La Real Sociedad Matemática Española (RSME) ha pedido oficialmente al Gobierno, a las comunidades autónomas y a las universidades que los estudiantes con “participación destacada” en olimpiadas científicas cuenten con una reserva del 2% de las plazas universitarias. Este cupo ya existe, por ley, para los deportistas de alto rendimiento.
El sistema reconoce el esfuerzo deportivo con una vía específica de acceso a la educación superior, así que la RSME plantea que haga lo mismo con el talento científico. Es decir, que en acceso a Matemáticas -un grado con unas notas de corte tan elevada que muchos aspirantes se quedan fuera- tenga prioridad el alumnado con méritos acreditados en olimpiadas matemáticas frente a quienes procedan de otras disciplinas.
La Sociedad Matemática es una institución cuyo fin es la promoción y la divulgación de las matemáticas, así como el fomento de su investigación y la enseñanza en todos los niveles educativos. Es la primera vez que realiza la petición de manera formal. La iniciativa, recogida en una carta firmada por la presidenta de la institución, Victoria Otero Espinar, ha sido remitida al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, a las consejerías, a la Conferencia de Rectores y Rectoras (Crue), y a los propios campus. En su escrito, la RSME plantea la creación de una reserva específica del 2% de las plazas universitarias destinada a estudiantes con “participación destacada” en olimpiadas científicas celebradas tanto a nivel estatal como internacional.
La ley contempla la obligación de preservar al menos el 3% de las plazas ofertadas por las universidades para quienes acrediten la condición de deportista de alto nivel o de alto rendimiento y cumplan los requisitos académicos de acceso
Notas de corte para Matemáticas
Entrar en Matemáticas en una universidad pública exige notas no ya brillantes, sino deslumbrantes. El año pasado, en los principales campus catalanes y madrileños, la nota de corte no bajó de 12. La calificación es aún más alta si el alumno quiere cursar un doble grado, una opción cada vez más demandada. En 2025, el umbral de admisión para Física y Matemáticas en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) se disparó hasta 13,3. Muchos estudiantes excelentes se quedan fuera. No suele pasar, pero en alguna ocasión incluso alumnos premiados en olimpiadas matemáticas se han quedado fuera.
Para argumentar su petición, la sociedad matemática alega el real decreto 534/2024, que regula el acceso a las enseñanzas universitarias oficiales y que hace una mención especial a los deportistas de élite. El texto contempla la obligación de preservar al menos el 3% de las plazas ofertadas por las universidades para “quienes acrediten la condición de deportista de alto nivel o de alto rendimiento y cumplan los requisitos académicos de acceso”. La RSME quiere que el reconocimiento institucional al esfuerzo y la dedicación deportiva se extienda también al ámbito académico, que exige “un elevado grado de esfuerzo, constancia y dedicación, igual que ocurre en el ámbito deportivo”.
«La participación en la Olimpiada Matemática Española representa un indicador objetivo de excelencia académica»
“La participación en olimpiadas científicas, como la Olimpiada Matemática Española, representa un indicador objetivo de excelencia académica, al requerir una preparación intensiva, la adquisición de competencias avanzadas y la demostración de capacidades excepcionales en disciplinas científicas específicas. Sin embargo, a diferencia de lo que sucede con el deporte de alto nivel, actualmente no existe una reserva específica de plazas para este colectivo en los procedimientos de admisión universitaria”, explica Otero.
La Olimpiada Matemática Española (OME) es una competición organizada por la RSME que se celebra cada año desde 1964. En ella participan estudiantes de último curso de ESO y primero de bachillerato con alto rendimiento en matemáticas. Está considerada como una de las principales fuentes de identificación de talento y consolidación de vocaciones matemáticas.
Cientos de chicos y chicas concurren cada año a una competición que se desarrolla, por toda España, en dos fases (local y final) entre los meses de enero y marzo. Los participantes deben enfrentarse a una serie de problemas matemáticos. Al final de la prueba, se otorgan un total de 6 medallas de oro, 12 de plata y 18 de bronce a las personas mejor clasificadas. Además, los medallistas de oro obtienen plaza para formar parte del equipo que representa a España en la convocatoria internacional.
La propuesta de la RSME considera méritos relevantes la obtención de medallas en olimpiadas científicas estatales y la participación en olimpiadas científicas internacionales, con independencia del resultado obtenido. La institución plantea que la adjudicación de estas plazas incorpore criterios de afinidad disciplinar entre la olimpiada y la titulación solicitada. Es decir, que en el acceso al grado de Matemáticas tendrían prioridad los estudiantes con méritos acreditados en olimpiadas matemáticas frente a quienes procedan de otras disciplinas científicas.
Según el informe 2025 de la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CYD), los titulados en Matemáticas presentan una inserción laboral sólida y bien alineada con empleos cualificados: cuatro años después de graduarse, su base media de cotización anual alcanza los 34.483 euros, cerca del 80% tiene contrato indefinido y casi nueve de cada diez trabajan a jornada completa. Sus salidas se han ampliado más allá de la docencia o la investigación, con oportunidades en consultoría, análisis de datos, inteligencia artificial, modelización matemática, optimización de procesos y proyectos tecnológicos o ambientales.
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