diseño de un producto mínimo viable, el uso de Lean Canvas y la validación con usuarios.
Además, las sesiones incorporan contenidos sobre elaboración de un plan de negocio básico, análisis económico, estrategia de financiación y comunicación del proyecto. La preparación del elevator pitch y las técnicas de oratoria ayudan a explicar qué problema resuelve cada propuesta, qué la diferencia y por qué puede tener recorrido fuera del ámbito académico.
Como parte final, cada participante prepara un resumen ejecutivo y una presentación de su proyecto ante un jurado en una simulación de ronda de inversión. Este ejercicio permite evaluar la madurez de las propuestas, su componente innovador y su capacidad para generar impacto. El proyecto ganador, Osmia Bloom, de Gabriel Arbona Taberner, sirve como ejemplo concreto de cómo una tesis puede evolucionar hacia una oportunidad de innovación y negocio. La propuesta consiste en una empresa agroambiental que cría y comercializa abejas solitarias adaptadas al ecosistema balear para mejorar la polinización de los cultivos en Mallorca, combinando la producción de polinizadores, sistemas de nidificación, asesoramiento y formación en agricultura sostenible.













