El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha abierto este viernes en Barcelona el curso político de su partido con un doble frente: el Gobierno de Pedro Sánchez y el PP. Para arremeter contra ambos, ha recuperado el fantasma del ‘procés’ y el referéndum de autodeterminación de 2017, cuya gestión por parte del Ejecutivo de Mariano Rajoy ha calificado de «fracasada» por no haber «parado el golpe» de «castellano contra catalanes». Abascal ha trasladado después la comparación a Ceuta, donde ha acusado al Gobierno de Sánchez de permitir una «invasión migratoria» en su relación con Marruecos. «Si decíamos entonces que el corazón de España estaba en Cataluña, hoy está en Ceuta», ha espetado.
En su discurso, ante cerca de un millar de personas congregadas con banderas de España en la plaza de la Marina, en la Zona Franca de Barcelona, el líder del partido de extrema derecha ha llamado a concentrar el voto de quienes rechazan a los políticos «mierdas y traidores» que, según ha dicho, han gobernado el país, en referencia al PSOE y al PP. Abascal ha defendido así que solo la papeleta de Vox puede garantizar un cambio político en España. «No podemos volver a confiarnos como en 2023, no se fíen de las encuestas», ha advertido. También ha asegurado a los catalanes que la principal «amenaza» para la comunidad ya no es el independentismo, sino la «islamización» de sus barrios.
Santiago Abascal, presidente de Vox, junto a Ignacio Garriga, secretario general, y Joan Garriga, portavoz de Vox en el Parlament. / EFE
«Tenemos una batalla más importante: nos jugamos la libertad frente a la invasión y la islamización de Cataluña. Entre la civilización y la barbarie. Entre la libertad y Sánchez. Es lo que podrán escoger los españoles si el tirano permite que se celebren», ha declarado a gritos, mientras varios vecinos trataban de boicotear su intervención con música a todo volumen. Poco antes, el secretario general de Vox, el catalán Ignacio Garriga, había declarado: «Ni butifarras, ni fiestas del Torá, ni el catalán en nuestra querida tierra«.
Acusaciones a Sánchez
Al jefe del Ejecutivo le ha dedicado una larga lista de reproches, insultos y acusaciones. Desde llamarlo «portavoz de Rabat» o «candidato marroquí» en España hasta insinuar que robó durante su etapa en Caja Madrid hace dos décadas o responsabilizarlo de haber «condenado» a la población de Ceuta a una «violencia estructural». También ha asegurado que Sánchez es capaz de «hacer lo que sea» para «robar» las próximas elecciones generales e incluso, ha añadido, de «evitar» que lleguen a convocarse. «Es más peligroso que nunca», ha añadido.
«La invasión migratoria es llamada por Sánchez para sustituir a su propio pueblo que odia porque no puede pisar sus calles de España», ha continuado Abascal, en referencia a la teoría supremacista del «gran reemplazo», tras defender las deportaciones de los inmigrantes «ilegales».
Como es habitual en sus intervenciones, Abascal ha situado la inmigración en el centro de su discurso y la ha vinculado con el «colapso» de las listas de espera sanitarias, la falta de vivienda y la inseguridad. Frente a ello, ha reivindicado la «prioridad nacional» que defiende Vox y ha cargado contra un PP al que acusa de adaptar su mensaje en función del territorio. «Decimos lo mismo aquí, en Lérida, Cádiz o Extremadura», ha subrayado.

Un cordón policial impide el paso a la plaza donde Vox ha convocado el acto con Santiago Abascal. / Marc Font / ACN
Unos 200 antifascistas se han manifestado en los alrededores para protestar contra el acto organizado por Vox. La Brimo de los Mossos d’Esquadra han blindado los accesos a la plaza y una línea policial de diversos furgones han cerrado el paso a los manifestantes en la avenida del Carrilet que enseñaban pancartas pidiendo a Vox que se fuera de sus barrios.
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