Agentes de la Policía Nacional han detenido este viernes, 18 de septiembre, a Danil R., el joven de 23 años que el pasado 8 de septiembre a su padrastro con una mancuerna en el valenciano barrio de San Isidro. La detención, llevada a cabo por policías de un coche radiopatrulla y de una unidad de motos, ha sido posible gracias a un antiguo profesor de Danil que lo ha reconocido cuando lo ha visto caminando por la calle Tres Cruces, cerca de su antiguo domicilio, en el que dio muerte a su víctima tras escaparse del Hospital General a las pocas horas de su internamiento.
El testigo ha llamado de inmediato a la sala del 091 y ha seguido con discreción al joven, mientras iba facilitando a la policía el recorrido del sospechoso, lo que ha propiciado su arresto a las 18.50 horas en la citada calle, después del cruce con Archiduque Carlos, en dirección al barrio de San Isidro.
Danil R., que casi con toda seguridad estaba intentando volver a su casa y que ha estado estos diez días sobreviviendo en la calle, no ha ofrecido resistencia, según las fuentes consultadas.
El presunto parricida era intensamente buscado desde el día del crimen, del que fue víctima su padrastro, Antonio Gómez, de 50 años, a quien causó graves daños cerebrales golpeándole con la mancuerna en el domicilio familiar, en el número 25 de la calle Arquitecto Segura Lago, entre las 7 y las 10.00 horas del 8 de septiembre. Tras ser apresado, ha sido llevado a la Jefatura Superior de Policía de València, a las dependencias del grupo de Homicidios, que asumió el caso desde el primer momento.
Golpe mortal en la cabeza
Los hechos fueron descubiertos mucho después, a las 14.00 horas de ese día, después de una llamada al 112 de la exmujer de Antonio y madre de Danil. Cuando llegaron los primeros agentes al lugar, el sospechoso había huido y su padrastro yacía muerto en el suelo de la vivienda. El joven había sido internado en el Hospital General, en el área de Urgencias, solo unas horas antes, tras una intervención policial durante la madrugada después de que sufriera un brote psicótico.
Mientras estaba en urgencias, pendiente de valoración psiquiátrica, se escapó y regresó a casa para, supuestamente, matar a su padrastro.
Al parecer, el presunto autor de este nuevo crimen en la ciudad de València, que esta vez ha ocurrido en el barrio de San Isidro, tiene antecedentes policiales y, además, sufre una enfermedad mental diagnosticada. Según las primeras informaciones, el homicidio habría empezado a gestarse esta madrugada, cuando el hombre había sido agredido por el joven después de una gran bronca que obligó al primero a llamar al teléfono de Emergencias 112 pidiendo ayuda sanitaria y policial.
Huyó del hospital
Esa llamada propició que acudieran al piso agentes de la Policía Local de València y una ambulancia del SAMU. Tras calmar al joven, fue trasladado a urgencias del Hospital General, donde se decidió su internamiento en la planta de Psiquiatría para poder estabilizar su enfermedad, esquizofrenia, ya que, al parecer, estaba en pleno brote psicótico.
Tras pasar la noche hospitalizado, el joven, Danil, huyó del centro médico y volvió a su domicilio, que dista apenas un par de kilómetros del hospital, y fue entonces cuando atacó a su padrastro, causándole la muerte en el acto con un único golpe en la cabeza propinado con una mancuerna.
Al parecer, la pesa, de unos 15 kilos según algunas fuentes, era propiedad de la víctima.
En busca y captura
Sobre las 14.00 horas, el 112 volvió a recibir una llamada de auxilio del mismo domicilio. Los primeros agentes en llegar, de la Policía Local, confirmaron la muerte de la víctima, hallada tendida en el suelo sobre un charco de sangre, y alertaron a la Policía Nacional, cuyo grupo de Homicidios se hizo cargo de la investigación.
Agentes de la Policía Científica peinaron el domicilio para reunir las pruebas contra Danil, a quien el grupo de Homicidios trataba de localizar desde ese mismo día, buscándolo intensamente tanto en València como fuera.
Todas las unidades policiales estaban advertidas de la potencial peligrosidad a la hora de detener al chico, ya que se trata de una persona con enfermedad mental en estado psicótico, es decir, sin la necesaria estabilización farmacológica, y además Danil es un joven muy alto, que roza los dos metros de estatura y tiene gran fortaleza física.
Tras llegar la comisión judicial, el médico forense examinó el cuerpo sin vida de Antonio Gómez y el juez decretó el levantamiento del cadáver pasadas las cuatro y media de la tarde, después de lo cual fue trasladado por los servicios funerarios hasta el Instituto de Medicina Legal (IML) de València, donde se le practicó la autopsia al día siguiente.
Fuente: Levante – EMV










